Claudia Anduaga

«Correr es una pasión, pero mi prioridad es acabar Medicina»

La joven vitoriana antes de iniciar un entrenamiento en el parque del Prado. /BLANCA CASTILLO
La joven vitoriana antes de iniciar un entrenamiento en el parque del Prado. / BLANCA CASTILLO

La vitoriana Claudia Anduaga, campeona de la Subida a Estíbaliz con récord incluido, está llamada a ser el futuro del atletismo alavés

Olga Jiménez
OLGA JIMÉNEZVitoria

Claudia Anduaga (Vitoria, 1996 ) viene de ganar la XXXIV edición de la Subida a Estíbaliz, estableciendo una nuevo récord de la prueba. Solo tiene 22 años, pero muchos no dudan en señalar que es la joven promesa del atletismo alavés. Con un talento innato, tanto como la timidez que no le permite creerse que puede llegar a escribir una parte de la historia de este deporte si se lo propone. Ante las dificultades de compaginar por igual atletismo y estudios, su prioridad es acabar Medicina y después, continuar el camino como cirujana. Desde Madrid, ve con perspectiva la preocupación por el módulo de atletismo y afirma que «es necesario para el futuro del atletismo alavés». 

-¿Está siendo el año de su confirmación como atleta del presente?

-Bueno, me gusta mucho competir en mi tierra y he logrado algún podio como el segundo puesto por detrás de Elena Loyo en la San Silvestre. Una lesión en el glúteo no me ha permitido estar en campeonatos de España, pero ya estoy recuperada y estoy muy contenta.

-Ha sido llegar y besar el santo, y nunca mejor dicho en su primera Subida a Estíbaliz.

-Buff (sonríe tímidamente). Tengo que confesar que me apunté a la prueba por una compañera del equipo de atletismo en Madrid que me avisó de que se celebraba. No me acordaba de la fecha. Y como he venido a Vitoria ya a pasar la Semana Santa, me animé a disputarla. Era la primera vez que corría una distancia tan larga, y no sabía cómo me sentiría, pero todo fue bien, aunque el último repecho después de los 15 kilómetros es durísimo. Es una carrera preciosa con un entorno precioso y con mucha gente animando.

-El repecho final ¿es tan maldito como cuentan?

-(Risas). Es muy duro. Quería que acabara cuanto antes porque, aunque son 500 metros, el desnivel es muy grandes y ya vas sufriendo después de los 15 kilómetros.

-Y ahora ¿qué?

-Pues seguir corriendo y medir el nivel competitivo. Correr me gusta mucho, así que lo seguiré haciendo hasta donde llegue, pero mi prioridad es acabar Medicina.

-Su talento es evidente y por eso es la promesa del atletismo alavés. ¿Hasta dónde puede llegar?

-Agradezco esos halagos, pero hay muchas atletas con el mismo nivel o mejor que yo. Lo que pasa es que como yo hago más pruebas populares y me he subido a algún podio, me conocéis algo más, pero en la pista de atletismo de Vitoria hay jóvenes con mucho talento. Sé que corro bastante, pero lo llevo con calma. Lo de ser promesa…, ya veremos (risas).

El módulo cubierto

-Está bastante preocupada con el futuro del módulo cubierto de atletismo.

-Sí. Leo informaciones y mi familia me cuenta cosas. Lo que tengo claro es que no puede desaparecer, porque el atletismo alavés moriría. Somos muchos los que hemos entrenado ahí y los que lo hacen diariamente. Es vital para la formación y el crecimiento de todos y todas las atletas. Espero que se solucione.

-Admira mucho a Elena Loyo.

-Sí. También a Pilar Morán, con la que competí en la Subida a Estíbaliz. Son atletas con mucha calidad que están consiguiendo podios y victorias gracias a todo el trabajo y esfuerzo. Ojalá pueda llegar a su edad como están ellas.

-Estudia Medicina y quiere elegir la especialidad de cirugía, ¿es su vocación?

-Lo vivo en mi familia. Mi abuelo y mi madre son médicos. Supongo que eso ha influido mucho a la hora de decantarme por estudiar esta carrera. Y lo de cirugía creo que es porque siempre me ha gustado, pero veremos porque depende de la nota. Es verdad que es una especialidad complicada, pero no me asusta. Estoy muy centrada en ir aprobando todo en el año. Ahora estoy en el quinto curso y es duro porque tengo muchos exámenes, pero por ahora va bien.

-Eligió Madrid para sus estudios y encontró el club AD Marathon para continuar con su pasión.

-Sí, aunque siempre que puedo corro en mi tierra. En Madrid no hay lugares tan verdes como los que tenemos en Vitoria, una ciudad extraordinaria para poder correr. Pero sí que hay más oportunidades de hacer pista, porque lógicamente al ser una gran urbe, tiene más instalaciones. Por ahora, seguiré aquí, pero siempre regresando a mi ciudad para entrenar en El Prado y otros lugares estupendos que tenemos.