Dos campeonas en el alambre

Thomas Müller y Toni Kroos, dos de las figuras de Alemania. /Patrik Stollarz (Afp)
Thomas Müller y Toni Kroos, dos de las figuras de Alemania. / Patrik Stollarz (Afp)

Alemania y Brasil se juegan el pase a octavos contra Corea y Serbia sin margen de error. Los de Low están obligados a ganar y a los de Tite les vale un empate

Axel Guerra
AXEL GUERRA

Cuando se realizó el sorteo del Mundial en diciembre, pocos hubieran imaginado que Alemania y Brasil llegarían a la última jornada de la fase de grupos sin margen de error para acceder a octavos de final. La 'Mannschaft' y la 'Seleçao' -nueve títulos mundiales entre las dos-llegaron a Rusia con el cartel de máximas favoritas para alzarse con un nuevo campeonato. Los de Low partían con el objetivo de revalidar el título que lograron en 2014 e igualar a Brasil como la selección con más entorchados. Los de Tite, con el reto de lograr su sexta copa Jules Rimet.

Pero el fútbol no regala nada, menos en un Mundial, y pone a cada uno en su sitio siempre que tiene oportunidad. Después de dos fechas, Alemania y Brasil bordean el abismo y un traspié les mandaría a casa antes de tiempo. Tropezaron en la primera jornada y su camino se complicó. En la segunda, lograron mantenerse con opciones después de ganar a Suecia y Costa Rica sobre la bocina. Los alemanes lo hicieron con un gol del madridista Kroos en la última jugada del partido contra Suecia, mientras que Coutinho y Neymar dieron la victoria a la 'canarinha' sobre Costa Rica superado el minuto noventa.

Quien lo tiene más complicado es la vigente campeona. Que quedara apeada a la primera de cambio sería algo histórico porque ha superado la primera fase en todos los Mundiales desde 1938. Encuadrada en el grupo F junto a México, Suecia y Corea, las cuatro selecciones tienen posibilidades de pasar a la siguiente ronda. México manda con seis puntos; Suecia y Alemania tienen tres, mientras que Corea no ha puntuado y es cuarta. Para acceder a octavos, los teutones están obligados a ganar a los asiáticos en Kazán (16:00 horas, Cuatro) y esperar que los escandinavos no derroten en Ekaterimburgo a los aztecas, que aún deben certificar la primera plaza sumando al menos un punto. Incluso podría haber un triple empate entre México, Suecia y Alemania en el que habría que recurrir al gol average para conocer a las selecciones clasificadas.

Corea, por su parte, tiene unas mínimas opciones de pasar, «del 1%», según el centrocampista Ju Se-Jong. Ese pequeño porcentaje pasa por vencer a Alemania y que México derrote a Suecia. Entonces, el 'Tri' acabaría primero y el triple empate se daría en la segunda plaza entre los otros tres combinados. Una vez más, sería necesario consultar la diferencia de goles para saber quién pasa a octavos.

Las cuentas del grupo E, el de Brasil, son más sencillas. Los cariocas son líderes con cuatro puntos, los mismos que Suiza. Uno menos tiene Serbia. Costa Rica, con cero, no tiene opciones de avanzar. La pentacampeona se mete en octavos si gana o empata su partido ante los balcánicos en Moscú (20:00 horas, Telecinco). Será un choque de todo o nada porque a los de Krstajic solo les vale la victoria para clasificarse. En caso de lograrlo, serían los cariocas los que se quedarían fuera.

Para ser primera Brasil tiene que ganar a a Serbia o igualar el resultado que Suiza logre ante la selección tica. Los helvéticos se clasificarán si ganan o empatan. Un empate entre los de Petkovic y los de Ramírez en Niznhi Nóvogord daría el liderato a los serbios, siempre que sean capaces de vencer a Brasil.

Las selecciones del grupo E que accedan a octavos de final se medirán con las del F por un puesto en cuartos. Es decir, si Brasil queda primera y Alemania segunda, las dos campeonas se enfrentarán el lunes 2 de julio en Samara (16:00 horas) por un puesto entre las ocho mejores del Mundial. A buen seguro que no era el camino que habían imaginado.