Un calco de la naturaleza de Maria Sibylla en Ataria

Una de las muestras que acoge la exposición./E. C.
Una de las muestras que acoge la exposición. / E. C.

El centro de interpretación de los humedales de Salburua acoge gasta el 23 de junio una exposición en la que los alumnos de la Escuela de Artes y Oficios evocan con sus trabajos a la conocida ilustradora científica

Gabriel Cuesta
GABRIEL CUESTA

Cuando Maria Sibylla Merian utilizó el cobre para plasmar sobre sus láminas la metamorfosis de las mariposas no era consciente del legado que estaba creando con sus trabajo. Esta científica fue una precursora en el siglo XVII de la entomología moderna y marcó un camino en los estudios y pinturas naturalista. Hasta el punto de que la especie Catasticta sibyllae, lepidóptera de Panamá recientemente descrita, lleva su nombre como forma de reconocer sus aportes al estudio de estos preciosos insectos.

Ahora, cuando se cumplen 300 años de su muerte, los alumnos de Grabado Calcográfico de la Escuela de Artes y Oficios han querido evocar su figura con 'La Naturaleza Ilustrada', una exposición que estará en el centro de interpretación de los humedales de Salburua Ataria hasta el próximo 23 de junio. Esta muestra recoge 31 grabados calcográficos realizados por los alumnos y las alumnas del centro gasteiztarra recreadas a lo largo del curso 2017-2018.

«Dibujante, pintora y grabadora, Maria Sibylla Merian es para algunos una inocua pintora de flores y mariposas. Sin embargo, hay algo más. En su libro 'Metamorphosis insectorum surinamensium', que publica en Ámsterdam en 1705, aparecen documentados y bellamente ilustrados hechos sobre plantas e insectos hasta entonces ignorados. Se trata de una naturalista singular, dotada de sensibilidad y elegancia, que se mueve con determinación entre la observación de la naturaleza y la intencionalidad artística», explican desde Ataria.

Las 31 estampas de la exposición se han realizado mediante procedimientos muy similares a los utilizados por Maria Sibylla: el grabado sobre planchas de cobre. Esta técnica consiste en transferir el dibujo a una plancha y fijarlo, bien de manera directa -utilizando el punzón o punta seca- o, indirectamente, por la acción del ácido que muerde y transforma la superficie que queda expuesta a él. La matriz resultante se entinta con el color que luego representará la estampa. También se han llevado a cabo obras mediante la aplicación del color total o parcialmente con acuarela una por una, después de la impresión.

«Todas las estampas presentan un formato similar de 40 x 50 cm para el papel, estando enmarcadas en madera. La huella dejada por cada autor ha sido de libre elección en cuanto a forma y tamaño, por lo que el resultado de líneas, manchas, medios tonos y negros ofrecen al conjunto de texturas diversidad y color, conforme lo ha interpretado este grupo de decididos artistas-grabadores, observadores de una 'Naturaleza ilustrada'», explican desde el taller de grabado calcográfico de la Escuela de Artes y Oficios, impartido por su responsable Lauren Aliende.