El detenido por el asesinato de su expareja en Miranda no tenía denuncias previas por malos tratos

Representantes institucionales, de asociaciones, ciudadanos y allegados de la víctima se han concentrado en Vitoria para condenar el asesinato de Ana Belén Jiménez. / Iosu Onandia

El Ayuntamiento de Vitoria ha convocado este miércoles una concentración de condena por el «brutal asesinato» de la alavesa Ana Belén Jiménez

NURIA NUÑO

El hombre detenido este martes en Vitoria por el asesinato de su expareja, Ana Belén Jiménez, una vitoriana de 44 años y vecina desde hace algo más de quince de Turiso, que fue hallada muerta por heridas de arma blanca en el interior de un vehículo en Miranda de Ebro, no tenía denuncias previas por malos tratos, según han informado fuentes de la investigación.

Su aún marido, Agustín H. B., que fue arrestado por la tarde en la planta de Mercedes-Vitoria donde trabaja como presunto autor del asesinato, permanece desde ayer en dependencias policiales de la localidad burgalesa de Miranda de Ebro a la espera de que preste declaración. Todo apunta a que hoy no pasará a disposición judicial. Por otra parte, fuentes policiales han indicado a Efe que la investigación no está cerrada y mantienen abiertas varias hipótesis alternativas sobre lo sucedido. La titular del Juzgado de Instrucción número 1 de Miranda de Ebro, encargada del caso, ha decretado el secreto de sumario.

El detenido y la mujer asesinada, que tenían dos hijos en común -uno de ellos menor de edad-, se encontraban en trámites de separación y llevaban varios años viviendo en la pequeña localidad de Turiso, en el municipio alavés de Lantarón, en el Sur de Álava, de apenas medio centenar de residentes. Un pueblo tranquilo que desde el martes vive conmocionado por este crimen.

El cadáver de Ana Belén fue hallado al mediodía de ayer en el interior de un vehículo. Una viandante, en su paseo matutino por la mirandesa calle Río Ebro, se percató de la existencia de un cuerpo inerte en uno de los asientos traseros de un ‘Renault Scenic’ verde aparcado en batería. Tras recibir el aviso, efectivos de Policía Nacional y Policía Local acudieron al lugar donde confirmaron que la mujer había fallecido. Alguien la había asesinado «con una brutalidad inusitada», según fuentes policiales consultadas por EL CORREO.

El Ayuntamiento de Vitoria, localidad natal de la víctima, ha celebrado este miércoles una concentración de repulsa para condenar el «brutal asesinato» de Ana Belén. En el acto, que se ha desarrollado en la plaza de España, han participado representantes de todos los partidos, así como trabajadores de la institución. También han asistido dos hermanas de Ana Belén, acompañadas por otros allegados.

«Los representantes institucionales queremos mostrar explícitamente nuestro máximo apoyo a la familia de Ana. Todo apunta a que podemos estar ante un presunto caso de violencia machista, y estamos aquí para denunciarla con contudencia y sin fisuras, se trata de un problema social de primer orden que atenta contra la dignidad física y moral de las mujeres», ha declarado Itziar Gonzalo, alcaldesa en funciones, en la concentración.

«Son horas duras para todas las vitorianas, han matado a una mujer de la ciudad y queremos trasladar todo nuestro apoyo a la familia, cuentan con el apoyo del Ayuntamiento y de toda la sociedad», ha añadido el concejal de Medio Ambiente y Espacio Público Iñaki Prusilla.

Actos de rechazo

Minutos antes de esta concentración, el Consistorio vitoriano ha hecho pública una declaración institucional en la que manifiesta su «más enérgica condena y rechazo, así como nuestro apoyo y cercanía a su hijo e hija, familia y entorno de la víctima», subraya el escrito. Además, el Ayuntamiento se suma a los distintos actos de rechazo que convoquen instituciones, asociaciones y colectivos de la ciudad.

En el escrito emitido por los grupos políticos municipales, se manifiesta también que, «ante este caso de presunta violencia machista, queremos insistir en que ésta es una grave vulneración de los Derechos Humanos y un problema social de primer orden que atenta contra la dignidad y la integridad física y moral de las mujeres que la sufren y enfrentan -prosigue-. Esta violencia no es una acción o acciones aisladas, es un entramado de conductas explícitas, mensajes normalizados y simbólicos que estructuran nuestra sociedad con el objetivo último de mantener la subordinación de las mujeres a los hombres y de no permitir la existencia de ningún cuerpo, modelo y/o comportamientos que transgredan los límites marcados por el sistema heteropatriarcal vigente», destaca.

Concentración en Rivabellosa

Las muestras de repulsa y rechazo por este asesinato se han sucedido también ante el Ayuntamiento de Rivabellosa. Ana Belén trabajaba en el colegio público Unamunzaga de esta localidad alavesa como cuidadora y monitora del comedor. Y los vecinos de este pueblo han querido expresar su dolor por este crimen. Así, alrededor de 300 personas han secundado la concentración convocada este mediodía por el Consistorio. Además de los miembros de la Corporación, se han concentrado en silencio la directora y varios maestros del centro escolar, así como madres y padres de alumnos de la escuela. También se ha celebrado otra concentración ante las Juntas Generales de Álava al término del pleno que ha comenzado a primera hora de la mañana.

Los representantes de la Diputación también han guardado varios minutos de silencio en la plaza de la Provincia. «La sociedad alavesa está absolutamente conmocionada por este crimen machista y queremos transmitir nuestra solidaridad a la familia de Ana Belén y especialmente a sus hijos. No podemos tolerar ni un crimen machista más, son la muestra más brutal de la desigualdad entre mujeres y hombres y es responsabilidad de las instituciones luchar contra ella empoderando a las mujeres», ha afirmado el diputado general de Álava, Ramiro González.

Entre las reacciones de condena por este nuevo asesinato de una mujer, la consejera vasca de Empleo y Políticas Sociales ha señalado también que es una prueba de que la igualdad «todavía no se ha conseguido». Durante una rueda de prensa convocada para abordar otro asunto, Beatriz Artolazabal ha querido expresar la solidaridad del Gobierno vasco con los familiares de la víctima y los vecinos de Lantarón. De igual modo, ha emplazado a todas las instituciones y asociaciones a seguir trabajando «en aras a conseguir esa igualdad real» que las mujeres hoy en día no tienen.

De forma paralela, Artolazabal se ha mostrado preocupada por este asesinato y por el que se produjo el pasado 28 de septiembre en la localidad vizcaína de Sestao, donde otra mujer murió apuñalada presuntamente por su esposo, quien después se suicidó arrojándose al vacío desde su vivienda. La consejera ha señalado que aún queda mucho trabajo por hacer y ha insistido en que sólo por el hecho de ser mujer «es inadmisible» que en una sociedad avanzada como Euskadi con unos estándares de calidad y niveles de bienestar altos «se asesine a personas».

Este jueves, en Lantarón

Por otro lado, el Ayuntamiento de Lantarón celebrará este jueves un pleno extraordinario para condenar el asesinato de Ana Belén. También ha convocado una concentración, que comenzará a las 19.00 horas, para condenar el asesinato de quien fue su vecina. A este acto tiene previsto acudir la directora de Emakunde, Izaskun Landaida. Desde el Instituto Vasco de la Mujer se ha llamado a la ciudadanía a «mostrar su rechazo más profundo ante este caso de violencia de género y a ser proactiva en construir una sociedad no permisiva ante cualquier comportamiento vejatorio hacia las mujeres».

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