La gran operación que transformará el centro de Vitoria

Vista aérea de la manzana comprendida entre las calles General Álava, Dato, San Prudencio y Fueros./Isabel ToledoGráfico
Vista aérea de la manzana comprendida entre las calles General Álava, Dato, San Prudencio y Fueros. / Isabel Toledo

Un empresario atesora una treintena de propiedades en la manzana de Dato y San Prudencio para un plan comercial por definir. Mientras tanto, la zona acrecienta su declive

Iosu Cueto
IOSU CUETO

La gran apuesta. La mayor inversión privada en años. El proyecto tractor del centro. Pero al mismo tiempo, un enigma urbanístico por resolver. El plan consiste en crear una extensa zona comercial con parking en el patio de manzana de General Álava, Dato, San Prudencio y Fueros, en pleno 'cogollo' vitoriano. Esta es la ambiciosa iniciativa que un veterano empresario local tiene entre ceja y ceja con el fin de que la antigua 'milla de oro' recupere su esplendor. Un sueño más propio de un visionario, rodeado de secretismo e inclasificable en una ciudad que todavía sufre los coletazos de la crisis. Muy pocos conocen, a ciencia cierta, en qué se traducirá la operación liderada por Juan María Uriarte, responsable de Urteim, la potente empresa que atesora ya una treintena de propiedades en la estratégica manzana. Los últimos en caer han sido Natura, la franquicia de complementos y artículos de decoración, y el bar Taberna.

Según un reciente recuento realizado por EL CORREO, el listado incluye desde tiendas a bares, pasando por jardines, pisos, oficinas e incluso una vieja piscina. También está la 'joya' de la corona, el Garaje Álava, sobre el que pivota todo el proyecto. El descomunal paquete urbanístico es su bala en la recámara, la carta ganadora que aparecerá en el momento clave de la partida. Comerciantes, profesionales, promotores y técnicos municipales perjuran que sólo Uriarte y sus colaboradores más cercanos saben lo que va a pasar en la manzana.

Mientras tanto, el prometedor sueño de un vitoriano dispuesto a hacer «algo importante», según advierten quienes le conocen, choca de bruces con la realidad. La acumulación de negocios cerrados acrecienta el declive de la zona y eleva el recelo de vecinos y comerciantes, lo que genera un efecto contrario al deseado. La zona «se muere», alertan, y dos últimas clausuras elevaron un poco más la incertidumbre en octubre: la de Viajes Guria en el número 25 de San Prudencio, que mantiene su sede administrativa de sus otras oficinas a pocos metros, en el segundo piso del número 27; y la del Deportivo Alavés y el Baskonia en el número 19 de Dato, el mismo local que en su día ocupó Lefties, del grupo Inditex. Ambos clubes utilizaron ese establecimiento –en el que se expuso la maqueta del nuevo Mendizorroza– desde diciembre de 2016 mientras ampliaban su tienda de dos plantas de la plaza General Loma, ya inaugurada.

Vista del patio de manzana. Bajo el manto verde, el garaje Álava, epicentro de la operación.
Vista del patio de manzana. Bajo el manto verde, el garaje Álava, epicentro de la operación. / Jesús Andrade

Estos dos últimos locales son propiedad del emporio Uriarte, como lo son también otros que echaron la persiana hace tiempo en la misma manzana. Es el caso de las tiendas de moda Uterqüe e Inside, en el número 18 de General Álava; y ya en San Prudencio, del bar Dakar, del pub Molly Malone, de Gretel y de Lámparas Salazar. Todos cerrados y sin carteles de «se vende» o «se alquila» en su fachada, lo que evidencia que su propietario no admite ofertas.

Ofertas

Pero hay más. Movimientos que los peatones no aprecian a simple vista pero que, en realidad, son estratégicos para el proyecto. Los tentáculos de Urteim también han llegado al laberíntico patio interior. Uno de los últimos tuvo que ver con la sociedad gastronómica Zaldibartxo, a la cual se accede por el portal del número 19 de San Prudencio, y que se quedará vacía este año. Urteim ya tiene reservados los 80 metros cuadrados del txoko más otros 11 anexos de un antiguo espacio destinado a alberca y tienda de ropa.

Los socios de Zaldibartxo firmaron el acuerdo «en mayo» con la empresa de Uriarte, que les ofreció trasladarse a una lonja de la calle José Erbina 9, en la esquina con Fueros. Las obras del nuevo txoko correrán a cuenta de la promotora, durarán «tres meses» y arrancarían en cuanto el Ayuntamiento de Vitoria le concediera la licencia. Mientras tanto, la sociedad seguirá funcionando con total normalidad en su tradicional ubicación hasta la entrega de llaves. «Podremos cenar un día donde siempre y al día siguiente en el nuevo txoko, sin interrupciones, porque el compromiso es que nos den un local totalmente equipado», explica un socio. «Son serios y no quieren problemas. Si algo les interesa, lo intentan comprar y punto. Y si no, a otra cosa», agrega otro.

Más información

La ambición de la promotora está más que contrastada y ya entonces no se descartaban nuevas adquisiciones. Hay otros negocios que tienen ofertas sobre la mesa y el tiempo dirá si acaban en apretón de manos o en portazo. Algunas fuentes señalan que Urteim también quiere incorporar a su proyecto los locales que ahora ocupan Adolfo Domínguez, Kiko Cosmetics y Mosel –los tres en Dato– y también el bar Taberna y Natura, ambos en San Prudencio. Los dos primeros forman parte de un inmueble de cuatro plantas recién rehabilitado –el número 15 de Dato– que ya pertenece a Urteim. Los tres últimos, es decir, la tienda de muebles de diseño, el bar y la franquicia de complementos y artículos del hogar, también han seguido estos meses en activo, a pesar de que diversas fuentes los sitúan en el punto de mira. Se acaba de conocer que el bar Taberna cerrará el día 28 de enero; mientras que la semana pasada ya se supo que Natura bajará también la persiana de su tienda de San Prudencio «a finales de mes», tal y como indicó su responsable a EL CORREO.

El cierre de Natura, unido ahora al del bar Taberna eleva la incertidumbre comercial en la manzana de San Prudencio.
El cierre de Natura, unido ahora al del bar Taberna eleva la incertidumbre comercial en la manzana de San Prudencio. / Jesús Andrade

Y todo esto, ¿para qué? A pesar de las reservas que rodean al proyecto, es evidente que la promotora trata de hacerse con el máximo suelo terciario posible. Piezas recabadas durante años con el fin de que algunas de ellas encajen como un gigantesco 'tetris', lo que exigirá agrupar locales mediante modificaciones urbanísticas autorizadas por el Ayuntamiento de Vitoria. Según barajan algunas fuentes, Uriarte pretende «tener un 'gancho' único que atraiga a operadores de primer nivel a Vitoria». En paralelo, Urteim cuenta en su poder con todo el número 20 de General Álava, recién reformado y donde figura su sede, lo que incluye las seis plantas de oficinas superiores y el Garaje Álava, uno de los pilares del plan. Al parecer, Uriarte pretende mantener este parking a toda costa para que aparquen los futuros clientes. Eso sí, su equipo ha planteado al Consistorio que siga funcionando como estacionamiento en los pisos primero y segundo, liberando así la planta baja para uso comercial.

Según los primeros bocetos, todo este complejo contaría con una cubierta «agradable» a la vista de los vecinos, por lo que no se descarta que esté rematada por hierba artificial o cualquier elemento similar. De hecho, el actual techo del garaje destaca en la manzana por su llamativo color verde.

La iniciativa ha sido incluida por el Gabinete Urtaran en su 'Masterplan Centro', el proyecto de rehabilitación del corazón urbano mediante la remodelación de espacios públicos y la reutilización de edificios en desuso.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos