Me retracto, No queremos la mitad de todo

Prefiero una liga nueva, con estatutos nuevos, con condiciones dignas para todas las personas, que unos campeonatos conseguidos a golpe de extorsión

La medallista olímpica, Fátima Gálvez./EFE
La medallista olímpica, Fátima Gálvez. / EFE
May Serrano
MAY SERRANO

Me retracto: No queremos la mitad de todo. En mi artículo del mes pasado exigía la mitad de todo. Me retracto: ¡Quédenselo! ¡Todo para ustedes! El mundo, tal y como está concebido, no me interesa, no me gusta, no funciona. Está viejo y podrido.

Mi plan es renunciar a todo y comenzar un mundo nuevo. Ya, parece un sueño de adolescente más que la propuesta de una señora acomodada. Piensen lo que quieran, pero, a mi edad (48), a mí me parece más fácil construir sobre terreno fértil que ir cambiando tooooooooodo lo que está a mi alrededor. Prefiero hacer un pantalón nuevo que cambiar una cremallera. Prefiero una red social nueva que entrar en Twitter para explicar todos los días la diferencia de VG y VD o que #Pedroche puede hacer lo que le de la gana por 5º nochevieja consecutiva.

Prefiero una liga nueva, con estatutos nuevos, con condiciones dignas para todas las personas, que unos campeonatos conseguidos a golpe de extorsión. ¿Me estoy poniendo muy dramática? ¿Qué nombre le ponen ustedes al acuerdo al que han llegado la UEFA y la FIFA y nuestro gobierno? La final de la Champions y los partidos de la Eurocopa se jugarán en San Mamés en 2020 con la condición de no pagar impuestos. ¡¡Con la iglesia el fútbol hemos topado!!

Los consabidos «da muchos beneficios para la hostelería» o «la ciudad sale ganando» y blablabla nos callan la boca y seguimos madrugando para abrir nuestros bares y pagar hasta por la última silla que ponga en la calle con su IVA, su IRPF y todos los 'bonus track' que nos ahogan a las que emprendemos en pequeño. No sé, la hostelería también obtuvo sus buenos ingresos el sábado pasado con la manifestación por los presos y no me imagino yo al gobierno negociando condiciones favorables para los convocantes... Quédense con el Dakar, una competición en la que sus participantes prefieren el triunfo a socorrer a un hombre atropellado. No es algo de lo que quiera el 50%

En este sueño loco mío me imagino que no es noticia que un niño pida a los Reyes Magos una camiseta del Betis con el nombre de una jugadora, porque las camisetas de las competiciones cosidas por niñas de India no existirán y no servirán para pagar sueldazos millonarios a unos mientras se empobrecen otras. O que una jugadora de balonmano dé el pecho en un partido. Las madres podrán dar el pecho donde sus bebes lo requieran y nadie se llevará las manos a la cabeza porque todo el mundo comprende que los bebés, para vivir, necesitan teta.

Juegos obsoletos

En esta nueva realidad, Fátima Gálvez, medallista olímpica, campeona del mundo en tiro al plato, competiría en igualdad, no tendría que perder un montón de energía e ilusiones porque no le dejan competir en la general a pesar de tener la mayor puntuación. Los hombres que participasen en esta competición del mundo nuevo sí estarían preparados para que les gane una mujer.

Piénselo, se trata de abandonar estos juegos obsoletos y crear nuevos.

Quédense también con el Tour, no nos interesa. Podemos crear un Tour alternativo, que empiece al día siguiente del 'oficial', donde las mujeres participan en igualdad de condiciones que los hombres o un Giro donde Annemiek van Vleuten no tenga que sonreír al recibir la irrisoria cantidad de 557,30 € como premio por ganar la carrera. Y eso que en diez días de carrera su equipo ganó seis etapas, el primer y el tercer puesto en la general, la regularidad y la montaña.

«No se ponga usted tremendista», estará usted pensando mientras ve llover por la ventana. Mire, no, no soy tremendista. Soy práctica. Dejar de participar en esta farsa que se llama mundo civilizado para juntarme con otras personas que creen en un mundo justo. Dejar de invertir mi fuerza y mi rabia que alimenta partidos de extrema derecha para construir algo nuevo. No me lo estoy inventando. Esto existe ya. Hay gente construyendo VERDAD. Poco a poco, casi en silencio, pero con acciones efectivas/afectivas. Miren cómo se las apaña la Asociación de Mujeres Deportistas, que ha creado un sistema de mecenazgo propio: ¿no nos quieren las marcas? ¡No pasa nada, ya nos queremos nosotras!

Mujeres ¡devolvamos los cuatro premios nobel que nos han dado! Salgan de los puestos directivos del IBEX, abandonen la primera división del fútbol. La cuarta ola del feminismo es historia, estamos en el tsunami de la quinta ola. Aquí. Fuera. En los márgenes hay sitio para todas. Está casi todo por hacer, construir, inventar....

Solo se necesita ilusión, amor, fuerza, ganas, un poquito de vida, en definitiva. Con lo que usted sabe y lo que yo puedo, construimos un mundo nuevo. ¡Les espero!