Desconocidos roban en 15 coches en una sola noche en uno de los nuevos barrios de Vitoria
«Somos 3.500 personas y aún no hay nada en el barrio, ni siquiera se ven patrullas», dicen vecinos tras esta nueva oleada. La Ertzaintza ha abierto una investigación
A lo largo de una recta de casi 300 metros en la carretera A-2124, la que separa los bloques habitados de la calle Asparrena ... de las antiguas fábricas de URSSA y EGA, varios vehículos perfectamente estacionados lucen astillados. Alguien –se desconoce aún si una única persona o acompañada– destrozó sus ventanillas para birlar lo poco de valor guardado en el interior. Lo mismo sucedió en un cercano garaje comunitario ubicado justo enfrente, en un edificio de viviendas del nuevo barrio de Goikolarra, antes conocido como Aretxabaleta, de Vitoria.
Según ha sabido este periódico por boca de víctimas, esta visita indeseada ocurrió «entre la noche del lunes y la madrugada del martes». Consultado por este periódico, el Departamento vasco de Seguridad confirmó que «doce» automóviles fueron asaltados en la A-2124 y «otros tres» en un aparcamiento subterráneo de la calle Asparrena. «En principio se investigan como un mismo hecho», a la espera de que efectivos especializados de la Ertzaintza avancen en sus pesquisas.
Eso sí, al cierre de esta edición, sólo «cuatro» propietarios habían presentado denuncia ante la Policía autonómica. No en vano, 24 horas después de esta nueva oleada de robos en la zona, media docena de vehículos continuaba aparcada en los mismos sitios, con las ventanillas fracturadas, el interior revuelto y con documentación personal a la vista en algún caso. «Algún conductor se va a enterar por el periódico», bromeó Iban, habitante del barrio.
Un paseo por la zona basta para captar el hastío en una parte de su población. «Ya somos más de 3.500 personas en Goikolarra-Aretxabaleta. Nos sentimos abandonados. No hay panaderías, ni farmacias ni bares. Pero sobre todo estamos dejados de la mano de dios en materia de seguridad», clamó Andoni, que se instaló hace unos meses. «Rara vez se ven patrullas. Animamos a la alcaldesa Maider Etxebarria a que ordene que vengan. Serán bienvenidos», ahondó Montse, otra residente consultada.
«No hay semana en que vecinos nuevos te cuentan que les han entrado en los trasteros o en los garajes de sus edificios. Por favor, que la Ertzaintza y la Policía Local se pasen más a menudo por aquí. Sobre todo a las noches», indicó Andoni con visible gesto de enfado. Tras sufrir algunos robos, los residentes de su urbanización han colocado «sistemas de cierre de puertas comunes, sensores de luz y cámaras». «Y nos somos los únicos», detalla.
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