Cuando todos roban

Cuando todos roban
Efe
Guillermo Dorronsoro
GUILLERMO DORRONSORO

Entre 2007 y 2009 se emitió un concurso en la cadena de televisión británica ITV, que se llamaba Golden Balls ('Pelotas de oro'). Una de sus pruebas enfrentaba a dos concursantes, que podían elegir pulsar dos botones: 'Divide' (Split) o 'Roba' (Steal).

Las reglas del juego eran sencillas: los dos pulsaban en secreto y al mismo tiempo. Si los dos pulsaban 'Divide' se llevaban la mitad del premio cada uno (una cantidad de libras bastante considerable). Si los dos pulsaban 'Roba', ninguno de los dos se llevaba nada. Y si uno pulsaba 'Roba' y el otro 'Divide', el primero se llevaba todo, y el segundo nada.

Antes de pulsar, podían negociar entre ellos. Estaba claro que el objetivo era siempre convencer al otro de que pulsara 'Divide', que era la única forma de que tú te pudieras llevar la mitad o todo. Si el otro concursante pulsaba 'Roba', tú ya habías perdido, porque no te dejaba opción a llevarte el premio. Claro que si no confiabas en él, tenías la opción de pulsar 'Roba', y dejarle también a dos velas: ninguno de los dos gana.

La globalización se parece a este juego. Los países se abren al comercio internacional, esperando que sea un juego equilibrado, y todos pulsemos el botón de 'Divide'. Las buenas empresas locales venderán más en otros países, aunque las malas quedarán perjudicadas por la entrada de competidores internacionales más eficientes. Los consumidores ganarán siempre, porque la competencia hará que las empresas mejoren sus productos y bajen precios. A largo plazo, el balance es un país con empresas más competitivas y con clientes más satisfechos.

La noticia es que a este juego ha llegado un jugador desquiciado, que se llama Donald Trump y que avisa antes del turno de pulsar botones, que él solo va a pulsar uno de los botones: 'Roba'. Él no quiere repartir el bote, solo quiere ganar y por eso pone aranceles para que sobrevivan las empresas americanas aunque no sean competitivas.

El resto de jugadores (su gran rival, China, el primero) le han avisado: si tu pulsas ese botón, no vamos a ser tan imbéciles como para pulsar el de 'Divide', y que solo ganes tú. Todos pulsaremos nuestro botón 'Roba'…

Esta semana, la nueva directora del Fondo Monetario Internacional, Cristalina Georgieva, ha calculado el bote que van a perder los jugadores por jugar a robar: setecientos mil millones de dólares (como referencia, más de la mitad de toda la riqueza que se crea en España en todo un año…).

Todos vamos a perder, por la estrategia de un jugador que ha calculado que puede aguantar mejor este golpe que el resto de los países. Una vez que todos estemos debilitados, entonces ofrecerá pulsar el otro botón, pero no para repartirse a medias, sino para llevarse una parte mayor de la tarta. Si no, seguirá jugando a robar, hasta que los adversarios no puedan resistir más.

Malas noticias para muchas empresas, y para todos los ciudadanos. Cuando todos roban, el mundo se empobrece…