El promotor del plan de San Prudencio quiere iniciar «ya» las demoliciones

Los locales cerrados del bar Dakar, el pub Molly Malone y la tienda Gretel en San Prudencio. /J. Andrade
Los locales cerrados del bar Dakar, el pub Molly Malone y la tienda Gretel en San Prudencio. / J. Andrade

Espera la licencia para derribar la vieja piscina cubierta del patio y parte del Garaje Álava para crear una zona verde interior de 740 metros

IOSU CUETO

Meter las máquinas sin esperar ni un minuto. Esta es la intención del promotor local que acapara más de una treintena de propiedades en la manzana de San Prudencio, Dato y General Álava con el fin de crear una zona comercial con parking, para lo que ha contactado con franquicias como Primark, Inditex y H&M. El equipo de Juan María Uriarte, responsable de la firma Urteim, confirmó ayer que ha solicitado la licencia municipal para iniciar los primeros derribos, como avanzó el jueves EL CORREO. Una vez que el Ayuntamiento dé su visto bueno, se demolerá la piscina abandonada del patio - y que hace décadas se convirtió en la primera pileta cubierta del Club Natación Judimendi-, así como una parte del Garaje Álava. Esta será la primera actuación de calado, a la espera de la llegada de los operarios a los locales cerrados de la manzana. Ese proyecto básico de reforma se presentará «la semana que viene».

El arquitecto que ha diseñado la operación, Adrián Lasquíbar, aseguró ayer que en esa zona que ahora ocupa la piscina, «desde la trasera de General Álava a la de San Prudencio 25» se habilitará una zona verde de 740 metros cuadrados. Salvo cambios de última hora, esta será la manera de que la promotora cumpla con las directrices del planeamiento local. En concreto, esa manzana está sujeta a la ordenanza OR2 del Plan General, que se aplica en el primer Ensanche del XIX.

Dicha regulación establece que deberá existir «un 25% de espacio libre en planta baja» que deberá coincidir obligatoriamente con el espacio de parcela no edificado en las plantas sótano, de modo «que se asegure la posibilidad de plantación de especies arbóreas o arbustivas» que mejoren la calidad ambiental de los patios de manzana.

La intención del empresario pasa por agrupar espacios en planta baja para crear amplias superficies que seduzcan a las grandes cadenas textiles, pero también por habilitar tiendas más pequeñas que pueda ocupar el comercio local. Todas tendrán fachada a la calle, evitando así el modelo de galería de Dendaraba o el Pasaje Postas. También habrá al menos un local hostelero en el lateral de San Prudencio.

Variedad

Lasquíbar aseguró que el proyecto que presentará Urteim en el Ayuntamiento en los próximos días desarrollará esta idea de espacios ‘a la carta’, en el sentido de que los locales «se quedarán vacíos, serán locales de obra con sus fachadas y esperaremos a que la propia demanda nos obligue a ir acabándolos». Quizá porque algunos grupos de la oposición han criticado este plan al considerar que «será la puntilla del pequeño comercio», el diseñador matizó que «queremos conseguir locales grandes y pequeños para que pueda instalarse cualquier empresa».

No obstante, el inicio de esas obras de unión y adecuación de locales sigue siendo una incógnita porque el plan deberá ser autorizado por el Ayuntamiento y después habrá que elaborar «un proyecto de ejecución».

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