Nagore Martín: «Iré al Mundial de Barcelona a ganar»

Nagore Martín, en el frontón de Los Fueros, donde conquistó el torneo Green Capital./Blanca Castillo
Nagore Martín, en el frontón de Los Fueros, donde conquistó el torneo Green Capital. / Blanca Castillo

La vitoriana, flamante campeona de España y pregonera de La Blanca, se prepara para la gran cita mientras estudia para ser bombera

Olga Jiménez
OLGA JIMÉNEZ

Nagore Martín (Vitoria, 1994) es una de las pelotaris referentes en los frontones de Euskadi. Viene de sumar su cuarto título consecutivo en el torneo Green Capital de pala que se celebra desde hace siete años en el corazón de Vitoria, el frontón de Los Fueros, durante las fiestas de La Blanca. Joven y con unas cualidades innatas para el deporte, se prepara para alcanzar su gran sueño, ser campeona del mundo. Una aspiración que comparte con su otro empeño, ser bombera. Su año 2018 será recordado por conquistar todos los títulos posibles en Álava y Euskadi, además de proclamarse campeona de España. La guinda ha sido su presencia como pregonera, junto a otras siete mujeres, reivindicando la igualdad de oportunidades en el deporte femenino.

–Viene de lograr su cuarta txapela consecutiva en el torneo Green Capital de pala de La Blanca. ¿Sigue siendo especial para usted?

–Fue una final apretada de inicio, pero luego fuimos jugando con más confianza y seguridad. A pesar del 20-11, tuvimos que pelearlo más de lo que parece. El nivel de la pala femenina sigue subiendo y la gente que viene por detrás es muy joven y tiene muchas ganas. Es uno de los campeonatos que más me gusta jugar por todo el ambiente que se crea en el frontón de los Fueros, con gente de todas las edades. Da gusto jugarlo. Se ha convertido en un referente para visibilizar la pelota y el deporte femenino.

–El balance del 2018 está siendo inmejorable. Lo ha ganado todo a nivel provincial y, además, ha sido una de las pregoneras de las fiestas.

–Sin duda, este año ha sido el mejor de todos los que llevo compitiendo y, además, con varios reconocimientos que me dan mucha fuerza para continuar. Me he llevado todas las txapelas, en pala y trinquete, campeona de Euskadi y España, en Uruguay gané en el frontón y logré el subcampeonato en el trinquete. Ha sido impresionante, y como broche, el pregón, que fue un momento muy emotivo para todas.

–¿Su próximo objetivo es ser campeona del mundo?

–Desde que empecé en la pelota, mi sueño siempre ha sido ser campeona del mundo. A nivel nacional lo he logrado todo, y siempre aspiramos a más. Este año, la cita es en Barcelona en octubre y yo no voy para jugar, yo voy para ganarlo. Tengo un espíritu ganador y muy competitivo.

–¿Trinquete o pala?

–Lo mío es la pala, pero en el Mundial no hay, por eso, aspiro al título de trinquete. La pala solo se juega en Euskadi. Estoy haciendo una preparación específica ya estos meses atrás.

–Lo demuestra en su manera de jugar y moverse en el frontón. ¿Cree que está marcando una época en el ámbito de la pala femenina?

–Sí, soy agresiva. Me gusta dejarlo todo, ir a por todas las pelotas. Soy ganadora. Es mi estilo de juego y no me ha ido tan mal (risas). No sé si estoy marcando época. En Álava, junto con Ane Ibáñez, estamos dando un paso adelante en la pelota alavesa. Al final, salimos fuera y demostramos el carácter y talento que tenemos. Lo bueno es que tenemos una buena cantera. No sé si ellas me verán como referente, porque es un orgullo para mí. Pero fíjate, esta edición del Green Capital lo he ganado junto con Joane Maiz, que solo tiene 15 años. Por primera vez, he sido la veterana con 24 años.

–Sin abandonar el deporte, lo compatibiliza con la preparación de las oposiciones para ser bombera. ¿Es su otra gran pasión?

–Estudié Magisterio en la especialidad de Educación Física y quiero ser bombera. Estoy estudiando a muerte para el mes de septiembre y además, no me puedo lesionar. La pelota es un 'hobby', forma parte de mi vida, pero sé que nunca viviré de ello. Tengo que buscarme un futuro laboral y ese es el camino que he elegido.

–Una profesión de riesgo. ¿Lo asume?

–¡Claro! Dando una clase de paleta de los cursos del Ayuntamiento, se apuntaron dos chicos, Igor Díaz e Iñaki Aranguren y eran bomberos. Empaticé mucho con ellos, y fueron los que me animaron a tomar este camino. Me gustaría que los mencionaras porque les estoy muy agradecida y les debo mucho. Y respecto al riesgo… a mí me encanta ayudar y me veo capaz de desempeñar bien ese trabajo.