Del Campo pide altura de miras al PSE para «no parar» el municipio con sus pugnas

Amaia del Campo repite como alcaldesa en Barakaldo./Manu Cecilio
Amaia del Campo repite como alcaldesa en Barakaldo. / Manu Cecilio

La candidata del PNV es reelegida alcaldesa y anuncia un equipo de gobierno en el que no cuenta con los socialistas

Octavio Igea
OCTAVIO IGEABarakaldo

Cinco minutos ha tardado la jeltzale Amaia del Campo en desvelar sus planes para la nueva legislatura. Los que han pasado desde que ha levantado la makila tras ser reelegida alcaldesa de Barakaldo hasta que su equipo ha hecho pública la composición del nuevo ayuntamiento, en el que solo habrá concejales del PNV. Salvo que futuras negociaciones cambien el escenario, gobernará en minoría. El PSE, que ha allanado esta mañana la investidura merced al acuerdo alcanzado con los nacionalistas para todo Euskadi, se mantendrá en la oposición y colaborará «cuando sea posible» en un municipio en el que las relaciones entre ambas formaciones nunca han sido buenas. Del Campo lo sabe, y en su primer discurso ha pedido a los socialistas «altura de miras» para que las pugnas partidistas «no paren la ciudad».

En todo caso, Del Campo afronta una legislatura más cómoda que la anterior, cuando los jeltzales desbancaron al PSE en una reñida pugna. 72 votos decantaron la balanza y mandaron a los socialistas a la oposición tras 32 años ininterrumpidos de gobierno en uno de sus feudos históricos. En las elecciones de mayo, la alcaldesa mejoró sus resultados: Ganó 7.000 apoyos respecto a 2015 y su equipo pasa de 8 a 11 concejales. Los socialistas, liderados por el exconsejero de Turismo Alfredo Retortillo, se quedan con los 8 que tenían, Elkarrekin Podemos tendrá 4, EH Bildu 3 y el PP, 1.

El pacto de colaboración firmado por PNV y PSE, que se extiende a la composición de ayuntamientos y diputaciones, no dejaba hoy lugar a la duda. Se sabía de antemano que los socialistas no plantearían batalla en Barakaldo pese a que un pacto con el resto de la oposición podría haber aupado a Retortillo a la Alcaldía. Pero el PSE no ha presentado candidato y ha votado en blanco en la elección de regidor, igual que el PP. Amaia del Campo ha sumado los votos de su grupo y los candidatos de Podemos y Bildu, los de los suyos. Puro trámite. Puro protocolo. el final del acto se sabía de antemano.

Lo que no quedaba tan claro es lo que iba a venir después del aplauso a la nueva alcaldesa, a la que no le gusta que le recuerden que es la primera mujer que se pone al mando de Barakaldo. El acuerdo PNV-PSE busca gobernar el mayor número de ayuntamientos posible, pero no obliga a ambas formaciones a formar gobiernos de coalición. Se decidirá en cada municipio. En la localidad fabril se daban todos los ingredientes para intuir que solo habrá acuerdos puntuales, igual que en parte de la pasada le gislatura. Los socialistas facilitaron los Presupuestos jeltzales durante dos ejercicios para luego romper la colaboración en el tramo final del mandato.

Barakaldo es, junto a Irún, uno de los municipios vascos donde las rencillas locales tienen más peso que las órdenes de las ejecutivas de los partidos. Y por eso cada palabra debe interpretarse como un guiño... o una advertencia. En su discurso de investidura, Amaia del Campo, visiblemente emocionada y con la voz entrecortada, se ha comprometido a trabajar en pos de una ciudad «sobresaliente» y ha pedido perdón «por los errores cometidos» la pasada legislatura. De cara al futuro, la regidora jeltzale ha augurado cuatro años «duros» para su gobierno en minoría, y ha tendido la mano a la oposición para colaborar «desde la modestia». Y en esa senda, ha recordado al PSE –sin nombrarlo– que los vascos «somos gente de palabra que respeta los acuerdos».

Retortillo seguirá de concejal

Otra de las incógnitas que quedaba por resolver en el Ayuntamiento de Barakaldo era el futuro de Alfredo Retortillo, que fue elegido por la dirección del PSE para recuperar la Alcaldía y apenas logró sumar un millar de votos más que su predecesor. Fuentes socialistas han confirmado que el exconsejero tiene la intención de mantenerse en el pleno, en principio como concejal 'raso' hasta que finalice la legislatura en 2023. «Buscaremos lo mejor para el municipio», ha dicho Retortillo.

Con los socialistas en 'modo contenido', han sido los portavoces de Elkarrekin Podemos y EH Bildu los que han asumido esta mañana el liderazgo de la oposición. Han prometido que se mostrarán «firmes» ante el PNV, al que le han exigido que, si suma con el PSE, «no pase el rodillo» que ejerció la pasada legislatura. Sobre la mesa para los próximos años, varios proyectos de calado. Del Campo prometió durante la campaña electoral, entre otros asuntos, un nuevo parque cerca de la zona fluvial, en los antiguos terrenos fabriles, un gran parking rotacional para 400 coches en Lutxana y la reforma del vetusto teatro municipal.

Perfil Amaia del Campo