¿Por qué se está hundiendo Facebook?

La popularidad de Facebook cae en picado/
La popularidad de Facebook cae en picado

La red social intenta renovar su imagen con más privacidad y un nuevo aspecto

SARA BORONDO

Hace unos días, uno de los cinco fundadores de Facebook (Chris Hugues, quien ya no forma parte de la red social) propuso dividir la empresa en tres y acusó al actual director, Mark Zuckerberg, de haber sacrificado la privacidad de los usuarios por conseguir más clics. Piensa también que Zuckerberg tiene demasiado poder. Facebook emplea a 38.000 personas en todo el mundo, tiene actualmente 2.300 millones de usuarios y además es propietaria de la aplicación de mensajería Whatsapp (1.600 millones de usuarios) y de la red social basada en la fotografía Instagram (1.000 millones de usuarios).

Hugues afirmó que Zuckerberg «es una persona buena y amable» pero añadió que no es posible controlar o censurar lo que dice tal cantidad de usuarios. Para evitar tal acumulación de poder, Hugues propuso que Instagram y WhatsApp se separen de Facebook y considera que esta última «seguiría siendo muy rentable» y tendría miles de millones para invertir en tecnología. Con ese desmantelamiento del emporio construido por Zuckerberg (quien controla el 60% de las acciones de la empresa) se podrían reescribir las normas para proteger la privacidad de los usuarios.

Facebook opta por más leyes reguladoras

La propuesta de Hugues no ha caído demasiado bien en Facebook. El jefe de comunicación del grupo, Nick Clegg, publicó poco después un comunicado rechazando la propuesta; según Clegg, Facebook acepta la responsabilidad que acompaña a su éxito y que, si hoy día la gente escribiera las reglas de internet desde cero «no querrían que cuestiones sociales, políticas y éticas se dejaran en manos de las empresas privadas», pero añade que los desafíos a los que hace referencia Hugues «no desaparecerán dividiendo Facebook o ninguna otra empresa tecnológica. Para solucionar estos problemas se necesitan recursos y unas reglas nuevas consistentes». Clegg recuerda que, precisamente para que se establezcan más leyes reguladoras, Zuckerberg se está entrevistando con mandatarios de todo el mundo.

El rifirrafe con Hugues es un paso más en el camino de espinas que está recorriendo Facebook en los últimos tiempos debido tanto al tratamiento de la información de sus usuarios como a la difusión de información falsa con fines propagandísticos. La empresa está en el punto de mira por su papel en procesos como la elección presidencial de Estados Unidos en 2016 y la campaña del Brexit, por la que el Reino Unido decidió su salida de la Unión Europea en un referendum celebrado también en 2016. El actual presidente estadounidense, Donald Trump, contrató a Cambridge Analytica, quien intentó influir en los votantes usando información recopilada de 50 millones de usuarios de Facebook recogidos por terceros. Haber permitido ese uso de los datos puede llevar a que la Comisión Federal de Comercio estadounidense imponga a Facebook una multa de hasta 5.000 millones de dólares (4.450 millones de euros)

En su comunicado, Clegg explicaba que Facebook quiere cambiar cuatro áreas: reducir la cantidad de contenido dañino que se publica; proteger las elecciones democráticas; establecer reglas unificadas para la privacidad de los datos y que las personas pueden mover sus datos con más facilidad.

Zuckerberg: «El futuro es privado»

Unos días antes de la propuesta de Hugues, Zuckerberg presentó las novedades para los próximos meses de la red social, con las que espera superar su racha de descrédito. Con la frase «El futuro es privado», el directivo prometió reconvertir Facebook en una «plataforma de comunicaciones centrada en la privacidad» tomando como ejemplo a Whatsapp. «Mucha gente no se cree que nos lo vayamos a tomar en serio. No se puede decir que ahora mismo tengamos la mejor reputación en lo referente a la privacidad, por decirlo de forma suave, pero me comprometo a hacerlo bien y comenzar una nueva etapa para nuestro producto», añadió Zuckerberg, quien consideró que los usuarios querrán para el futuro una plataforma social más centrada en la privacidad y que será importante crear un servicio totalmente encriptado.

Según el director, «se trata de construir el futuro en el que queremos vivir. Construir un mundo en el que podamos ser nosotros mismos y vivir libremente y saber que nuestros momentos de intimidad solo los van a ver las personas que queramos». La estrategia del cambio se basa en seis pilares: interacciones privadas; cifrado de la información similar al que hay ya en Whatsapp; seguridad; contenidos y mensajes efímeros; interoperabilidad y almacenamiento seguro.

Lo que sí parece que Zuckerberg no cambiará de opinión es en la intención de unificar Messenger con Instagram y WhatsApp en el futuro, aunque el proceso ha despertado ya recelos en distintos países y entidades supranacionales. De hecho, es uno de los seis pilares que seguirá Facebook, el de la interoperabilidad. De llevarse a cabo, los usuarios de una de ellas podrían enviar mensajes a los de las demás, aún sin estar registrados.

El quinto rediseño de Facebook

El cambio de Faceboook también será visual, con un rediseño completo de Facebook, tanto en la versión de escritorio como en la aplicación de móviles. La aplicación móvil cambiará en las próximas semanas para todos los usuarios y la de escritorio sobre principios de verano.

Será la quinta versión de la red social y el mayor cambio que haya experimentado. El aspecto que tendrá será más moderno y claro, con predominio del blanco, abandonando el azul habitual. Las Stories ocuparán un lugar privilegiado ya que la empresa quiere priorizar los contenidos temporales, y el menú superior de la versión de escritorio, que se centrará en el timeline, unificará la apariencia con el de móvil, con iconos renovados y el sistema de notificaciones situado a la derecha. Desde hace un tiempo Facebook está intentando revitalizar los grupos, y ahora les dará más importancia con una pestaña propia en la nueva interfaz; según afirmó Zuckerberg durante la presentación: «Las comunidades son igual de importantes, o más, como los amigos».

En Instagram también se van a producir cambios: la app está eliminando de la vista pública los 'me gusta' que obtiene cada imagen y tampoco hará falta que la publicación tenga una foto o vídeo, sino que se podrá compartir contenido usando solo texto, pegatinas (stickers) o dibujos.