Así será el despliegue de la red 5G en España

La implantación se completará en 2020/Web
La implantación se completará en 2020 / Web

La navegación móvil alcanzará los 10 gigabytes por segundo

SARA BORONDO

El Ministerio de Economía y Empresa (MEE) está calentando motores para desarrollar la red 5G en España, siguiendo las directrices del Plan Nacional 5G 2018-2020. Se trata de un documento de 42 páginas que establece las líneas maestras de actuación para que en 2020 podamos navegar por Internet desde el móvil a una velocidad que alcanzará los 10 gigabytes por segundo. Más rápido que si estuviéramos en casa con un ordenador conectado a la actual toma de fibra óptica.

La utilidad del 5G

Desde hace unos años estamos oyendo hablar de expresiones como el internet de las cosas o el big data que parecen no tener mucho sentido, pero que están ya cambiando nuestra vida cotidiana. La 5G permitirá un volumen impresionante de transmisión de datos y nos llevarán a un mundo en el que no solo los ordenadores y los móviles tendrán conexión a internet. De hecho, muchos objetos diarios estarán conectados (internet de las cosas) y ofrecerán información detallada sobre su uso y funcionamiento en tiempo real, permitiendo, entre otras cosas, el despegue de la domótica o la realidad virtual.

Parece que nos dirigimos hacia un mundo en el que buena parte de los objetos estarán interconectados e intercambiando información. Todos esos datos constituyen el big data, y su tamaño, complejidad y velocidad hacen que sea difícil gestionar toda esa información, por lo que nos enfrentamos al reto de relacionarlos de forma que sean útiles.

Neveras inteligentes, coches autónomos, sistemas de vigilancia, robots con inteligencia artificial… todos estos nuevos dispositivos necesitarán una infraestructura mayor que la puede ofrecer la actual 4G, de ahí que haya que dar un nuevo paso con la 5G. Una vez se haya desarrollado la nueva red, habrá una velocidad de transferencia de datos mucho más alta (se calcula que unas 100 veces más rápida que la actual, llegando a los 20Gbps) y con mayor ancho de banda, una latencia -el tiempo desde que la información parte de un dispositivo y vuelve a él- inferior, mayor cobertura y mejor consumo de la red.

Revolución silenciosa

En nuestro día a día esto se plasmará en que habrá más y mejores contenidos en ultra alta definición (una película en HD tardará en descargarse 4,8 segundos en una red 5G), las experiencias de realidad virtual tendrán más calidad y mejorarán los servicios de los vehículos autónomos. También se popularizará el uso de la telemedicina, los sistemas de seguridad y de control en tiempo real serán mucho más eficientes y habrá un despliegue masivo de sensores. En otras palabras, comenzará de verdad la era del internet de las cosas y crecerán los servicios de big data.

El transporte será otro de los grandes beneficiados gracias al impulso de la conducción más segura y la conducción automatizada basada en un control del entorno en tiempo real; será más eficiente la gestión optimizada del tráfico en carreteras y ciudades así como en puertos y aeropuertos. El mundo rural también se verá beneficiado con una mejora de los servicios públicos y una agricultura y ganadería inteligentes y de precisión. Todo esto según el Plan Nacional 5G 2018-2020, que se ha elaborado a instancias del Plan de Acción de 5G para Europa adoptado por la UE.

El papel de las grandes operadoras

Tras la aprobación del Plan, el MEE subastó en julio la primera tanda de la banda de frecuencias 3,6-3,8 gigahercios (GHz), que es la considerada prioritaria para facilitar el despliegue inicial de 5G. Se trata de una concesión a 20 años, con la participación de Movistar, Orange, Vodafone y Másmóvil, que han recibido este año 20 millones de euros en ayudas para realizar las pruebas piloto que ya se están realizando en distintas ciudades.

Vodafone, que tiene en total 90 MHz del espectro, ha preparado en colaboración con Huawei más de 30 antenas 5G que ha desplegado en distintas zonas de Bilbao, Madrid, Barcelona, Sevilla, Málaga y Valencia. Además de las pruebas piloto, la operadora británica ha anunciado la instalación de un nodo de red 5G en La Nave, en Madrid, también junto a la multinacional china, que servirá para probar la red y los prototipos de dispositivos que la usen.

Orange también ha elegido entre sus ciudades piloto a Bilbao, Málaga, Madrid, Sevilla, Valencia y Barcelona, a las que añade Santiago de Compostela y Vigo. En su caso, tiene previsto contar con socios industriales para la robotización, el uso de realidad aumentada en el turismo, su uso en vehículos conectados y el establecimiento de aulas virtuales para las escuelas.

Telefónica Movistar -que cuenta con 90MHz de la banda de frecuencias- tiene previsto desplegar la 5G en breve en Segovia y Talavera de la Reina (Toledo). De esta forma, calcula que llegará a una velocidad de navegación desde el móvil de 10 Gbps y una latencia de entre 1 y 5 ms, como una conexión de fibra actual. En Estados Unidos ya hay varias ciudades con redes de estas características, con la primera conexión comercial 5G del mundo.

Un observatorio nacional

Otro de los pasos del Plan Nacional 5G 2018-2020 es la puesta en marcha de un Observatorio Nacional de 5G, que tendrá en los tres primeros años una inversión de 1,5 millones de euros: 900.000 aportados por Red.es (la entidad pública del MEE para impulsar la economía digital y las tecnologías de la información y comunicación) y 600.000 por Mobile World Capital Barcelona. La sede estará compartida en las instalaciones de MWCapital en Barcelona y Madrid y su objetivo será acelerar la estandarización, innovación y desarrollo de soluciones basadas en tecnología 5G en todo el territorio nacional.

Esto se plasmará en estudios e informes relacionados con los usos de la 5G y su posible impacto en la sociedad y la economía, así como con jornadas, cursos online y talleres que formen a las empresas en las posibilidades de la nueva tecnología, ya que se espera que suponga también nuevas oportunidades de negocio y la mejora de los procesos de producción actuales. Sobre todo para las pequeñas y medianas empresas, que tendrán más información sobre el uso de sus productos y podrán realizar una simulación virtual de nuevos prototipos, lo que reducirá la necesidad de recurrir a fabricantes externos.

La nueva red 5G necesitará una infraestructura física, y el Plan Nacional también se ha encargado de preverlo, apuntando e incluso animando a que los operadores compartan los emplazamientos de red y los soportes, e incluso el uso de las frecuencias. La parte más importante del despliegue de las redes 5G se producirá, apunta el Plan, en los centros y zonas más pobladas de los municipios, para lo que las autoridades locales y autonómicas deben facilitar a los operadores el acceso a mobiliario urbano como marquesinas, faroles, semáforos o quioscos. Con esto y la instalación de infraestructuras en zonas de nueva urbanización, el Gobierno confía en que se acelere el despliegue y ampliación de las nuevas redes.

Nuevos móviles

El cambio de tecnología implicará también nuevos routers en casa y nuevos smartphones. Para el año que viene ya se han anunciado el LG V45 y el Xiaomi Mi Mix 3, junto al resto de primeros terminales 5G de compañías tan conocidas como OnePlus, OPPO y Vivo. Eso sí, al menos hasta 2020 no se espera un despliegue masivo en los comercios de móviles capaces de conectarse a estas las nuevas redes de telecomunicaciones.

En 2018 se han cumplido casi todos los objetivos previstos del Plan, que establece para 2019 el desarrollo de los proyectos piloto seleccionados, la liberación del segundo dividendo digital y el estudio de posibles nuevas acciones. Todo ello imprescindible para entrar en 2020 con el inicio del despliegue comercial de las redes 5G.