Pantoja y Colate al borde del idilio en 'Supervivientes'

Colate e Isabel Pantoja./Telecinco
Colate e Isabel Pantoja. / Telecinco

La tonadillera compartió cama con el empresario y su hija afirmó en plató que ve a su madre «entregadísima» y cree que le gusta de verdad su compañero

Joseba Fiestras
JOSEBA FIESTRAS

Entre tanto reproche y tantas peleas, Cupido llega a 'Supervivientes' para calmar los ánimos y aderezar con otra salsa el concurso. Isabel Pantoja comparte lecho con Colate Vallejo-Nájera (de momento solo sábanas y almohada, tampoco se crean) y ya todos opinan sobre una supuesta relación entre la tonadillera y el empresario. Claro que ellos tampoco se quedan atrás y estimulan a los tertulianos con sus comentarios. Sobre todo ella; que lo está dando todo en el programa, todo hay que decirlo. «He pasado la mejor noche del concurso», decía la artista más feliz que Maradona en la nieve. «El sitio es espectacular y la compañía, inmejorable», floreaba él más comedido.

Desde el plató, Jorge Javier Vázquez imaginaba ya un idilio boyante y le preguntaba por la situación a la hija de la cantante. Y la niña se lanzó a la piscina sin mirar si había agua. «Yo a mi madre la veo entregadísima, creo que le gusta», opinó desatando el delirio. «Es que la veo emocionada, de verdad», insistía Chabelita. Y el presentador, que se mueve como pez en el agua en el formato, remató: «Perdona, pero a tu madre cuando le gusta alguien se pone muy tonta». ¡Zasca!

Quizá para potenciar el idilio, quizá para evitar más amagos de abandono, la organización decidió reestructurar los grupos y, mira tú por dónde, a Pantoja le ha tocado con Colate. En la playa pobre, eso sí, pero lejos de Carlos Lozano. Ahora la flamenca compartirá arena con Albert, Aneth y Mónica. En la costa de los señores vivirán Lozano, Dakota, Otto, Lidia y Chelo García Cortés, que no consigue despegarse de Carlos ni con agua caliente. Y en la playa pirata, inmunes, estarán Fabio, Omar, Mahi y las Azúcar Moreno, que tampoco se sueltan ni con las vueltas que da la vida.

¿Pensaban que ya todo era color de rosa en Honduras? Nada más lejos de la realidad. Antes de despedirse, en la palapa, Lozano volvió a la carga contra Isabel y las hermanas Salazar. «¡Qué se vayan de verdad y no vuelvan!», exclamaba sobreactuado al comprobar que lo del trío solo había sido un amago. Ellas, suspicaces, insinuaron que entre el showman y su ex, Mónica Hoyos, hay un pacto secreto. Y como la rabia es contagiosa, Violeta y Dakota se llamaron de todo antes de que la primera abandonase el concurso por motivos desconocidos. Asunto personal, denominaron a su marcha. Y Colate y Omar también andan picados acusándose mutuamente de vagos.

Entre tanto lío, Jonathan, el benjamín del grupo, fue el señalado por la audiencia para abandonar la playa. Le tocó entonces batirse en duelo con Loli Álvarez, que sigue sufriendo en esa aislada plataforma marítima, y la mujer perdió, convirtiéndose en la primera expulsada de verdad de esta edición. En cuanto a los nominados, pues Chelo, Dakota, Aneth y Mónica conforman el póker maldito. Poco más dio de sí la gala en la que no faltaron pruebas calientes, demostraciones de poca cultura general y alguna que otra queja teatrera.