Los seis antecesores en La Moncloa

Los seis antecesores en La Moncloa

España ha tenido seis presidentes desde la Transición

ÓSCAR B. DE OTÁLORA

España ha tenido seis presidentes de Gobierno desde la Transición. Pedro Sánchez, una vez que ha salido adelante su moción de censura, será el séptimo inquilino de La Moncloa. La biografía de los seis dirigentes que han dirigido el Gobierno de España resumen la convulsa historia del país y las distintas etapas de la historia de la nación.

1976-1981

Adolfo Suárez

Adolfo Suárez.
Adolfo Suárez.

Adolfo Suárez, fallecido en 2014, fue el presidente encargado de liquidar las instituciones franquistas y poner fin a la dictadura. Sus cinco años de mandato reúnen los suficientes momentos históricos del país de forma que se puede creer que realmente fueron muchos más: la legalización del PCE, la aprobación de la Constitución, las primeras elecciones democráticas o la intentona golpista del 23-F, aunque para entonces acababa de dimitir.

Suárez nació en Cebreros (Ávila) en 1932. Doctor en Derecho, realizó su carrera en el seno del Movimiento, donde ejerció cargos como gobernador civil de Soria, director de Radio Televisión Española y, en 1975, tras la muerte del Dictador, llegó a ser ministro del Movimiento. Sus contactos con los líderes aperturistas hizo que el propio Rey le encargase ser el primer presidente del Gobierno, cuando todavía no se habían celebrado elecciones. En 1977, año en el que el pueblo español fue llamado a las urras por primera vez tras la muerte de Franco, Suárez se presentó por la Unión de Centro Democrático (UCD) y consiguió ser nombrado presidente del Gobierno. El primero de la recién recuperarada democracia.

Rápida agonía

La estrella política que le había llevado al dirigir el país se fue apagando y en 1981 decidió dimitir tras verse aislado en su propio partido. Todavía intentaría regresar a la vida política con el Centro Democrático y Social (CDS). Sin embargo, este partido vivió una rápida agonía y en 1991 abandonó de forma definitiva la política.

Hasta su muerte en 2014 estuvo en un discreto plano, afectado por los fallecimientos de su mujer y su hija, víctimas del cáncer.

1981-1982

Leopoldo Calvo Sotelo

Leopoldo Calvo Sotelo, fallecido en mayo de 2008, fue el presidente más breve de la democracia pero su mandato fue una montaña rusa. Su sesión de investidura se tuvo que aplazar ya que el Congreso se vio invadido por los guardias civiles que, con Tejero al frente, protagonizaron el 23-F. Bajo su presidencia, además se produjo la aprobación de la Ley del Divorcio y España entró en la OTAN.

Ministro y vicepresidente

Calvo Sotelo, nacido en 1926, estudio Ingeniería de Caminos y antes de entrar en política trabajó durante 25 años en la Unión de Explosivos Ríotinto. En el primer gobierno de la transición, cuando España estrenaba elecciones, fue nombrado ministro de Comercio. Cesó en el cargo para organizar UCD, formación que ganó los primeros comicios democráticos. A partir de ese momento inició una carrera fulgurante en la que llegó a ser vicepresidente para asuntos económicos del Ejecutivo de Suárez.

En 1982, tras el hundimiento del partido que había ayudado a crear, abandonó la política. Tras un tiempo en el que fue eurodiputado pero también se apartó de esta carrera y dirigió varias fundaciones. Falleció en 2008, con 82 años de edad.

1982-1996

Felipe González

Felipe González es el presidente de España que más tiempo ha ocupado la máxima dirección del Gobierno. Catorce años. Este abogado sevillano, nacido en Sevilla en 1942 llegó al poder en 1982 en lo que se interpretó como la consagración de la transición. Un partido de izquierdas iba a dirigir España tras cuarenta años de dictadura, con lo que se recuperaba la normalidad democrática. Además, tanto González como los ministros que le acompañaron en el viaje no procedían de las instituciones franquistas sino que su biografía política les situaba en la lucha contra la dictadura.

El mandato de Felipe González comenzó con un gesto político como la nacionalización de Rumasa, el holding de José María Ruiz Mateos. Luego se producirían momentos trascendentales como la entrada de España en la Comunidad Económica Europea o el referéndum de la OTAN, en el que el PSOE apoyó el sí, tras haber cambiado sus postulados. El propio presidente norteamericano Ronald Reagan se reunió en Madrid con Felipe González, lo que le concedió un plácet internacional.

«Ni la madre que la parió»

En 1992, los socialistas consiguieron su gran éxito con la Expo de Sevilla y las Olimpíadas de Barcelona. El Gobierno de Felipe González se atribuía la gran modernización de España. Alfonso Guerra pronunció entonces una de esas frases que acuñaba el vicepresidente de verbo más afilado que ha conocido ningún Gobierno español: «cuando nos vayamos, a España no la va a reconocer ni la madre que la parió».

Cuatro años después, el PSOE abandonaba el Gobierno rodeado por escándalos de corrupción de todo tipo. Desde Filesa hasta la 'guerra sucia' contra ETA. Felipe se marchó en 1996 y pasó a una nueva actividad política en la que ejerció como embajador extraordinario de la UE, así como consejero en multinacionales. En España se ha convertido en la voz de la vieja guardia socialista. Tuvo un papel preponderante en la crisis interna socialista creada por Pedro Sánchez, al que acusó de haberle traicionado, lo que aceleró su caída.

1996-2004

José María Aznar

José María Aznar fue presidente durante dos legislaturas, en lo que supuso el primer Gobierno del PP en la historia de España. Aznar, abogado nacido en 1953, fue presidente de Castilla La Mancha antes de aspirar a sustituir a Felipe González. Como opositor fue un líder rocoso y agresivo que acuñó frases como el «váyase, señor González».

Llegó a La Moncloa para su primer mandato gracias a los votos de los nacionalistas vascos y catalanes. Tuvo que soportar una ofensiva sin precedentes de ETA -que ya había intentado matarle mientras era jefe de la oposición- en la que se produjo, entre otras, la muerte de Miguel Ángel Blanco. En esos años gestionó también la entrada en vigor del euro y las nuevas políticas europeas de contención de gasto a las que obligaba la moneda única.

El amigo de Estados Unidos

En 2000 consiguió la mayoría absoluta y su política, en la que ya no necesitaba a los nacionalistas, dio un giro absoluto. El cambio más radical quizás fue el giro atlantista en la política exterior, en la que se acercó a Estados Unidos como ningún otro presidente español lo había hecho hasta ese momento. Esa política culminó con el apoyo de España a la guerra de Irak, lo que generó una fuerte contestación social. En 2004, se produjo el atentado del 11 M -en el que fueron asesinadas 139 personas por una célula yihadista a tres días de las elecciones-. La gestión la crisis creada por el mayor atentado terrorista de la historia de España hizo que el PP perdiera las elecciones.

Aznar, fuera de la política y tras haber nombrado como sucesor a Mariano Rajoy, inició una vida en como conferenciante en Estados Unidos y miembros de los consejos de varias multinacionales. Dese la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES) se convirtió en una especie de voz crítica en el PP que culminó cuando rechazó la presidencia de honor del partido. Desde entonces se ha distanciado de Rajoy.

2004-2011

José Luis Rodríguez Zapatero

José Luis Rodríguez Zapatero, abogado leonés nacido en 1960, llegó a La Moncloa y desde el primer día comenzó a dictar órdenes para desmontar las política del PP. La más simbólica fue la retirada de las tropas españolas de Irak. Bajo su mandato se adoptaron leyes como la que permitía el matrimonio homosexual así como la de Memoria Histórica.

También se llevó a cabo una negociación con ETA que no condujo a ningún punto ya que la propia banda rompió su alto el fuego con el atentado contra el aeropuerto de Barajas. En Cataluña, Zapatero fue quien gestionó la compleja y polémica aprobación del nuevo estatuto -recurrido por el PP ante el Tribunal Constitucional, el germen del actual conflicto catalán.

La crisis y Podemos

El Gobierno de Zapatero tuvo también fuertes críticas por haber negado la crisis económicas cuando sus efectos eran ya evidentes. En 2011, forzado por la presión internacional, tuvo que pactar con el PP la modificación de la Constitución para introducir la estabilidad presupuestaria. Para entonces, los mercados estaban viendo a España como un país en graves problemas. Su gestión de la crisis hizo, además, que surgieron movimientos como el 15-M en 2011, génesis del partido Podemos, el gran rival socialista.

Tras haber perdido las elecciones frente a Rajoy se dedicó a la política internacional, donde ha actuado como mediador en diversos conflictos. Uno de los más polémicos es el de Venezuela, donde su posición con respecto a la actuación del heredero de Chávez, Nicolás Maduro, le ha generado fuertes críticas.

2011-2018

Mariano Rajoy

Mariano Rajoy, registrador de la propiedad nacido en Santiago de Compostela en 1955, consiguió la mayoría absoluta en 2011 pero en una situación económica que le obligó a realizar algunos de los mayores recortes presupuestarios de la historia reciente para evitar el rescate de España. El PP presenta su mandato como un relato épico en el que el Gobierno de Rajoy consigue mejorar la economía hasta el punto en que España pasa a de estar a punto de ser intervenido a situarse en la cabeza de los países que más crecen en la Unión Europea.

Pero el éxito económico ha estado lastrados por dos situaciones que se han convertido en la gran piedra en el zapato de Rajoy: el conflicto catalán y las implicaciones de miembros del PP -y de sus propio partido como organización-en casos de corrupción cada vez más graves que finalmente han provocado la moción de censura.

Cataluña y Sánchez

En las elecciones generales de 2015 que dieron pie a la actual legislatura ya comenzó a vislumbrarse la debilidad del PP. Ni Rajoy, que no consiguió los apoyos necesarios, ni Pedro Sánchez -que intentó llega a la presidencia- consiguieron los votos suficientes, por lo que hubo que repetir los comicios. Rajoy, que tampoco esta vez consiguió una mayoría suficiente, tuvo que acceder a La Moncloa por una abstención socialista que se consiguió 'in extremis', tras una convulsa crisis del PSOE que acabó con la defenestración de Sánchez. Estas elecciones además sirvieron para el lanzamiento a la política nacional de Ciudadanos, la formación que esta erosionando la base electoral del PP.

Rajoy tuvo que pactar con socialistas y con Ciudadanos la aplicación del artículo 155 de la Constitución en Cataluña, una situación que aún colea. De forma paralela, negoció con el PNV la aprobación de los presupuestos de 2018, en los que se concedió a los nacionalistas inversiones por valor de 540 millones de euros. Han sido los jeltzales, precisamente, quienes han asestado la puntilla a Rajoy al votar a favor de la moción de censura promovida por Pedro Sánchez tras el escándalo de la sentencia del 'caso Gürtel´ en la que se condenaba al propio PP por financiación ilegal.