La alianza de Errejón con Carmena dinamita Podemos y le coloca al borde de la expulsión

Manuela Carmena saluda a Íñigo Errejón en un acto celebrado en el Ayuntamiento de Madrid. /Efe
Manuela Carmena saluda a Íñigo Errejón en un acto celebrado en el Ayuntamiento de Madrid. / Efe

El acuerdo para concurrir juntos a la Comunidad y al Ayuntamiento de Madrid se fraguó a espaldas de Iglesias

ANDER AZPIROZ

La ruptura total entre Pablo Iglesias e Íñigo Errejón llegó el mismo día que Podemos soplaba las velas de su quinto cumpleaños. El motivo que ha dinamitado los pocos puentes que quedaban entre las dos máximas figuras del partido ha sido la alianza del 'exnúmero dos' de la formación con Manuela Carmena. Ambos se presentarán a las elecciones del 26 de mayo bajo la marca electoral Más Madrid, él a la Presidencia de la Comunidad -como tenía previsto con Podemos- y ella a la Alcaldía.

El acuerdo se hizo público a primera hora de la mañana. Fue una sorpresa para la dirección de Podemos, con Pablo Iglesias a la cabeza. El secretario general se enteró por una llamada en el último momento de quien durante años ha sido su íntimo amigo y mano derecha. El pacto, y sobre todo cómo se ha alcanzado, supone una traición para el líder de Podemos, mayor aún de la que le infligió en su día Carolina Bescansa. Y todo apunta a que Iglesias se lo hará pagar a Errejón con la expulsión del partido que ambos fundaron codo con codo. Tal fue el shock en la dirección de Podemos que la respuesta a la alianza tardó horas en llegar.

Finalmente lo hizo a través de un mensaje de audio del secretario general colgado en las redes sociales. «Nunca imaginé que iba a tener que interrumpir por unas horas mi permiso de paternidad por una razón tan triste». Fue el preámbulo a un largo discurso en el que Iglesias dejó un cosa clara: Podemos, aunque desencantado con Carmena -«el nuevo proyecto de Manuela se parece muy poco al de Ahora Madrid de hace cuatro años»- está dispuesto a no concurrir a las municipales en Madrid para no perjudicar las opciones de reelección de la alcaldesa. «Pero, con todo el respeto, Íñigo no es Manuela», dijo a continuación Pablo Iglesias. Podemos sí se presentará a las autonómicas en la Comunidad de Madrid y peleará por cada voto con su antiguo dirigente.

Las claves

Pablo Iglesias:
«Con todo el respeto, Íñigo no es Manuela. En la Comunidad de Madrid Podemos saldrá a ganar»
Íñigo Errejón:
«Las siglas están bien, pero están al servicio de unir a mucha gente y no de enfrentar a unos con otros»

La izquierda pierde así buena parte de las opciones para arrebatar uno de los principales feudos territoriales del PP. En las filas progresistas competirán por la Presidencia el socialista Ángel Gabilondo, Errejón y el candidato que elijan las bases de Podemos, que por rango y fidelidad al líder del partido podría ser el portavoz en el Senado, Ramón Espinar.

Queda por conocer el futuro de Errejón en la formación pero, a tenor de los antecedentes, éste será la expulsión. Es el proceso que se abrió con los seis concejales de Podemos en el Ayuntamiento de Madrid que han anunciado su intención de presentarse a las primarias de Más Madrid. Con los estatutos en la mano, su salida de la formación está cantada. Según se establece, todo militante que se presente a un proceso electoral bajo las siglas de otra fuerza política será expulsado. Y esto es justo lo que también hará Errejón en el momento en que se someta a las primarias de Más Madrid, paso previo para ser designado candidato.

La marcha del 'exnúmero dos' no será la única. En Vistalegre II fue el gran derrotado, pero aún así recibió un 33% de apoyos de los inscritos. Luego están sus fieles en los distintos órganos de dirección del partido morado. Se da por descontado que le acompañarán, entre muchos otros, Tania Sánchez y Clara Sánchez, quienes figuraban junto al aspirante en la candidatura de Podemos.

A pesar de las consecuencias, Errejón ha optado por dar el paso. Y lo ha hecho además a espaldas de Iglesias, como si de una venganza se tratase. Es el último capítulo de Vistalegre II. Las heridas que causó aquella Asamblea Ciudadana entre las dos grandes familias de Podemos nunca han terminado de cerrarse, y la escisión que entonces se temió está ahora a punto de hacerse realidad. De consumarse, Iglesias será a partir de ese momento el único integrante del quinteto fundador que permanezca en el partido.