Lo que queda de los Ramones

Marky Ramone, al fondo del escenario, en el concierto de anoche en la plaza de Los Fueros./Igor Aizpuru
Marky Ramone, al fondo del escenario, en el concierto de anoche en la plaza de Los Fueros. / Igor Aizpuru

El grupo liderado por el batería Marky, único superviviente, dio anoche un concierto en Vitoria donde desplegó una treintena de éxitos de la banda sin freno

Ramón Albertus
RAMÓN ALBERTUS

Tiene 66 años, la edad establecida para la jubilación. Y ha pasado un cuarto de siglo del último disco ('¡Adiós amigos!') de la banda de la que formaba parte. Tras el concierto de The Soulbreaker Company, a ratos enérgico y psicodélico, se subió la banda de Marky al escenario de la plaza de Los Fueros. El decorado era una estrella con su nombre, Marky Ramone, superviviente de los Ramones. «Hello», dijo el batería de las gafas de sol antes de sentarse y coger las baquetas.

La maquinaria desde lo alto de la plaza de Los Fueros, medio llena, empezó a funcionar con 'Rockaway beach' a la una y diez de la madrugada. Sin pausa entre canción y canción. Un fan no tardó en recorrer la plaza, entre el público, con una bandera pirata. La cita tenía un sentido especial para el vocalista de la formación. Y es que Marky cuenta con un vitoriano, Iñaki Urbizu,'Pela' (de Sumisión City Blues, Gramones), quien hace las veces del cantante Joey Ramone. 'Pela' disfruta como nadie con una banda -junto al bajista Martin Blitz y al guitarrista Greg Heston (Bad Religion)- que ha girado por medio mundo. El comienzo cortaba el aire con canciones como 'Spiderman', esa versión y rareza frenética, 'Do you wanna dance' y 'Sheena is a punk rocker'.

El tema 'I wanna be your boyfriend' -otra rareza-, escrito por Marky, rompía el enérgico arranque con ese paisaje tan melódico que encaja perfectamente con la identificación del batería con los Beatles de su admirado Ringo. Pero fue solo un espejismo. Siguieron con 'I Wanna Be Sedated', 'Physcho terapy', 'Cretin hop' coreografiando sin resultar forzado ese movimiento de brazos tan propio de la icónica formación.

Aunque la marca se ha utilizado como un estampado de prendas de ropa y la banda ha sido protagonista en libros -solo en España hay una docena acerca de ellos-, el sello de la reconocida formación sigue siendo creíble con el directo del superviviente Marky que sirvió a la percusión de la banda desde los 70 hasta el final del grupo, solo con una interrupción de cuatro años en los que dejó el alcoholismo.

Bastaba con escuchar los bises para saber que no se trata de una agrupación de verbena o de versiones. Sonaron creíbles. El cierre lo protagonizaron 'Rock 'n' Roll Radio', la versión de 'What a wonderful world' incluída en el primer disco de Joey y el trallazo definitivo fue 'Blitzkrieg Bop' ('Hey ho, let's go!'). Al finalizar el directo, Marky se hizo una foto solo con el público al fondo. A lo mejor se entiende como una manera más de prolongar su legado. No tiene pinta de que vaya a jubilarse.