La rotativa del diario 'Euzkadi', una joya del patrimonio industrial del País Vasco, se encuentra embalada en unos almacenes bajo custodia de la Fundación Sabino Arana tras casi cien años de periplo. La máquina está en su poder desde 2002, cuando el Gobierno vasco se la donó de manera temporal. La entidad vinculada al PNV la trasladó sin el conocimiento del Ejecutivo hasta unos talleres de prensa de Bilbao y posteriormente a un terreno en Vitoria, propiedad de una sociedad pública dependiente del Departamento de Agricultura, donde apareció en 2008 en un «estado lamentable» y «abandonada a su suerte», según consta en un informe elaborado por el Gabinete de Juan José Ibarretxe, al que ha tenido acceso EL CORREO. Un documento del que la fundación asegura no tener constancia.
La historia del equipamiento da para una buena novela. El 'Euzkadi' salió por primera vez a la calle en 1913 como órgano oficial del PNV. Entre sus principales competidores estaban 'El Pueblo Vasco', fundado tres años antes, y 'El Noticiero Bilbaíno'. Acabada la I Guerra Mundial, el diario recibe un importante impulso: un millonario norteamericano le dona una 'Goss', una rotativa fabricada a finales del siglo XIX. El benefactor es Randolph Hearst, magnate de la prensa norteamericana en el que se inspiró Orson Welles para la película 'Ciudadano Kane'. Uno de sus diarios fue el que atribuyó a España el hundimiento del 'Maine' en 1898, lo que motivó que Estados Unidos declarase la guerra y Cuba lograse la independencia. Se le considera el creador de la prensa sensacionalista. Al parecer, Hearst hizo el regalo al 'Euzkadi' por el apoyo que la naviera de Ramón de la Sota -muy vinculado al PNV- dio a las tropas aliadas en la contienda mundial y, según algunos especialistas, por la carta que, una década antes, Sabino Arana había enviado al presidente de EE UU, Theodore Roosevelt, para agradecerle el apoyo prestado a los independentistas cubanos.
La máquina arribó a Bilbao en 1918 tras hacer escala en Marsella. Pasados los años, el periódico se convierte en uno de los más importantes durante la República. Pero llega la Guerra Civil. Las tropas franquistas entran en Bilbao en junio de 1937. Un año después, las nuevas autoridades obligan a 'El Pueblo Vasco' -cuya maquinaria había sido incautada por el Ejecutivo autonómico en 1936 y entregada a 'Tierra Vasca', 'Euzkadi Roja' y 'Unión'- a fusionarse con 'El Correo Español', entonces órgano de Falange. La sede del 'Euzkadi' -ubicada en la calle Correo de la capital vizcaína- y su maquinaria son incautadas. La 'Goss' es entregada a 'El Correo Español-El Pueblo Vasco'.
Está en sus manos hasta 1965, cuando es adquirida por 'Hierro', un vespertino bilbaíno adscrito a la prensa del Movimiento Nacional, que tenía su sede en la calle Obispo Orueta, de Bilbao, donde ahora se ubica el hotel López de Haro. El diario no supera la llegada de la democracia. Cierra en 1981. La rotativa sigue su periplo y pasa a manos de la Administración central, que la dona al Gobierno vasco en 1985.
Su destino es Barakaldo, donde estaba planeado construir el Museo de la Técnica. Su desmontaje y traslado cuesta cerca de 3,2 millones de pesetas, alrededor de 19.000 euros. La maquinaria constaba, entre otras piezas, de una linotipia, máquina de pruebas, guillotina y fresadora. Allí permanece hasta finales de 2001. La 'Goss' está a punto de volver a la carretera.
A mediados de ese año, el Ayuntamiento vizcaíno comunica al Gobierno vasco que, dado que el museo no arranca, no piensa hacerse cargo de la rotativa por más tiempo. A principios de 2002, el Ejecutivo de Juan José Ibarretxe halla una solución: la cede a la Fundación Sabino Arana. El acuerdo de entrega se realiza el 12 de marzo y establece una serie de condicionantes: se hará por un plazo de cinco años y su destino será el Museo del Nacionalismo Vasco que dicha entidad tiene en Artea. Seis décadas después de su incautación por Franco, la 'Goss' de Hearst vuelve a manos de un organismo vinculado al PNV. El convenio establece que la fundación se encargará de su conservación. Llega en buen estado.
Aparece en Vitoria
Pero surge un problema. La rotativa es de considerables dimensiones y el centro de Artea no tiene espacio suficiente. «Se mantuvo almacenada a la espera de que el museo tuviera o localizara unas instalaciones apropiadas», aclara la fundación a preguntas de este periódico. Se encuentra un lugar idóneo para su depósito provisional: los locales de 'Deia' en el barrio bilbaíno de Bolueta. El traslado, que costó 27.000 euros, lo paga el Gobierno vasco, según un informe del Departamento de Cultura, debido «al fuerte desembolso que suponía para el Museo del Nacionalismo».
Durante varios años, pocos se acuerdan de la máquina. Hasta que vuelve a aparecer en 2008. Pero no en Bolueta, sino en Vitoria. En el barrio de Arana y de manera casual. En ese momento Osakidetza tiene pensado construir unos laboratorios en el número 3 de la calle Joaquín Collar, donde hay unos locales propiedad de Neiker, una sociedad pública dependiente del Departamento de Agricultura y Pesca.
Los trabajadores que acuden a demoler el pabellón se encuentran con una sorpresa: en su interior hay algo que parece ser una vieja imprenta. Preguntan qué hacen con ella. Nadie sabe qué responder porque nadie sabe lo que es. La Dirección de Patrimonio lo averigua: se trata de la 'Goss' que había quedado bajo custodia de la Fundación Sabino Arana.
El 5 de noviembre, Patrimonio, que depende del Departamento de Cultura, dirigido entonces por Miren Azkarate, emite un demoledor informe tras visitar la lonja vitoriana. Constata que la rotativa se encuentra «abandonada» entre «sillas y residuos». Detalla que el local no cuenta con ningún dispositivo de seguridad y que está siendo utilizado como vivienda por un grupo de 'okupas'. Tras admitir que fue cedida a la entidad jeltzale en «muy buen estado» en 2002, subraya: «dada la imagen de total deterioro que presenta, es imposible reconocerla. Está completamente desmontada».
El documento que fue remitido, por lo menos en parte, a los gestores del centro de Artea por correo electrónico, va más allá. Denuncia que la Fundación Sabino Arana no informó al Gobierno de Ibarretxe de que la rotativa había sido depositada en los talleres de 'Deia'. «Hasta este instante se suponía que estaba en el Museo del Nacionalismo», afirma. El informe de Patrimonio concluye resaltando que «se ha dejado la rotativa, un bien que pertenece al dominio público de Euskadi, abandonada a su suerte, sin ningún control por parte de la Fundación y en un estado lamentable que condiciona la posible recuperación de su imagen, ya que se desconoce quién la desmontó y si ahora es posible volverla a montar». Asimismo, pide que se «depuren las responsabilidades correspondientes» por esos hechos. Los responsables de la Fundación Sabino Arana aseguran «no tener ni idea» de la existencia de dicho informe.
Faltan piezas
El 28 de noviembre, dos técnicos de Patrimonio visitan el local acompañados del director y del jefe de rotativas de 'Deia'. Comprueban que «faltan todas aquellas piezas que han podido ser retiradas sin medios especiales», pero que es posible la recuperación.
El día 5 de febrero de 2009, a menos de un mes para las elecciones autonómicas, la entidad presidida por Juan María Atutxa envía un comunicado a Miren Azkarate en el que solicita la cesión final. En menos de 24 horas, Cultura tiene redactado un exhaustivo informe en el que, tras recordar la historia del 'Euzkadi', acepta entregar de manera definitiva la 'Goss' a la Fundación Sabino Arana. Valora la rotativa en 300.000 euros, justo la mitad que en 1980. Entonces se tasó en 100 millones de pesetas; es decir, 600.000 euros.
El 23 de febrero, la Oficina de Control Económico del Departamento de Hacienda emite un informe favorable. Un día después, el Consejo de Gobierno ratifica el acuerdo. El 3 de marzo, dos días después de las elecciones y cuando ya se vislumbraba la posible salida del PNV del Ejecutivo, Hacienda da el visto bueno final al convenio, en el que se condiciona la enajenación definitiva a que la Fundación la incluya en los fondos del Museo del Nacionalismo.
Un año después, ¿dónde está la rotativa 'Goss'? Según admite la propia Fundación Sabino Arana a preguntas de este periódico, «embalada y desmontada en un almacén». No da la dirección. Por ahora, «y por problemas de espacio», no está previsto que sea expuesta al público.