Los filtros de Snapchat e Instagram definen las tendencias en cirugía estética

Comparativa de fotos originales y retocadas en Snapchat /Web
Comparativa de fotos originales y retocadas en Snapchat / Web

Los expertos alertan de un incremento en los casos de dismorfia corporal

José Carlos Castillo
JOSÉ CARLOS CASTILLO

No hace mucho que los rostros y cuerpos del famoseo determinaban las operaciones de cirugía estética: los labios de Jolie, el torso de Hemsworth, las nalgas de Kardashian... Sin embargo, el auge de los smartphones ha cambiado la historia. Ahora buscamos parecernos a nosotros mismos previo paso por el filtro de turno.

Una investigación de la Escuela de Medicina de la Universidad de Boston descibre el fenómeno como «dismorfia Snapchat», esto es, el desagrado con el físico propio por comparación con las fotos retocadas en Snapachat, Facetune e Instagram, entre otras aplicaciones de corte similar.

El estudio de marras ha encontrado paralelismos entre las últimas tendencias en operaciones de cirugía estética y los filtros empleados para ocultar imperfecciones: «Los selfies suelen presentar apariencias inalcanzables, al tiempo que difuminan la línea entre realidad y ficción para los usuarios». Así, pasar por el bisturí para supirmir líneas de expresión no hará sino incrementar la ansiedad del paciente, incapaz de asemejarse al reflejo que le devuelven las redes sociales.

Los investigadores al cargo recomiendan, en cambio, que los afectados por dismorfia corporal se sometan a terapia piscológica para librarse de una autopercepción dañina.