¿Qué necesitan las empresas, jóvenes o mayores de 45 años?

¿Qué necesitan las empresas, jóvenes o mayores de 45 años?

Gonzalo Salcedo
GONZALO SALCEDOSecretario general adjunto de Cebek

Afortunadamente Euskadi ganó una media de 3.712 afiliados/as en septiembre respecto al mes anterior, y alcanzó los 940.047 ocupados/as. La tasa interanual de la afiliación media a la Seguridad Social en el País Vasco registró en septiembre un incremento del 1,62%, lo que supone una variación de 14.988 afiliados/as en un año. Estos registros de afiliación hacen que la tasa de ocupación, personas en alta laboral del total de la población entre 16 y 65 años, esté actualmente en valores máximos y llegue según la EPA al 69,7%, incluso superior al 67,9% registrado en 2008.

Estos datos junto con las tendencias demográficas nos indican un progresivo agotamiento de la población susceptible de trabajarr. Si a este escenario sumamos nuestras bajas tasas de natalidad, y que nuestros/as jóvenes cada vez se incorporan con mayor edad al mercado de trabajo, el reto del territorio y de nuestras empresas es retener el talento propio, recuperar a aquellos/as jóvenes que por diferentes motivos se han ido, recualificar a los colectivos de desempleados/as, formar a los migrantes y no olvidarnos del colectivo de personas en desempleo mayores de 45 años.

Nuestras empresas deben poner su foco también en este colectivo de personas mayores de 45 años, que es muy numeroso, que tiene capacidad y experiencia para aportar muchos años más al mundo del trabajo (sobre todo con el progresivo incremento de la edad de jubilación hasta los 67 años).

La crisis económica a partir del año 2008 fue tan profunda que las empresas optaron por las prejubilaciones como medida no traumática de ajuste de plantilla y dejaron señalado a este colectivo. En cambio, en estos momentos de crecimiento continuado ya empiezan a aparecer indicadores que reflejan que las empresas vuelven a contratar a este colectivo. Las personas paradas de larga duración, con más de 24 meses en desempleo, se redujeron en el segundo trimestre de 2018 hasta 37.700, y afortunadamente ya son 10.800 menos que un año antes.

Nuestras tasas de ocupación van a seguir creciendo los próximos años y nos enfrentamos a nuevos escenarios donde el envejecimiento activo y gestión de la edad en las empresas serán parte del día a día de nuestras empresas.

Conscientes de esta necesidad, y gracias a que el descenso de la tasa de desempleo permite focalizar los recursos de manera más intensiva en colectivos concretos, poco a poco también nuestras administraciones están poniendo en marcha iniciativas públicas de apoyo a la reinserción laboral y formación con compromiso de contratación de estos colectivos de edad. Así, por ejemplo, programas como LAN BERRI de la Diputación Foral de Bizkaia o los proyectos singulares y de empleo local de Lanbide, son ejemplos de iniciativas en las que debemos seguir avanzando.