Rusia alimenta las dudas

Denis Cheryshev. /Afp
Denis Cheryshev. / Afp

La anfitriona, que quedó segunda de grupo A al perder contra Uruguay, será el siguiente obstáculo para La Roja

Axel Guerra
AXEL GUERRA

¿Qué Rusia se encontrará España en octavos de final este domingo a las 16.00 horas? ¿La selección que sorprendió en las dos primeras jornadas del Mundial por su fluidez ofensiva y que encandiló a su afición con las goleadas a Arabia Saudí y Egipto? ¿El equipo frágil que no ha respondido a las expectativas cuando ha tenido en frente a un rival de entidad como Uruguay?

Sumido en un relevo generacional y en uno de sus momentos deportivos más críticos –es la selección con peor ranking FIFA de las 32 participantes en el campeonato– el equipo de Cherchesov inició su Mundial con el objetivo de superar la fase de grupos y alcanzar los octavos de final, algo que no logra desde México 86. Conseguido el primer reto, sueña ahora con pasar a cuartos de final e igualar su mejor participación mundialista (Suecia 58 y México 70), aunque no tiene muchos argumentos futbolísticos para hacerlo.

Rusia inició el Mundial sumida en un mar de dudas después de decepcionar en la Eurocopa 2016 –fue apeada en la fase de grupos– y en la Copa Confederaciones 2017 –ganó a Nueva Zelanda y perdió con México y Portugal– . Por si esto fuera poco, antes de jugar el partido inaugural acumulaba siete partidos sin ganar, un balance poco alentador. Pero Arabia Saudí no fue rival y Rusia se regaló un arranque que ilusionó a todo el país (5-0) y en el que brilló el futbolista del Villarreal Cheryshev con dos tantos.

Las buenas sensaciones tuvieron continuidad con la victoria ante Egipto (3-1) en la segunda jornada. El triunfo aseguró el pase ruso a los octavos de final y dejó en el aire la sensación de que la selección anfitriona había encontrado el encaje perfecto a sus piezas.

El seleccionador Cherhesov parecía haber dado la con la tecla para convertir una selección anárquica en un equipo competitivo en el que la disciplina y el rigor son sus sellos. En la portería el veterano Akinfeev es fijo, a pesar de que se encuentra en la cuesta abajo de su carrera. La defensa es la línea más floja y apuesta por jugar con tres centrales y dos carrileros para tratar de ser sólidos. En ataque, los jugadores más destacados son los talentosos Zobnin y Golovin. En punta, el gigante Dzyuba (1,94 m) ejerce de referencia, que por su corpulencia es un jugador difícil de defender y esencial para iniciar el juego de su equipo cuando presiona el rival.

Dudas contra Uruguay

En el tercer encuentro del grupo contra Uruguay, Rusia defendía algo más que el liderato. Ante uno de los equipos más rocosos y con gen competitivo del campeonato, ponía en juego la credibilidad que había ganado en las dos jornadas anteriores. Suponía la prueba del algodón para los anfitriones. Una victoria de prestigio catapultaría la confianza rusa y alimentaría sus esperanzas de hacer un buen papel. Perder le devolvería a las tinieblas de las dudas.

Todo lo que hasta entonces le había salido bien a Rusia se le torció en el choque contra los charrúa, que apenas necesitaron los primeros veinte minutos para desnudar los problemas de los anfitriones. Endebles en defensa y con escasa solvencia, los de Cherchesov repitieron los errores del pasado. Los mismos que deberán evitar si quieren meterse entre los ocho mejores equipos del Mundial.