El Gobierno vasco ve «inadmisible» mantener el conflicto en la concertada

Concentración de padres contra la situación insostenible en la red concertada./Ignacio Pérez
Concentración de padres contra la situación insostenible en la red concertada. / Ignacio Pérez

Erkoreka acusa a los sindicatos y a la patronal de «empecinarse» al rechazar la mediación de Trabajo para acabar con las huelgas

Marta Fdez. Vallejo
MARTA FDEZ. VALLEJO

El portavoz del Gobierno vasco, Josu Erkoreka, ha calificado este martes de «inadmisible» que se mantenga un conflicto laboral en los colegios concertados «con consecuencias tan graves y duraderas para los alumnos y sus familias». Censuró el «empecinamiento» de la patronal y los sindicatos en «no solicitar la mediación» del Departamento de Trabajo para buscar una salida a la larga batalla laboral. Valoraba así la reunión que mantuvieron el lunes las dos partes enfrentadas y que acabó sin acuerdo y con la convocatoria de cuatro nuevas huelgas la próxima semana y otras dos en mayo, que se suman a las 18 realizadas ya este curso y tres el anterior.

El portavoz del Ejecutivo subrayó que el Departamento de Trabajo mantiene su oferta de mediación, pero recordó que es una vía que «sólo se puede activar si así lo solicitan» los implicados en el enfrentamiento laboral. Erkoreka destacó que esta fórmula la han utilizado «numerosas empresas» en Euskadi y ha aportado «excelentes» resultados en otros conflictos laborales, por lo que dijo «no entender» el motivo de que no se recurra a esa vía.

Erkoreka, que hizo esas declaraciones tras la reunión semanal del Consejo de Gobierno, instó a representantes de los trabajadores y de los centros de enseñanza a «aparcar las posiciones maximalistas» para tratar de buscar una solución que permita desconvocar las huelgas en el sector. Resaltó la necesidad de que «todo el mundo modifique sus posturas iniciales» si se quiere lograr un acercamiento.

El alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, también hizo un llamamiento a patronal y sindicatos para que intensifiquen el diálogo y, en el caso de que no se logren avances, apostó también por la mediación. Dijo que «la palabra» es «la mejor receta» para conseguir un pacto en este sector educativa de iniciativa social, e instó a las partes a «sentarse en torno a una mesa y no levantarse hasta lograr un acuerdo».

Aburto resaltó que el de la enseñanza es «un servicio fundamental» y que en el conflicto de la red concertada chocan dos derechos, «a la huelga» de los trabajadores y a la «educación» de los alumnos, entre los que, afirma, «hay que mantener un equilibrio». Consideró que los paros en los colegios se prolongan ya durante «demasiado» tiempo y que «cuando miremos atrás, nos daremos cuenta de que hubiera sido posible lograr el acuerdo antes con la ayuda de todos».

Pérdida de días lectivos

Asociaciones de familias de colegios afectados por el conflicto han convocado una manifestación el próximo sábado en Bilbao para protestar por la incapacidad de patronal y sindicatos para hallar «una solución» cuando ya suman 18 huelgas este curso. «El lunes los centros de iniciativa social se verán afectados por una nueva convocatoria de paros de cuatro días consecutivos, lo que supone que nuestros hijos sigan perdiendo horas lectivas y se ponga en peligro el acceso a la universidad de los alumnos de Bachillerato, que tienen en dos meses la prueba de Selectividad», criticaron ayer sus portavoces.

La protesta saldrá a las seis de la tarde de la sede del Ejecutivo vasco en la Gran Vía de Bilbao, y finalizará en el Arriaga. «El derecho a la educación de nuestros hijos vuelve a ser vulnerado. Vamos a salir a la calle para pedir respuestas a las tres partes implicadas –Gobierno vasco, patronal y sindicatos–, que ayuden a poner fin al conflicto», indicaron.

Las agrupaciones de padres de alumnos mantuvieron el lunes una reunión para acordar las acciones a llevar a cabo tras el fracaso de la última reunión entre la patronal mayoritaria del sector, Kristau Eskola, y las centrales en lucha, ELA, Steilas, LAB, CC OO, y UGT. Los sindicatos rechazaron la oferta de los responsables del sector por considerar que la subida salarial era «insuficiente», entre otras razones. Por su parte, Kristau Eskola les advirtió de que era la «propuesta definitiva» que iban a poner encima de la mesa, porque es «del todo inviable» hacer más mejoras en las condiciones laborales con los recursos que cuenta el sector. Dos posiciones encontradas que volvieron a dejar la negociación en un callejón sin salida.