¿Por qué los usuarios están dejando Facebook por Instagram?

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Instagram y Facebook

La red social más grande del mundo se ralentiza mientras que la de fotografías cobra ritmo

SARA BORONDO

Hace dos años nadie hubiera discutido la hegemonía de Facebook como primera red social en el mundo. Le avalaba un crecimiento imparable, ser la referencia para los nuevos medios de comunicación por su capacidad para difundir noticias y vídeos por toda la red (lo que se conoce como 'viralizar') y su capacidad para atraer publicidad. Pero hoy día ya nada es inamovible, ni siquiera el que parecía todopoderoso reinado de Facebook en las redes sociales está garantizado.

Desde 2017 hasta ahora la situación ha experimentado un cambio de sentido y Facebook ha ralentizado el crecimiento al tiempo que otras redes han ido creciendo, como es el caso de Instagram, que ha duplicado el número de usuarios en este tiempo, según el informe que elaboran anualmente Hootsuite y We Are Social. Según un informe de eMarketer de 2018, otra red que está creciendo a buen ritmo es Snapchat, sobre todo entre los usuarios más jóvenes.

En enero de 2017 Facebook tenía 1.871 millones de usuarios, que habían crecido hasta los 2.171 un año después, lo que garantiza el puesto de cabeza a la red social creada por Mark Zuckerberg. Aunque cada vez siente más de cerca el aliento de Youtube, que supera ya los 1.900 millones de usuarios. Por su parte, Instagram contaba con 500 milones de usuarios en todo el mundo en enero de 2017; un año más tarde eran 800 millones y a principios de este año se alcanzaron los 1.000 millones, lo que supone que ha duplicado usuarios en estos dos años.

Un cambio en la tendencia

No solo se está ralentizando el crecimiento de la red social más grande, sino que está cambiando el tipo de usuario que la utiliza. Un informe del Pew Research Center de abril del año pasado (basado en encuestas a jóvenes estadounidenses) revela que el 51% de los jóvenes entre 13 y 17 años utiliza Facebook frente a un 72% que entra en Instagram, lo que confirma el cambio de tendencia, ya que los datos del Pew Research Center en 2015 indicaban que el 71% de los adolescentes de Estados Unidos usaba Facebook mientras que Instagram era una red habitual en el 52% de los jóvenes. En dos años se intercambiaron las posiciones de ambas redes sociales entre las preferencias de los adolescentes estadounidenses; mientras que Instagram cobra fuerza entre las generaciones más jóvenes, Facebook ha ralentizado de forma asombrosa su crecimiento y sube sobre todo entre los de más edad.

Facebook e Instagram tienen características muy diferentes. La primera incita a compartir contenidos, potencia la viralidad y prima el texto sobre las fotos. También ha visto su reputación dañada en los últimos meses, tanto por la difusión de noticias falsas como por el uso de los datos de sus usuarios que hizo la empresa Cambridge Analytica; es una red social para el cotilleo, el comentario, que incita al intercambio y en la que hay gente de todas las edades que, en muchas ocasiones, la utilizan para estar en contacto con conocidos.

Instagram, por el contrario, prima las imágenes con poco texto, y permite compartir el contenido en otras redes sociales o por correo electrónico. Está pensada para mirar y admirar que para comentar y no es tan propicio para contenidos virales. Ha creado un tipo específico de influencers (los 'instagramers'), que condensan la esencia de la publicidad al vender la imagen de un modo de vida. Una de las claves de su éxito son las 'stories', contenidos que desaparecen a las 24 horas de haberse subido a la red. Las stories nacieron en realidad en Snapchat, pero no han dudado en copiar la idea otras apps como Instagram, donde la utilizan la mitad de los usuarios.

Los usuarios más mayores son los más fieles a Facebook

Según el informe The Infinite Deal 2018 elaborado por Edison Research and Triton, que realiza un seguimiento del consumo de medios digitales en Estados Unidos, por primera vez se produjo un descenso en el uso de Facebook en el grupo de usuarios más jóvenes, de entre 12 y 14 años (pasó del 79 al 67%). Por su parte, en la gente de entre 35 y 54 años la bajada fue del 72 al 69% y en el grupo de más de 55 años el uso se mantuvo en un 49% de usuarios. Eva Cid es una de esas usuarias que ha reducido su presencia en Facebook y califica la red de impracticable: «Entre el algoritmo que filtra personas y contenidos hasta hacerlos desaparecer de tu timeline, la avalancha de notificaciones sobre cosas que no te interesan, la difusión de material reciclado de otras redes sociales, o la libre circulación de imágenes escabrosas de tortura animal con el pretexto de la concienciación, la navegación por dicha red social se ha convertido en terreno pantanoso», afirma. Sin llegar a ser el campo de batalla que Twitter parece casi siempre, es cierto que Facebook es más propicio a las malas vibraciones en los comentarios, mientras que Instagram transmite más positivismo.

Cid, de 36 años, lleva 9 en Facebook y, aunque todos los días siente la tentación de dejar la red, explica que no lo hace «porque es la única vía de contacto que tengo con familiares lejanos y amigos de otros países que solo usan esta red social». Actualmente solo publica en Facebook enlaces de sus publicaciones de trabajo aunque reconoce: «soy consciente de que mi baja actividad me ha 'borrado' de muchos timelines».

Todo queda en casa

Facebook tiene muchos frentes abiertos: la falta de credibilidad, la negatividad creciente, la sensación de manipulación entre sus usuarios y, ahora, el hecho de que los jóvenes están dejando de utilizar la plataforma. Zuckerberg ya está trabajando en solucionar buena parte de estos detalles, y tal vez el último punto sea el que menos le preocupa, ya que los jóvenes que están dejando la red social todavía más popular se están yendo a otras que también son suyas, no hay que olvidar que Facebook es propietario también de Instagram, Messenger y Whatsapp. Hace dos años incluso Facebook dio algunos pasos para permitir el paso de usuarios a Instagram, facilitando a las marcas y cuentas de negocios la transferencia de usuarios hacia esta última red social.

Tampoco hay que perder de vista el creciente uso, sobre todo entre los jóvenes, de los teléfonos móviles para revisar las redes sociales e interactuar en ellas, y para esta pantalla Instagram es una aplicación mucho más atractiva. Las cifras de Common Sense en su informe Social Media, Social Life, lo dejan claro: en 2012 el 41% de los adolescentes tenían teléfono frente al 89% que posee uno hoy día. Hace siete años el 34% de los chavales usaba un móvil para entrar en sus redes sociales y hoy lo hace el 70%. Common Sense también preguntó en qué redes entran y el resultado es que el 41% lo hace en Snapchat, el 22% en Instagram y el 15% en Facebook.

Facebook debe trabajar duro para cerrar algunos de los agujeros que se han abierto bajo sus pies. La empresa ya ha anunciado diversas medidas para evitar la difusión de noticias falsas mediante filtros y mayor transparencia informativa, pero todavía no ha dicho nada sobre el cambio en el uso que sus usuarios hacen de la red. Tal vez es un problema secundario para la plataforma o no le importe que se produzca un cambio hacia otra de sus empresas, toda vez que su intención es unificar los datos de sus usuarios en un futuro, aunque no está claro que la jugada le salga como desea ya que las autoridades europeas ya han mostrado su oposición. Algunos expertos apuntan a que se podría evitar la fuga de usuarios acercando la interfaz y funciones de Facebook a las de Instagram, ya que esta última se acerca más a los gustos actuales de gente joven. Sin duda, Zuckerberg tiene mucho en lo que pensar.