Fallece el actor Aldo Sambrell, villano en decenas de 'spaguetti westerns'

O. L. BELATEGUI
Aldo Sambrell./
Aldo Sambrell.

La vida de Aldo Sambrell sí que daba para una película. El malo de decenas de 'spaguetti westerns', fallecido el pasado sábado en Alicante de un infarto cerebral, nació en Vallecas hace 79 años como Alfredo Sánchez Brell. Su padre era la mano derecha del comunista Enrique Líster, así que, tras esquivar los obuses en Madrid, el pequeño Alfredo recala en México junto a su familia. Futbolista profesional con el Puebla y el Monterrey, se recicla en cantante de rancheras compartiendo cartel con Manolo Caracol y Joselito. Estudia Arte Dramático en Suecia y, ya de vuelta a España, juega con el Alcoyano y el Rayo Vallecano. Hasta que, en 1962, debuta como actor en 'Atraco a las tres'.

Al año siguiente, 'Tres hombres buenos', de Romero Marchent, inaugura su galería de villanos en cintas del Oeste. Sergio Leone, padrino de su hijo con la actriz Cándida López Cano, alias Candice Key, le quiso para la trilogía que fundó el 'spaguetti western': 'Por un puñado de dólares', 'La muerte tenía un precio' y 'El bueno, el feo y el malo'. Durante dos décadas, Aldo Sambrell -a veces Aldo Sambrelli- enlaza coproducciones cuyo título lo dice todo: 'Vivo para matarte', '15 horcas para un asesino', 'Un hombre llamado Noon'... A veces, le toca una película decente, como 'El viento y el león', con Sean Connery -donde figura como «árabe enfadado»-, o 'Viajes con mi tía', de George Cukor.

«Yo he muerto de cien maneras diferentes ante la cámara, y para eso hay que meterse en el personaje, asumir su actitud, su mirada. La cara de malo se pone echándole mucho corazón», declaraba en 2006 a la revista de AISGE, la sociedad de gestión de derechos de actores de la que era socio. Aldo Sambrell nunca ganó un Goya, pero tuvo el honor de compartir el plató con Clint Eastwood, Charles Bronson, Yul Brynner, Raquel Welch...

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos