Maroto y el candidato de Bildu protagonizan el choque más duro de la campaña vasca

La gestión de las ayudas sociales incendia el debate de EL CORREO con los cabezas de lista alaveses

DAVID GUADILLA

Javier Maroto e Iñaki Ruiz de Pinedo protagonizaron este miércoles el choque más duro de la campaña vasca durante el debate que EL CORREO organizó con los candidatos al Congreso por Álava de los cinco partidos más votados en junio de 2016. Los cabezas de lista del PP y EH Bildu se sumergieron en un cruce de descalificaciones de calado a cuatro días de las elecciones. «O eres un ignorante o un manipulador», afirmó Ruiz de Pinedo a su rival después de que el exalcalde de Vitoria defendiese la necesidad de mejorar el control de las ayudas sociales. A partir de ahí se desató la tormenta. «Eres un miserable y me repugna verte ahí sentado», lanzó Maroto.

Fueron cien minutos de una intensidad pocas veces vista. Álava se ha convertido en el escenario de una batalla cruenta. Cinco partidos y cuatro escaños a repartir. Y eso sin contar con la presencia de Ciudadanos y Vox. Las encuestas -la última, la publicada por este periódico el domingo- indican que todo está abierto. Cada voto vale.

Con estos ingredientes sobre la mesa, Maroto salió a por todas en una cita moderada por las periodistas de EL CORREO Olatz Barriuso y Marta Madruga y en la que también estuvieron Juantxo López de Uralde (Elkarrekin Podemos), Mikel Legarda (PNV) e Isabel Celaá (PSE). Lo hizo, primero, intentando poner el foco en cómo se gestionan las ayudas sociales, una cuestión sensible, sobre todo en Álava. Se trata de un tema que el dirigente popular ya situó en el centro de la agenda política en su etapa en el Gobierno municipal. Entonces la estrategia funcionó a medias. Ganó las elecciones de 2015, pero perdió la Alcaldía porque el resto de partidos se unieron, en mayor o menor grado, contra él. Pero de cara al próximo domingo el objetivo no es buscar aliados, sino simplemente cosechar papeletas.

Maroto abordó la gestión de estas ayudas cuando apenas habían transcurrido diez minutos de debate y cuando el bloque que se estaba discutiendo era el que se refería al modelo territorial. El candidato del PP explicó que no se trataba de un tema de competencias, sino de quién «gestiona mejor». A partir de ahí apostó por reforzar su control mediante una ley nacional y lanzó críticas al resto de partidos.

Los reproches le llovieron por todos los lados. Pero fue Ruiz de Pinedo el que elevó más el tono. «Me indigno. Estás propugnando una mentira», dijo el representante de EH Bildu, que relativizó el nivel del fraude alrededor de la RGI. El representante de la coalición soberanista apostilló: «Odias a los pobres».

«Mírate en el espejo»

Si su intervención subió varios grados la temperatura del debate -celebrado en el Círculo Vitoriano-, la respuesta de Maroto lo incendió. «Bildu es un grupo de cobardes porque ha guardado silencio. No les voy a blanquear. No puede dar lecciones de ética y moral», remarcó Maroto en alusión al apoyo de la izquierda abertzale a ETA durante décadas. Fueron tres minutos en los que el candidato del PP se lanzó con todo a por Ruiz de Pinedo, antiguo miembro de la mesa nacional de HB. «Eres la escoria de la política. Miserablemente cobarde. No te voy a blanquear. Tengo vergüenza de compartir espacio contigo. Estás sentado aquí indignamente», remató Maroto mientras señalaba con el dedo directamente al portavoz de EH Bildu.

Pinedo aguantó como pudo. Aseguró que «la palabra cobarde es militarista y la usa mucho la Guardia Civil» y que Maroto había dado un «salto mortal incendiario». Con los ánimos hirviendo, el cruce de reproches rozó el terreno personal. «Mírate en el espejo y no te gustará lo que verás», le dijo el candidato del PP al de EH Bildu. «No soy tan presumido», respondió Pinedo.

Los otros tres aspirantes intentaban romper el cara a cara. Y lo hicieron cargando contra Maroto. López de Uralde consideró «lamentable» su intervención y apostó por un discurso más sosegado; Legarda apeló a la «convivencia» y destacó el papel del PNV como defensor de los intereses vascos en Madrid; mientras Celaá le acusó de «producir crispación sin límite».

Maroto apenas se dirigió a López de Uralde y a Legarda, pero sí volvió al cuerpo a cuerpo con la candidata socialista. Sobre todo, porque Celaá le acusó de «inconsistente» en sus argumentaciones por haber pactado en 2011 con Bildu. «La diferencia es que los votos de Bildu me echaron de la Alcaldía y a ti te han hecho ministra», le recriminó Maroto. «A mí me ha hecho ministra una moción de censura», replicó Celaá.

¿Qué se esconde detrás del rifirrafe entre los cabezas de lista del PP y EH Bildu? Los sondeos barruntan que el escaño de Maroto podría estar en peligro. Además, los acuerdos que el 'número tres' del PP alcanzó con Bildu cuando estaba al frente del Ayuntamiento se han convertido en el argumento principal que utiliza el PSOE para frenar las acusaciones del PP de que Pedro Sánchez está en el poder gracias a Otegi.

Esas mismas encuestas señalan que Pinedo lo tiene muy difícil para estar en el Congreso la próxima legislatura. En estos últimos días de campaña tiene que arriesgar, aparecer como el candidato que hace frente «a la derecha». En su minuto de oro final, los dos compartieron el mismo mensaje 'del miedo': «El cuarto escaño está en juego entre Bildu y el PP». No es del todo cierto, pero sirve para atraer indecisos.

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