El plan de Apple para no depender del iPhone ahora que no vende tantos

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Los de Cupertino apuestan por las cuotas de suscripción

José Carlos Castillo
JOSÉ CARLOS CASTILLO

Sospechosa la noticia, el pasado noviembre, de que Apple dejaría de listar las unidades vendidas de sus productos. Espetaron los responsables de la compañía que el número de iPhones, iPads y Macs despachados en los últimos 90 días no resultaba signifitivo para sus inversores. Los analistas recordaron entonces que «las comparaciones son odiosas» y que los de Cupertino tan sólo intentaban evitar titulares sobre un previsible desplome en las ventas de smartphones.

El último balance financiero de la multinacional ha terminado por confirmarlo, si bien se han registrado los mayores beneficios de su historia (59.531 millones de dólares, un 24% más que el mismo trimestre del año anterior). La explicación resulta evidente a poco que prestemos atención: el precio del iPhone se disparó tras el lanzamiento del iPhone 6 Plus en 2014, hasta rebasarse el millar de euros con el modelo más ambicioso hasta la fecha (iPhone X, a partir de 1.159 euros).

Innovaciones como el sistema de reconocimiento 'Face ID' o una pantalla cuasi desprovista de marcos atrajeron a los incondicionales de la manzana, pero la cuestión fue bien distinta tras el anuncio del iPhone XS y su variante Max. Tan siquiera los 'early adopters' sucumbieron a la renovación anual del terminal, lo que nos lleva a ese 15% menos de teléfonos vendidos en el último trimestre... pese a lo cual el segmento no ha variado un ápice su porcentaje de ingesos (sigue representando un 62% de las arcas de Apple).

El propio Tim Cook, presidente de la compañía, reconoce un cambio en las tendencias de los consumidores: «El ciclo de vida de los smartphones se ha incrementado, no hay duda alguna. Hemos diseñado los teléfonos más avanzados de la historia, además de facilitar el cambio de baterías al grueso de nuestros clientes, lo que algunos interpretarán como una decisión errónea. Era lo correcto, por mucho que impactase en la tasa de renovación». A lo anterior sumamos la guerra de aranceles entre China y Estados Unidos, que ha supuesto un declive del 26,7% en las ventas de aquel mercado. También allí se resintió la acogida del iPhone XR, concebido como alternativa 'económica' al iPhone XS; tal así que Apple fomentó la entrega de modelos usados en sus tiendas.

Otra medida de reciente anuncio es la rebaja del teléfono en aquellos mercados cuya moneda se haya devaluado frente al dólar, tales como China, India o Turquía: «Tras evaluar las condiciones macroeconómicas de ciertos países, creemos necesario consensuar los precios acorde al tipo de cambio, aproximándonos a los que fijamos hace un año. Confiamos en que esto impulse las ventas», explicó Cook a Reuters.

El reinado de los servicios

Aunque el iPhone sigue suponiendo el máximo negocio de Apple, la compañía necesita de una diversificación urgente. Nunca conviene jugárselo todo a una carta, tal y como demuestra el adelanto de Amazon en el ranking de las tecnológicas con mayor valor de mercado. El frente de actuación queda meridiano en los resultados del último trimestre, donde el segmento 'Servicios' ha duplicado su importancia en un lustro: supone ya el 13% de los ingresos y las perspectivas de crecimiento son más que optimistas.

No en vano, el conglomerado de suscripciones y micropagos que algutina esta categoría constituye la piedra angular de colosos como Sony o Microsoft, cuya división Xbox ha registrado los mayores beneficios de su historia. En el caso de Apple, por concretar, hablamos de las 1.800 millones de transacciones registradas en Apple Pay entre octubre y diciembre; los planes de almacenamiento en la nube (iCloud Drive); las comisiones por venta de aplicaciones en el App Store o las suscripciones de Apple Music.

Respecto a la plataforma de música en streaming, el número de usuarios de pago rebasa ya los 50 millones, quienes arrojaron ingresos por valor de 10.875 millones de dólares. Así, la distancia con el servicio líder se recorta a pasos agigantados: Spotify registra 87 millones de suscriptores, pero su recorrido es mucho mayor que el de Apple Music, lanzado hace tres veranos. El altavoz inteligente de Apple (HomePod) se concibió para impulsar el repositorio de canciones, pero su discreta acogida obligó a un movimiento del todo acertado: la compatibilidad de Apple Music con el 'speaker' más exitoso hasta la fecha (Amazon Echo).

La siguiente línea de actuación para los de Cook reside en lo audiovisual. Netflix, HBO y derivados han experimentado un ascenso imparable, a la par que el consumo de la televisión tradicional caía en picado. No extraña pues que los grandes grupos de comunicación estén apostando por el contenido bajo demanda, bien con sistemas como Loves TV, bien con producción propia que ofrecer a terceros (como las operadoras de cable, terceras en discordia). No es ningún secreto que Apple ultima el lanzamiento de una plataforma de vídeo en streaming, contabilizándose hasta 20 rodajes simultáneos. Con un presupuesto estimado de 4.500 millones de dólares, 'Apple Worlwide Video' (como se la refiere en clave) arrancaría el próximo mes de abril. La cuota de suscripción rondaría los 10 dólares de la competencia y llegaría no sólo al set-top-box de la compañía (Apple TV), también a los televisores inteligentes de Samsung, Sony o LG entre otros fabricantes.

Esta última nueva constituyó, de hecho, el gran titular de la pasada gran feria de la electrónica (CES, celebrada en Las Vegas). Como ha ocurrido con Apple Music y al altavoz de Amazon, Apple toma conciencia de que necesita alcanzar al mayor número de usuarios posible, aún cuando se encuentren fuera de su ecosistema. iTunes, tienda de música por antonomasia, y AirPlay 2, tecnología que permite transferir audio y vídeo del iPhone al televisor, llegarán a los aparatos de la hasta ahora considerada 'competencia'. A fin de cuentas, más ceros en las cuentas del gigante californiano.

Menor certeza existe sobre un tercer servicio de suscripción, con los videojuegos como protagonistas. Éstos representan el 70% de los ingresos del App Store, por lo que Apple estaría sopesando ofrecer una selección previo pago de una cuota mensual, al estilo de Xbox Game Pass. Cuestión distinta es si los usuarios responderían, teniendo en cuenta que los mayores éxitos del mobile gaming son los juegos gratuitos o 'freemium' (a descargar sin coste, con compras dentro de la aplicación).

Monetizar 'News' es la última posibilidad barajada. Este agregador de noticias continúa ajeno al mercado español (y muchos otros), pero ha sabido canalizar buena parte del tráfico de las grandes cabeceras. ¿Cómo transformar eso en dinero? La clave estaría en la adquisición de 'Texture', un quiosco digital, el pasado marzo. Se comenta que responsables de la empresa están negociando la integración de varias publicaciones, a las cuales tendríamos acceso por 9,99 dólares mensuales.

Los wearables, algo más que una anécdota

Con los relojes inteligentes ha ocurrido algo curioso: mientras la mayoría de fabricantes desisten por la nula repercusión de sus modelos, Apple sigue al pie del cañón. El Apple Watch se mantiene en la cresta de la ola, pese a una falta de rediseño al borde de su cuarto aniversario. No por nada. Han sabido dotarlo de utilidad, con funciones realmente esperanzadoras como la ejecución de electrocardiogramas o las alertas por caídas o arritmias.

Ya lo adelantó Cook hará unas semanas: «Mi propósito es que al pensar en Apple, de aquí a unas décadas, sobrevenga su contribución en el ámbito de la salud. Queremos que nuestros clientes puedan gestionarla y monitorizarla». A dicho campo se dirigen, de hecho, plataformas como HealthKit, CareKit o ResearchKit, determinantes en el análisis de datos médicos para la elaboración de estudios y extracción de conclusiones.

Legados aparte, el lanzamiento del Apple Watch Series 4 y la rebaja de su predecesor han revitalizado las ventas del smartwatch, al que muchos recurren como complemento del otro producto estrella de Apple: los AirPods. A ellos debemos en gran medida la estandarización del sonido sin cables fuera de casa, habiéndose convertido también en seña de estilismo. De nada sirivieron las criticas iniciales a un diseño poco inspirado: no queda marca sin bordear el plagio.

La segunda generación de los AirdPods (se dice que provistos de nuevos sensores, cancelación de ruido y resistencia al agua) se antoja pues uno de los gadgets más esperados en el calendario de la manzana. Por no hablar de la base de carga a juego (AirPower) cuyo desarrollo estaría próximo a culminar).

Menos suerte corren Macs y iPads, en declive continuado desde 2011. Una muestra más de que el hardware tendrá cada vez menos peso (monetariamente hablando) para los gigantes tecnológicos. Al menos si no se vincula a los mentados servicios, como atisbamos en el futuro inmediato de Apple.

 

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