Bilbao los quiere barbudos, pero bien cuidados

Bilbao los quiere barbudos, pero bien cuidados

Personajes influyentes de la villa impulsan el primer club de España de hombres con barba

Luis Gómez
LUIS GÓMEZ

Era de prever. Si las barberías proliferan como hongos en Bilbao, es porque hay muchas barbas que cortar y arreglar. Era normal, más pronto que tarde, que los barbudos se dejasen notar, uniformasen y diesen un paso adelante. Y, ya que esto empieza a adquirir dimensiones de un ejército, lo lógico es que se alistasen y constituyesen un club. Que es lo que se ha llevado siempre, por otra parte, en Bilbao. En nuestra villa, la cultura club, quizás por la influencia británica, nos ha llevado a asociarnos y presumir de tribu. 'Yo soy tal, tú eres cual', ya saben.

En la época hiptser –qué viejo, de todas formas, empieza a sonar este término– ha surgido el primer club de los barbudos de España. Como lo leen. Se han juntado y dicho, por la cara, como debe ser, 'somos así y se nos va a ver bien'. Ya había alguna que otra entidad de estas características en el país, pero no dejaban de ser franquicias. Vamos, iniciativas importadas de otros países. Pero Bilbao Beards Club es 'made in Bilbao'. Tan de aquí como el bacalao. Auténtico, en definitiva. «Muy nuestro», proclama Borja Elorza, uno de los promotores de esta iniciativa.

Cuenta con el apoyo de La Barbería Orgánica del Ensanche, recién abierta en la calle Henao, y de 25 personajes populares y con una gran implicación en la vida social, cultural, empresarial y deportiva de Bizkaia. Figuran hombres de todo tipo. Gente como Isidro Elezgarai, estandarte de planes de ayuda en favor de la infancia en Euskadi, pese a no lucir barba. Él lleva la cara bien rasurada, sin ningún rastro de vello facial, pero detrás de esta agrupación se mueven motivos eminentemente solidarios. Uno de los principales objetivos será impulsar la campaña MOVEMBER, que se lleva a cabo todos los meses de noviembre contra el cáncer de próstata. El club de los barbudos se dejará la piel y los cuartos para recaudar el mayor dinero posible para esta causa. «Hay que hacer más concienciación», proclaman.

Al club se han sumado profesionales como el cantante Juan Antonio, el cocinero Fernando Canales, el ilustrador Tomás Ondarra, el diseñador de alta costura Javier Barroeta, el DJ e influencer 'Iván Killer', los actores Lander Otaola, Josu Ormaetxe y Kepa Gallego... Ander Aio, el coctelero estrella del restaurante Yandiola, y el escritor Alex Oviedo también apoyan una causa que nace con la pretensión de ser influyente. Nada de embarcarse en historias efímeras. Los barbudos tendrán, además, la colaboración del doctor García Olaverri, especialista en urología, y el respaldo de Lions Club (Club de Leones) y BilbaoCentro.

Al margen de los proyectos solidarios que rodean esta actuación, Bilbao Beards Club es ejemplo de lo 'cool' que siguen siendo las barbas. Y de que llegaron para quedarse. Es lo que piensa Pilar Díaz Varela, dueña de la primera peluquería orgánica que echa a andar en Bilbao. «Lo bueno de las barbas es que ya no pasan de moda», apostilla Borja.

«El hombre bilbaíno ha decidido posicionarse y, lo más importante, cuidarse. Se comporta estilísticamente como las mujeres. Antes no se cuidaba como ahora», agradece Pilar. «Ahora ves chicos muy guapos por la ciudad con barba porque dan mucha personalidad y aportan diferenciación», destaca. «No hay dos barbas iguales. Juega un papel muy importante el color. Hay quienes la llevan negrísima. Borja, por ejemplo, la tiene pelirroja con matices rubios y tú la luces gris», expresa dirigiéndose al periodista.

«No echa años»

Frente a la tendencia generalizada de que las barbas envejecen, hay teorías y opiniones para todos los gustos. Desde el «¡Nooooooo!» de Pilar al reconocimiento de Elorza, hay toda una amalgama de consideraciones. «Es verdad que hay muchos detractores, entre ellas mis hermanas, que lo son mucho. Pero la gente que estamos acostumbrados a llevar barba, cuando nos la quitamos... Yo no la llevo por moda, sino por estética. Me gusta. Y me veo muy raro sin ella. Al final, que eche años o no, depende de que la tengas bien cuidada».

Y ahí es donde Bilbao Beards Club quiere significarse a lo grande. Más tratándose de Bilbao, una ciudad que se resiste a perder el estilo del que siempre ha presumido. «La barba da un rollo bárbaro. Un chico con barba, aunque sea pequeñita, da mucha... Pero, eso sí, cuidada. Si vas muy 'gualtrapas', pues igual no, pero a poquito que te la arregles, se coge un rollo que me gusta mogollón», subraya la estilista, con 36 años de carrera a sus espaldas y amplia conocedora de la peluquería masculina, pese a ganarse fama como 'reina de las novias'. Su local remite a las barberías americanas de los años 50 y es el primero del País Vasco que trabaja con «productos 100% orgánicos». Como tratamiento estrella destaca el 'peeling' con pepitas de albaricoque molidas.

«Para llevarla bien hay que arreglársela, al menos, cada 15 días. Requiere dedicación para evitar picores, irritaciones e inflamaciones. La barba hay que mimarla», insiste Elorza, satisfecho de que el club cuente ya con 35 miembros. «Y subiendo», aplaude este relaciones públicas. Muchos de ellos lucen ya por las calles bilbaínas el signo distintivo de la organización: una gorra negra de lo más 'chic'.

Ah, claro, y sus barbas. «Nos sentimos orgullosos de llevarlas y también de aportar algo a la sociedad». Sus miembros lo tienen claro: «La barba es patrimonio de la humanidad».