¡Que llegan los gastroturistas...!

Los visitantes toman txakoli de la bodega Astobiza (en Okondo, Álava) junto al chef Jose Pizarro y al bodeguero Jon Zubeldia./Igor Aizpuru
Los visitantes toman txakoli de la bodega Astobiza (en Okondo, Álava) junto al chef Jose Pizarro y al bodeguero Jon Zubeldia. / Igor Aizpuru

Siete sibaritas británicos se sumergen en la cocina de Euskadi de la mano del chef asentado en Londres Jose Pizarro. La inmersión de cuatro días cuesta 3.590 euros

JULIÁN MÉNDEZ

Son el sueño de cualquier agencia de viajes, el 'target' perfecto del consejero vasco del ramo. La directora del aeropuerto London City, la responsable de unos grandes almacenes británicos, ejecutivos sénior de una multinacional, una pareja madura que eligió las mesas de Euskadi para celebrar su aniversario por todo lo alto... En total, siete historias. Siete gastronómadas sibaritas amantes de lo exclusivo visitaron el País Vasco la semana pasada, como una avanzadilla. Les acompañaba el chef extremeño asentado en Londres Jose Pizarro (en sus restaurantes se cortan 700 jamones ibéricos al año y 4.000 kilos de carne pata negra) y el 'euskoinglés' Erik Sadler, cofundador de la agencia Basque Experiences (www.basqueexperiences.com) y guía entregado.

Nos los encontramos el segundo día, tras haber poteado severamente por Bilbao y haberse sumergido acto seguido en la algarabía del pintxo por Pozas. Están en la cocina de la bodega Astobiza, alborozados ante las vistas de este húmedo paisaje de viñas recién vendimiadas. Jon Zubeldia –que fue chef del Lutetia (donde ofreció cenas privadas a la mismísima Madonna) y que ha pisado las cocinas de Les Pyrénées con la familia Arrambide, Francis Paniego o Sergi Arola– y Jose Pizarro les enseñan y ayudan a preparar gildas, a pelar pimientos asados, a freír gruesas morcillas de arroz con un vaso de Astobiza en las manos.

Buscadores de experiencias

«Son personas que conocen todo el mundo y han comido en las mejores mesas. Buscan algo único, experiencias. Como visitar un caserío de la Sierra Salvada y comer allí un cordero asado por Leire Ibarrola. O conversar con Susana, guía del Guggenheim, sobre el arte moderno de Joana Vasconcelos mientras visitamos su exposición, almorzar en una sociedad gastronómica donostiarra como la Unión Artesana o conocer desde dentro las cocinas del Azurmendi de Eneko Atxa. Ven Euskadi de otra manera y llegan a sitios a donde, de otro modo, no podrían llegar», subraya Pizarro.

Los turistas, durante su visita a las salinas de Añana.
Los turistas, durante su visita a las salinas de Añana. / Basque Experiences

Claro que viajar con semejante guía (ha publicado 'Basque. Spanish recipes from San Sebastián & Beyond') tiene sorpresa. Como que, camino del Basque Culinary Center, Jose se eche la mano al bolsillo para llamar a su colega Aitor Arregui para improvisar, en un reservado de Elkano, una comida fuera de normas a base de pescado recién llegado a la lonja. El tour de cuatro días (alojamiento en hoteles de cuatro estrellas; vuelos aparte) se pone en 3.590 € por cabeza. «Son personas de alto poder adquisitivo, el turista ideal», subraya Adler.

Les pedimos que nos escribieran unas líneas a su regreso a Londres. Encantados. «Hemos conocido la verdadera cultura y cocina vasca, la que se esconde tras del telón. Y he comido algunos de los mejores platos de mi vida», señala Deborah Griffiths. «Hemos ido mucho más allá de lo programado. Y a todos los niveles, desde los bares de la calle a un tres estrellas Michelin. Jose se ha convertido en el amigo que nos enseñaba lo desconocido. Ha sido magnético», resume Heather Tew.