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Alivio

La retirada llega tarde y esa demora ha causado perplejidad, pero ha llegado a tiempo de apaciguar la junta

Alivio
reuters
Ignacio Marco-Gardoqui
IGNACIO MARCO-GARDOQUI

La sorpresiva y, para mí, sorprendente por inesperada, decisión adoptada ayer por la tarde por Francisco González de retirarse de sus cargos de presidente honorífico del BBVA y de su Fundación, supone un alivio enorme para la actual cúpula del banco y resta presión a una junta general que se celebra hoy y que se presentaba dura. Lo seguirá siendo, en buena medida, dado que esta decisión no cambia para nada lo sucedido, pero muchas de las intervenciones preparadas para hoy incluían, seguro, la petición de apartarle de sus cargos en base a la aplicación del código de conducta del propio banco. Y eso ya ha sucedido por voluntad propia. Llega tarde y esa demora ha causado la perplejidad de muchos y el escándalo de otros tantos, pero ha llegado a tiempo de apaciguar la junta.