Rumbo al Mundial de Hamburgo

De izquierda a derecha, Agurtzane Egiluz y Beatriz Zudaire, jugadoras del Zuzenak/Rafa Gutiérrez
De izquierda a derecha, Agurtzane Egiluz y Beatriz Zudaire, jugadoras del Zuzenak / Rafa Gutiérrez

Beatriz Zudaire y Agurtzane Egiluz, del Zuzenak de baloncesto en silla, jugarán con España dos amistosos en Oporto y Lyon

OLGA JIMÉNEZ

La selección española femenina de baloncesto en silla de ruedas volverá en breve al trabajo para preparar el Mundial de Hamburgo, que se celebrará el próximo mes de agosto, con una concentración internacional que incluye un torneo amistoso en Oporto (Portugal) y otro en Lyon (Francia), y será la primera vez que prepare un campeonato oficial ante varios rivales femeninos desde hace once años.

El cuerpo técnico ultima los detalles para la tercera concentración preparatoria de Hamburgo 2018, que se celebrará entre el 1 y el 10 de junio, a la que están convocadas catorce jugadoras, aunque algunas de ellas no podrán participar todos los días por trabajo o por exámenes. Entre ellas, las jugadoras del Zuzenak Beatriz Zudaire y Agurtzane Egiluz, que vienen de protagonizar el gran ascenso a División de Honor del equipo vitoriano. Ambas se han convertido en fijas para el seleccionador Abraham Carrión y han estado en las dos anteriores concentraciones.

«Son dos jugadoras que forman parte del relevo generacional que está viviendo la selección española. Ellas se han convertido en fijas en el equipo por sus ganas de aprender, por esos buenos conceptos técnicos y tácticos que han adquirido en el Zuzenak y nos ayudan a ser más competitivas, a hacer un baloncesto más en equipo, a ser capaces de ser más fuertes en los partidos importantes. Es un lujo poder contar con jugadoras que siendo tan jóvenes compiten en sus clubes, tienen muchas ganas, son buenas deportistas y, lo más importante, son buenas personas», describe para EL CORREO el seleccionador del combinado femenino de baloncesto en silla.

Inteligencia y carácter

Beatriz Zudaire cumplirá el próximo mes de junio 18 años. Con una enfermedad degenerativa de nacimiento, su vida se ha desarrollado a través del deporte, primero como nadadora para decantarse después por la práctica del baloncesto. Es la benjamina de una selección cuya media de edad no supera los 23 años. «Lo que más nos sorprende de ella es lo lista que es, además de tener otras muchas capacidades que irá desarrollando con los años. No comete errores, no pierde balones, sabe leer la debilidad de la defensa rival para encontrar ventajas. Su inteligencia le hace ir un segundo por delante del resto», apunta Carrión.

Por su parte, Agurtzane Egiluz tuvo que empezar de nuevo tras sufrir un grave atropello con 15 años. Ahora, con 20 años, es una jugadora con carácter que se ha ganado un sitio en la selección por méritos propios. «La definimos como una jugadora guerrera. Siempre tiene en pista esa mirada de competición, de querer ganarlo todo siempre. Es una luchadora que nunca da un balón por perdido. Valoramos mucho su carácter y su vivencia, ejemplo para cualquiera», reconoce el seleccionador.

El combinado nacional viajará primero a la ciudad portuguesa de Oporto, donde permanecerá del 1 al 6 de junio. Los tres primeros días disputará un torneo contra las selecciones masculinas de Austria y de Portugal. Después, se quedará otros tres días para entrenar.

Posteriormente viajará a Lyon, donde jugará un torneo contra los combinados femeninos de Canadá, Francia y Gran Bretaña. Las canadienses (actuales campeonas del mundo) y las británicas serán las rivales de España en el grupo previo de Hamburgo. Será entonces cuando se conozca la lista definitiva para la cita mundialista de Hamburgo del 16 al 26 de agosto.

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