Los vecinos de Avenida de La Rioja urgen a desmantelar la gasolinera urbana

Los bomberos vertieron espuma sobre la calzada para evitar que las chispas prendieran./ ROADPHOTO/E. C.
Los bomberos vertieron espuma sobre la calzada para evitar que las chispas prendieran. / ROADPHOTO/E. C.

Trasladan al Concejo sus exigencias y anuncian movilizaciones si el martes no queda firmado un compromiso para poner fin a sus días

Daniel Ortiz
DANIEL ORTIZ

El tremendo susto que vivieron en sus carnes los vecinos de Avenida de La Rioja hace unos pocos días ha supuesto el espaldarazo definitivo a una reivindicación que viene de largo en la zona así como en toda la ciudad. El cortocircuito dejó un saldo de dieciséis viviendas afectadas pero, sobre todo, volvió a poner sobre la mesa la problemática de los surtidores de gasolina en los casos urbanos, particularizado en los que se encontraban justo debajo de donde se produjo la incidencia eléctrica.

Cabe recordar que los recursos de emergencias se activaron de inmediato al recibir el aviso de que los chispazos producidos por el cortocircuito estaban cayendo sobre la calzada, o lo que es lo mismo, sobre la gasolinera. «Fue un milagro; si llega a ocurrir a mediodía habría desencadenado una tragedia», recuerda para EL CORREO Fernando Alvarado, propietario de una de las viviendas afectadas por la avería. «Al cerrar la gasolinera por la noche, habitualmente deja un rastro de combustible por toda la calle que, tal y como había llovido antes de producirse el cortocircuito, arrastrando la gasolina antes de que pudieran prender los chispazos», añade.

Aunque esa circunstancia y la espuma vertida por los bomberos sobre la calzada impidieron la deflagración, los vecinos se han cansado de vivir sobre los surtidores y exigen su retirada de inmediato. «La gente está muy nerviosa en toda la zona, con miedo; porque nuestras casas están sobre dos depósitos de combustible de mil litros y, si explota, se lleva medio Haro por delante», apunta Alvarado, señalando que «ayer (por el miércoles) planteamos una reunión espontánea a la que acudieron unos sesenta vecinos y todos estaban en la misma tesitura».

Es por ello, que los afectados van a plantear al Ayuntamiento de Haro «que tiene que cerrar la gasolinera o llevársela de aquí, pero ya». «Ya no nos valen las palabras, porque hemos presentado muchos escritos con anterioridad (alude a uno de ellos, remitido al Consistorio en agosto del pasado año) en los que reivindicábamos este problema y no nos han respondido», agrega este vecino con domicilio en la Avenida de La Rioja.

El próximo martes, los vecinos –representados por los presidentes de las comunidades de propietarios– tendrán la oportunidad de trasladarle personalmente a la alcaldesa sus exigencias, si bien avanzan que «no queremos que esto se enfríe, sino que se solucione durante el verano, llevándose de aquí la gasolinera lo antes posible porque esto es una bomba».

Según relatan a este medio algunos de los propietarios de vivienda en la avenida, «no tenemos nada contra la empresa que gestiona la gasolinera; que les indemnice si tiene que hacerlo, pero el Ayuntamiento es el que nos ha estado ninguneando durante mucho tiempo y parece que ahora que empieza a surgir una movilización ciudadana, quieren empezar a oírnos».

Manifestaciones

Fernando Alvarado igualmente señala que «ahora hay muchos más vecinos que están presentando escritos en el Concejo y si la reunión del martes se resuelve con los habituales mensajes en los que nos piden tiempo y calma, yo estoy dispuesto a empapelar la ciudad y convocar manifestaciones contra la gasolinera».

Asimismo, señala que ya ha contactado con organismos como el Defensor del Pueblo para trasladarle su preocupación, que es la de todos sus vecinos.