EE UU niega a Trump el control del Congreso

Nancy Pelosi, líder del partido demócrata. /AFP
Nancy Pelosi, líder del partido demócrata. / AFP

En resultados casi salomónicos, la Cámara Alta queda en manos del Partido Republicano y la Baja en el Demócrata

MERCEDES GALLEGOCORRESPONSAL. NUEVA YORK

Dos años después de que Donald Trump llegara a la Casa Blanca con menos votos que Hillary Clinton, EE UUsigue siendo un país dividido. En su primera oportunidad de evaluar las políticas del presidente, los estadounidenses le han negado un Congreso que refrende sus decisiones a capricho, pero tampoco dieron a la oposición suficientes votos como para poder decir que la elección del magnate fue un accidente.

A priori, el resultado de las legislativas de ayer parece salomónico: la Cámara Baja para el partido Demócrata, la Alta para el Republicano. Esto es, sin duda, más representativo de la realidad del país de lo que demostraba hasta ahora la concentración del poder legislativo, ejecutivo y judicial en manos conservadoras. Con todo, los detalles arrojan profundas decepciones para quienes esperaban ver emerger de la crispación contra Trump una sociedad más plural, progresista y tolerante.

Dos afroamericanos que hubieran hecho historia en Florida y Georgia se han quedado en la cuneta: Stacey Abrams, por quien hizo campaña Oprah Winfrey en Atlanta (Georgia), y el alcalde de Tallahassee (Florida) Andrew Gillum, favorito de Bernie Sanders. Es la derrota de este último la que más preocupa al partido. Florida es clave para ganar la Casa Blanca pero se ha mantenido imperturbable del lado republicano, tanto a la hora de votar por el gobernador Ron DeSantis como en la batalla por el Senado que Rick Scott le ha ganado al curtido senador Bill Nelson. El exilio cubano de Miami al que Trump ha cortejado con constancia y duras políticas hacia Cuba y Venezuela ha demostrado seguir teniendo mucha más garra que el nuevo éxodo puertorriqueño de Orlando. En las urnas, los agravios del huracán María se los llevó el viento.

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Pero sí se deben destacar dos victorias de los demócratas en este Estado que tal vez indiquen una fisura en la fortaleza republicana. La más llamativa es la de Donna Shalala, que fue secretaria de Salud con Bill Clinton y ayer ganó el escaño de la Cámara de Representantes ocupado durante años por la veterana Ileana Ros-Lehtinen que esta vez ha renunciado a la reelección y tampoco ha conseguido que la sustituya la republicana María Elvira Salazar.

Esta batalla ganada en el distrito 27, que abarca el centro de Miami, la Pequeña Habana, el distrito financiero de Brickel, Coral Gables y otras zonas de mayoría hispana, se completa con la conquista del distrito 26 (Cayos de Florida y punta sur de la península), donde Carlos Curbelo, de origen cubano, cede su escaño a la demócrata Debbie Mucarsel-Powell, de ascendencia ecuatoriana.

La decepción demócrata se repite en el gobierno de Ohio, el otro estado bisagra clave para las presidenciales, donde se ha impuesto el republicano Mike DeWine. Tampoco fructificó el sueño de volver Texas demócrata con el despertar de la población hispana, por muy cerca que Beto O'Rourke quedase de Ted Cruz.

Al final los demócratas han superado con creces los 23 asientos que necesitaban para recuperar el control de la Cámara Baja, pero los republicanos también ampliarán la exigua mayoría tenían en el Senado. Todo eso indica que aunque en los próximos dos años Trump encuentre más oposición a su agenda legislativa, también lo tiene hoy más fácil que ayer para ganar la reelección de 2020, tras haber puesto a sus leales por el mapa nacional.

Proceso de 'impeachment'

Hay que esperar que la nueva mayoría demócrata en la Cámara Baja, que la veterana Nancy Pelosi aspira a dirigir de nuevo, sirva para abrir investigaciones, celebrar audiencias, manejar la agenda y puede que hasta iniciar un proceso de 'impeachment', que será frenado inevitablemente en el Senado. Al menos esta Cámara contará por primera vez con dos mujeres musulmanas que compartirán el título de ser la primera –la refugiada somalí Ilhan Omar (Minesotta) y la palestina Rashida Tlaib (Michigan)-, así como la primera nativo americana, Sharice Davids (Kansas) y la mujer más joven jamás elegida, Alexandria Ocasio Cortes, de 29 años, que resulta ser una hispana del Bronx.

Las mujeres son las que han dado la fuerza al partido de Obama en esta revancha legislativa en la que también han participado un número récord de veteranos de Irak y Afganistán como Max Rose, el demócrata que ha arrebatado al presidente el único asiento al Congreso que tenía el Partido Republicano en su ciudad natal de Nueva York.

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