El regreso de Simon Biles, la reina de la gimnasia

Simone Biles, con uno de los cinco oros que ganó en los Juegos de Río./Agencias
Simone Biles, con uno de los cinco oros que ganó en los Juegos de Río. / Agencias

Retirada tra cosechar cinco oros en los Juegos de Río, la norteamerica vuelve para demostrar que sigue siendo la mejor

ELCORREO

La reina de la gimnasia, Simone Biles, vigente cuádruple campeona olímpica que dejó atrás un año sabático, vuelve a la escena internacional en el Mundial 2018. «Hace menos de un año que regresé a los entrenamientos, y aquí estoy, en ruta para mis cuartos Mundiales... ¡es una locura!», tuiteó la semana pasada la joven prodigio estadounidense de 21 años, que regresó a su gimnasio de Texas a comienzos del pasado mes de noviembre.

Después de unos Juegos Olímpicos de 2016 fastuosos -cinco medallas, de las que cuatro fueron de oro (general individual, suelo, salto y por equipos, más un bronce en viga equilibrio)-, Biles realizó un parón de 15 meses que dedicó a alcanzar las semifinales de la versión estadounidense de 'Bailando con las estrellas'. Después su entrenador de toda la vida, Aimee Borman, se fue a Florida y la estrella regresó al trabajo a las órdenes de los franceses Laurent Landi y Cécile Canqueteau-Landi.

Víctima de Nassar

En los campeonatos de Estados Unidos, a mediados de agosto, ganó el concurso general con más de seis puntos de ventaja sobre la vigente campeona del mundo, Morgan Hurd. Y se llevó los cuatro títulos por aparatos, entre ellos su primero en barras asimétricas, el único en el que no se siente cómoda. Una cosecha inédita desde 1994. «Regresé hace solo nueve meses, estoy muy orgullosa de mí», se congratuló entonces en Twitter. «Mi año 'off' ayudó realmente a mi cuerpo a descansar», estimó. «Tengo incluso la impresión de haber mejorado respecto a Río», completó.

De hecho, no conforme con regresar, la gimnasta texana aumentó la dificultad de sus ejercicios, de lo que es ejemplo un salto inédito que será bautizado con su nombre si lo logra hacer en Catar.

Biles tenía razones para haberse desestabilizado, ella, que confesó en enero que formó parte de las víctimas de Larry Nassar, exmédico del equipo femenino de gimnasia que originó uno de los más graves escándalos de la historia del deporte estadounidense, condenado por centenares de agresiones sexuales cometidas durante décadas. Biles optó por abandonar el histórico centro de la gimnasia de Estados Unidos, el rancho Karolyi, y se mostró en contra de la nominación de Mary Bono como directora interina de la federación estadounidense, que dimitió cuatro días después.