Nerea Gambra: «Al triatlón lo hace grande el público de Vitoria»

La vitoriana Nerea Gambra se levanta de la bicicleta durante una carrera. /E. C.
La vitoriana Nerea Gambra se levanta de la bicicleta durante una carrera. / E. C.

Esta deportista alavesa, que no pudo terminar el Ironman, se deshace en elogios hacia los aficionados

Olga Jiménez
OLGA JIMÉNEZ

Nerea Gambra (Vitoria, 1983) se inició en el duatlón y triatlón en 2005 y con la larga distancia en 2011. Después de siete Ironman en su palmarés, un cuarto puesto en el TriVitoria de 2015 y el campeonato de Euskadi de duatlón en 2016, la vitoriana no pudo cruzar la línea de meta el pasado domingo ante su gente en la vitoriana plaza de España. Vital, deportista por pasión y honesta, analiza lo que ha sido su vida vinculada a este deporte y anuncia nuevos retos deportivos. La triatleta es una de las deportistas alavesas con más carisma.

–¿Recuperada de los problemas físicos que le obligaron a abandonar a mitad de la carrera a pie?

–Sí, con el paso de los días voy recuperando. Es cierto que ya en la bici me encontraba fatal, no me entraba nada sólido ni líquido, fui perdiendo fuerza. Lo intenté en el maratón por toda la gente que siempre me apoya y me estaba esperando. Me probé, pero pude aguantar hasta el kilómetro 18, en el punto donde estaban mis amigos. Su apoyo y cariño siempre es fundamental para mí.

–¿Ha habido lágrimas de frustración por no haber podido terminar?

–No, de verdad. No soy profesional. Yo hago esto porque me gusta y es mi pasión. Pero si no disfrutas y sufres, no se puede llevar el cuerpo al límite. Soy honesta. Es verdad que pude ir andando hasta la meta, pero no quise esa agonía. Hice lo mejor y fue lo más acertado. Llegaba bien preparada, pero no fue mi día. No debo darle más vueltas.

–Es una de las triatletas más queridas en Vitoria, ¿lo siente así?

–Sí, lo siento y me llega todo ese cariño. Me siento muy afortunada y no tengo palabras de agradecimiento. Competir en tu propia ciudad en un triatlón de esta magnitud es algo muy especial. Lo hice anteriormente como TriVitoria y he tenido la suerte de hacerlo este año como Ironman.

–¿En qué se ha notado ese cambio de nomenclatura?

–Se ha notado fundamentalmente en el mayor número de participación extranjera, con casi un 60 %. Y el despliegue que hace la franquicia Ironman convierte la prueba en un gran espectáculo. Todo a lo grande. Pero tengo que decir que en todas las ediciones en las que ha sido TriVitoria, el público siempre ha sido de once. Porque la gente de Vitoria siempre responde y está a la altura, en eso no ha cambiado y es la esencia. Si algo hace grande a este triatlón no es Ironman sino el público de Vitoria y de Euskadi. ¡Cómo se vuelcan con los triatletas! No lo ves en ninguna parte.

–La victoria de Eneko Llanos ha añadido un componente aún más emotivo a la prueba.

–Supongo que vivir eso tiene que ser algo inolvidable. Eneko se merece esto y mucho más. Es la gran estrella de Vitoria. Como deportista es un diez y como persona un once. Me alegro mucho.

Una forma de vida

–La ausencia de la prueba half, suprimida con la entrada de Ironman, ¿ha restado interés para cierto sector de público?

–Era esa parte popular que le daba mucha vidilla, con mucha gente que se iniciaba en el mundo del triatlón y muchas familias y amigos apoyando. Creo que esa prueba volverá porque Vitoria es una ciudad de deporte y porque mucha gente se ha quedado sin poder participar en su ciudad. Hay que entender que la entrada de Ironman tiene unos requisitos, pero no dudo de que desde Ascentium van a hacer todo lo posible por organizar esa distancia en Álava.

«La prueba half volverá porque hay mucha gente que se ha quedado sin poder participar en su ciudad»

–¿Qué tiene el triatlón que tanto engancha?

–En mi caso, la distancia Ironman es un reto de superación, de cabeza, de constancia, de esfuerzo e ilusiones con mucha dedicación para preparar la prueba, y más concretamente esta de Vitoria. Es un reto con mucho contenido emocional, además del gran esfuerzo que exige este deporte. Para mí es una forma de vida.

–¿Qué retos se plantea?

–Pues quiero descansar y poder dedicar parte de mi vida a mis amigos y familia. No todo es deporte y triatlón. Soy consciente de mis límites. Y por eso, igual hay que pensar en otras cosas. El año que viene creo que descansaré y no competiré en Vitoria. Quiero dedicarme más al duatlón que es lo que realmente me llena y hacer algún triatlón diferente, Alpe d'Huez, algo con más bici, porque se me da bien lo de subir puertos. Iremos viendo.