Mímate en la menopausia

No es una enfermedad, sino una fase natural del ciclo vital de la mujer con cambios hormonales, en la que la importancia de llevar un estilo de vida saludable es «mayúscula»

Hacer ejercicio es un tratamiento de salud en esta fase de la vida de las mujeres. /FOTOLIA
Hacer ejercicio es un tratamiento de salud en esta fase de la vida de las mujeres. / FOTOLIA
Sara Maldonado-Martín
SARA MALDONADO-MARTÍN

La menopausia ha sido durante años un tema tabú que aún hoy en día hace sentir incómoda a mucha gente y que continúa sin ser bien recibido en las sociedades occidentales. Con más de tres billones de mujeres en el planeta que inevitablemente experimentan la menopausia, sería triste pensar que muchas y muchos no entiendan los cambios que se espera que sucedan y que a menudo coinciden con cambios en el entorno familiar y la pareja, pero que sin embargo, también es cuando la mayoría de las mujeres consiguen su mayor éxito social o profesional.

Es bien sabido que el riesgo de enfermedad cardiovascular se incrementa con la edad, pero para las mujeres los síntomas se hacen más evidentes con el inicio de la menopausia. Sin embargo, tenemos que desterrar la creencia de que la menopausia causa la enfermedad cardiovascular, ya que los factores de riesgo que se incrementan con la aparición de la menopausia son debidos a hábitos insanos (inactividad física, alimentación no saludable y tabaquismo) que han comenzado mucho antes en la vida.

Teniendo claro que la menopausia no es una enfermedad, sino una fase natural del ciclo vital de la mujer en la que se presentan cambios hormonales, la importancia del estilo de vida es mayúscula. No se debe atribuir al descenso del nivel de los estrógenos como única causa que incrementa el riesgo cardiovascular ya que ello puede conllevar temores que influyen a nivel psicológico.

Si has tenido un estilo de vida saludable y lo mantienes durante la menopausia, tu riesgo cardiovascular será menor que el de otra mujer de tu misma edad con un estilo de vida insano. Si tus hábitos no han sido los más saludables, siempre es un buen momento para realizar cambios y observar sus efectos. Las mujeres, al igual que los hombres, deberían integrar en su vida 150 minutos de ejercicio físico a intensidad moderada y/o 75 minutos a intensidad alta, así como ejercicios de fortalecimiento muscular y equilibrio cada semana. Se ha demostrado científicamente que el ejercicio interválico de alta intensidad (el llamado HIIT) produce mayores beneficios cardiometabólicos que el de moderada intensidad. Sin embargo, considerando el HIIT como una secuencia de trabajo estructurada con intervalos de esfuerzo a alta intensidad intercalados con esfuerzos de baja-moderada intensidad, es muy recomendable que sea diseñado por un educador físico-deportivo que dirija el principio fundamental del diseño del ejercicio físico: Frecuencia, Intensidad, Tipo, Tiempo, Progresión y Variedad (FITT-PV).

Efectos a nivel psicológico y físico

Por ello, realizar ejercicio físico más allá de la menopausia es un tratamiento de salud no controvertido que puede y debe ser adoptado por todas las mujeres para así beneficiarse de sus efectos a nivel psicológico y físico. Mímate para sentirte mejor y afrontar estos momentos con una actitud positiva, desarrollando nuevas aficiones y dedicando tiempo a ti misma. Recordemos para ello la frase de Oprah Winfrey: «So many women I've talked to see menopause as an ending. But, I've discovered this is your moment to reinvent yourself after years of focusing on the needs of everyone else. It's your opportunity to get clear about what matters to you and then to pursue that with all of your energy, time and talent». (Muchas mujeres ven la menopausia como el final. Pero yo he descubierto que este es el momento de reinventarse a una misma después de años centrándome en las necesidades de los demás. Es tu oportunidad para tener claro lo que te importa y perseguirlo con toda tu energía, tiempo y talento).