Luz verde al plan comercial de San Prudencio

El patio interior de la manzana, con el parking –tejado verde– y la piscina –cubierta gris– . /Rafa GutiérrezGráfico
El patio interior de la manzana, con el parking –tejado verde– y la piscina –cubierta gris– . / Rafa Gutiérrez

El Ayuntamiento de Vitoria ha concedido a la promotora Urteim una segunda licencia, que le permitirá reordenar los espacios interiores de la manzana

Iosu Cueto
IOSU CUETO

Las obras del plan comercial de la calle San Prudencio son inminentes. Según ha podido saber EL CORREO, el Ayuntamiento de Vitoria acaba de conceder la licencia que faltaba para que el promotor diera luz verde a la reforma de la manzana. La empresa Urteim, liderada por Juan María Uriarte y propietaria de una treintena de locales y viviendas en la manzana de San Prudencio, Dato, General Álava y Fueros, ya contaba desde hace varias semanas con el permiso municipal para iniciar las tareas de derribo de varios inmuebles situados en el patio interior: la piscina abandonada y una parte del Garaje Álava. No obstante, la firma había preferido esperar a empezar las obras a la espera de acabar la tramitación urbanística.

Ahora, la promotora acaba de recibir la licencia para reordenar los espacios internos (lo que le permitirá unir locales para ofrecérselos a firmas comerciales). Urteim esperaba este segundo permiso para introducir la máquinas en la zona de actuación.

Así, después de meses de especulaciones y de incertidumbre mientras el empresario acumulaba locales cerrados en pleno centro, ha llegado el momento de que los operarios empiecen a trabajar en la gran manzana, algo que según fuentes consultadas podría ocurrir «de forma inminente».

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Según ha comunicado el Ayuntamiento de Vitoria, con la concesión de esta segunda licencia se activa de forma definitiva el proyecto de reordenación de los espacios actuales de la manzana con un parking en las plantas primera y segunda, dejando en planta baja espacios terciarios agrupados con mayor amplitud, más atractivos para las necesidades actuales.

Este proyecto es una de las más de veinte acciones previstas en el Masterplan Centro para reactivar la vida social y comercial del centro de la capital alavesa. «La crisis económica, el traslado hacia otras zonas de diferentes empresas e instituciones, la creación de los nuevos espacios residenciales, entre otros factores, han contribuido a que la ciudad consolidada empezara hace años a perder el ritmo que antes tenía en actividad económica y ocupación. El centro urbano quiere y debe recuperar el pulso de otras épocas. A través del Masterplan centro se trata de recuperar edificios y locales en desuso y convertirlos en activos para la dinamización de la vida colectiva en nuestra ciudad y se hace desde la combinación de iniciativas públicas y privadas (como la de esta manzana) para tomar medidas eficaces a corto y medio plazo», ha destacado la concejala de Urbanismo, Itziar Gonzalo.

El garaje Álava, pieza clave

La promotora Urteim consiguió la licencia de derribo el pasado 28 de marzo –dos meses después de solicitarla– y desde el 3 de abril tiene seis meses para iniciar los derribos y otro medio año para concluirlos una vez que los operarios hayan llegado a la zona. No obstante, no parece que la empresa quiera perder ni un minuto, dado que su intención pasa por dejar limpia esa parte del patio interior «para finales de octubre», según adelantó este periódico.

En todo este tiempo, los operarios tirarán el ala oriental del Garaje Álava, también propiedad de Uriarte y que es la pieza clave de la operación. El empresario quiere que el parking siga funcionando como tal en los pisos primero y segundo, liberando la planta baja para uso comercial. Anexo a este aparcamiento está el inmueble coronado por un tejado gris que incluye la vieja piscina cubierta, vestuarios, un bar y un gimnasio.

Los locales cerrados del bar Dakar, el pub Molly Malone y la tienda Gretel en San Prudencio.
Los locales cerrados del bar Dakar, el pub Molly Malone y la tienda Gretel en San Prudencio. / Jesús Andrade

El edificio, repartido en tres cuerpos, tiene 909 metros cuadrados construidos. En el espacio que deje libre esa instalación deportiva se habilitará una zona verde –aunque privada– de 740 metros cuadrados. Este jardín es una exigencia urbanística de la ordenanza que se aplica en esta manzana, llamada OR2 y que corresponde al primer Ensanche del XIX.

Contactos con franquicias

Como suele ser habitual en estos casos, y más teniendo en cuenta que hay numerosos vecinos y comerciantes que deberán armarse de paciencia mientras se ejecuta el proyecto, la empresa deberá cumplir con unas determinadas condiciones de seguridad y salubridad. Por ejemplo, el acceso a la obra se realizará por un único punto que podría ser el número 25 de la calle San Prudencio, donde la promotora también tiene los locales de Natura y Viajes Guria. Además, los operarios deberán proteger la calle para evitar daños en el pavimento. La empresa tampoco instalará casetas de obra en la vía pública, ya que toda la carga y la descarga de materiales se realizará en el patio interior.

Los impulsores del plan han mantenido varios contactos en los últimos meses para buscar operadores comerciales que se instalen en la manzana. Entre ellos, como avanzó este periódico, destacan los de franquicias como Inditex, Primark y H&M.

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