Muere a los 98 años Conrado San Martín, el último galán del cine español

Conrado San Martín, en la gala de los Fotogramas de Plata de 2005./
Conrado San Martín, en la gala de los Fotogramas de Plata de 2005.

El actor deja una filmografía de más de un centenar de películas, con títulos tan populares como 'Locura de amor' y 'Hasta que llegó su hora'. Su gran pena fue no hacer del Cid Campeador: «Trajeron a uno de América».

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

Conrado San Martín iba para ingeniero agrícola, pero la Guerra Civil cambió sus planes. A los 18 años trabajó de extra en 'Oro vil' (1941), considerada la primera película del Oeste del cine español, en la que necesitaban a alguien que supiera dar puñetazos. Le reclutó el regidor, antiguo boxeador, con quien San Martin, profesor de educación física y atleta en ciernes, coincidía en el gimnasio donde entrenaba. Le pagaron cinco duros diarios y la habitación de hotel. Después vinieron más de un centenar de películas y series por las que paseó su imponente planta –medía 1,85–, que lo convirtió en uno de los galanes clásicos de nuestro cine.

Protagonista de joyas del género negro como 'Apartado de correos 1001' y 'Relato policíaco', estrella de éxitos populares como 'Los últimos de Filipinas' y 'Locura de amor', Conrado San Martín ha fallecido en Madrid a los 98 años tras hacerlo todo en el cine y el teatro. Fue oficial del Ejército en 'Alhucemas', jefe de un piquete falangista en 'Réquiem por un campesino español' e inquisidor en 'Extramuros'. Su nombre figura en los 'peplums' o películas de romanos rodadas en España, como 'Las legiones de Cleopatra' y 'El Coloso de Rodas'. También frecuentó las cintas de Jesús Franco –'Gritos en la noche', 'La muerte silba un blues'– y hasta podía presumir de formar parte del reparto de 'Hasta que llegó su hora' y '¡Agáchate, maldito!', así como de ser el general Pompeyo de 'Rey de reyes', de Nicholas Ray.

Conrado San Martín junto a Claudia Cardinale en 'Hasta que llegó su hora' (1968), en 'Apartado de Correos 1001' (1950) y como el general Pompeyo de 'Rey de reyes' (1961).

Nacido en Higuera de las Dueñas (Ávila) en 1921, San Martín empezó en el teatro de figurante, con una lanza y un escudo. Boxeó como amateur pero la interpretación pudo más. En el cénit de su popularidad en los años 50, hasta llegó a tener un consultorio propio en la revista 'Fotogramas'. Cuando rodaba 'Simón Bolívar' en 1969, su caballo resbaló y se fracturó la columna vertebral. El accidente le mantuvo apartado de los platós durante dos años. Se metió en el negocio de la construcción y montó tiendas de decoración. Pero acabó volviendo a la interpretación. En los 90, fue fijo en series como 'Los jinetes del alba', 'El oro y el barro' y 'Hermanos de leche'.

«Yo tuve mis sueños. Cuando era joven quería hacer el Cid Campeador, creo que tenía suficiente empaque. Pero, chico, trajeron a uno de América (Charlton Heston)», ironizaba el actor, que en 2015 se despidió del cine con el filme de terror 'Vampyres', de Víctor Matellano. Gran aficionado a la caza, San Martín estuvo casado con la misma mujer, Olga Quiles, desde 1955, con la que tuvo cinco hijos. Creó su propia productora, Laurus Films, y a los 80 años regresó a los escenarios en 'Doce hombres sin piedad'. Además de la Medalla de Oro de las Bellas Artes, obtuvo los premios del Círculo de Escritores Cinematográficos y el Fotogramas de Plata, en ambos casos por el conjunto de su carrera.