Teatro de calle, lechazo y vinos en Aranda de Duero

Dos actores representan una escena de la obra en una antigua bodega de la villa./
Dos actores representan una escena de la obra en una antigua bodega de la villa.

La historia y tradiciones de la villa se representan en calles, bodegas y calados, un aliciente más para desplazarse a la tierra del cordero asado y el buen vino

ELENA SIERRA

Si una localidad se promociona como la capital del lechazo y del vino Ribera de Duero, no cabe duda de que hay que darse una vuelta por allí y probar ambas cosas, el lechazo y el vino, que son el uno para el otro y el otro para el uno la mejor compañía. Si además esa capital de dos productos tan majos está de celebración, pues aun mejor. Es lo que le pasa a Aranda de Duero, ese rincón burgalés en el que se puede comer corderito y beber buen caldo en cualquier momento del año, eso está claro, pero que resulta que en verano monta toda una 'experiencia gastronómica' peculiar en torno a estos dos 'must' de la mesa arandina –y de tantas otras–. Primero, teatro, con la representación de 'La vasija más antigua del mundo', que tiene como escenario varios puntos de la ciudad, desde las calles hasta una de las muchas bodegas subterráneas que hay bajo el casco histórico. Y después, comida, que seguro que conocer esta historia abre el apetito.

Aranda de Duero (Burgos)

Web
arandadeduero.es.
Oficina de Turismo
Plaza Mayor, 13 (bajo). 947510476..

'La vasija más antigua del mundo' empezó a representarse en junio, con motivo de las Jornadas del Lechazo, y la actividad se repite todos los sábados y domingos hasta el 1 de septiembre. Y es una cita que hay que guardar en la agenda para futuras visitas porque los restaurantes del lugar ofrecen menús a buen precio. Es una iniciativa gratuita para la que solo es necesario apuntarse en la Oficina de Turismo y destinada a grupos de 30 personas los sábados a las 12.00, 13.15, 19.00 y 20.15 horas y los domingos solamente en sesión matinal, salvo el segundo fin de semana de agosto debido a la celebración del festival Sonorama. Los actores de Mar Rojo Producciones irán desgranando y recreando pasajes históricos de la vida de Aranda de Duero desde un lejano siglo XVI. Punto por punto del camino, los asistentes se enterarán de algunas curiosidades y verán con otros ojos el patrimonio de la capital de la Ribera del Duero.

Uno que ya de por sí da para una visita. Aunque las calles del núcleo histórico han sufrido mucho con el paso del tiempo, y en algunos lugares apenas queda nada de las casitas típicas, estrechas, con balcones pequeños, pintadas de colores y erguidas sobre soportales, se conservan rincones como la Plaza Mayor, la Plaza del Trigo y las calles Béjar e Isilla, repleta ésta de asadores y comercios de toda la vida.

Entre todas las paradas, destaca la iglesia de Santa María La Real, que podría pasar por catedral por la altura de sus muros y la decoración de la fachada. La portada gótica del siglo XV es, seguramente, uno de los ángulos más fotografiados de un templo que puede visitarse de julio a septiembre de martes a sábado de 12.30 a 14.30 y de 16.00 a 19.00 y los domingos de 16.00 a 19.00 horas por un euro por persona.

Red de bodegas

Otro punto de interés de la localidad, y un poco más antiguo, es la iglesia de San Juan, muy cerquita. En la portada, pecados y virtudes tallados con precisión. En el interior, entre otras joyas, un retablo plateresco. Y como es el Museo de Arte Sacro, esculturas, pinturas y piezas textiles y de orfebrería de los siglos XVI, XVII y XVIII llegadas desde otras iglesias de la zona.

Pero al grano: la red de bodegas en el subsuelo de Aranda de Duero es de unos siete kilómetros, una parte de los cuales (en la bodega municipal Las Caballerizas, restaurada hace cuatro años) se aprovecha para darle más veracidad al recorrido teatral A otra se puede llegar al quedarse a comer en alguno de los muchos asadores (horno de leña, por supuesto) que preparan sus manjares hoy como ayer y que conservan intactos esos laberintos subterráneos en los que desde hace cientos de años se elabora el vino de Ribera de Duero. El mismo que es motor de la trama de 'La vasija más antigua del mundo'.