San Pedro, que estás en los cielos

Los leds instalados en la techumbre del santuario sumergen al visitante en un lugar mágico./
Los leds instalados en la techumbre del santuario sumergen al visitante en un lugar mágico.

Un ambicioso proyecto de restauración ha convertido la iglesia de San Pedro, en la localidad palentina de Becerril, en uno de los centros astronómicos más importantes de España

MARTA MADRUGA

El tiempo nos permite ordenar los sucesos en una línea argumental, distinguir el pasado del futuro, medir la duración, definir la previsión. Sin esa referencia, sería imposible determinar el comienzo de la Guerra Civil, el fin de la revolución francesa, ni siquiera, la hora a la que entramos a trabajar. Pero existió una época sin calendarios ni cronologías, y quien, basándose en los astros y la luz solar, inventó un sistema de medición de ese intangible que es el tiempo.

Meditamos perdidos, absortos bajo cientos de estrellas de un cielo nocturno, al son del péndulo de Foucault -que hico más famoso a Umberto Eco que al propio Foucault-, y ante la única meridiana solar de España. El espacio se presta, irremediablemente, a perderse en pensamientos que rozan lo místico, pues se trata de un epicentro astronómico singular: nos hallamos en el interior de la iglesia de San Pedro, en la localidad de Becerril, en pleno corazón de tierra de Campos.

El encanto mágico que tiñe de noche profunda el interior de este templo es, en realidad, un estelario colocado en la cubierta con diodos leds que recrean las constelaciones. De la iluminaria cuelga un pesado péndulo, recreación del famoso experimento de Foucault que en 1.851 dió evidencia, con su vaivén incesante, de la rotación de la tierra.

Pero además, la línea meridiana que podemos observar en el pavimento nos indica la hora exacta del mediodía solar, así como los solsticios y los equinoccios, un elemento único en España. Estos instrumentos de comprensión del Universo se completan con un reloj de sol de doble cara en el atrio, lunas pintadas sobre el coro y un juego de luces espectacular. La iglesia de San Pedro Cultural se convierte así en un punto de conocimiento, que alberga elementos milenarios para comprender el tiempo y el espacio. Es la iglesia que te acerca al cielo, literalmente.

De las ruinas al cielo

Cómo acabó una iglesia semiderruida, que aún conserva su portada románica del siglo XII, convertida en un observatorio astronómico es otra cuestión que el visitante ávido acierta a preguntarse despojado ya de tanto misticismo. "Hace casi diez años, vimos como la expropiación de tierras municipales para construir el TAV, casi 500 hectáreas de suelo, mermaba las arcas municipales al privarnos de sus impuestos", explica el alcalde de Becerril, Mario Granda. Fue durante un viaje a Roma, de visita en la Basílica de Nuestra Señora de los Ángeles, cuando la meridiana que Francesco Bianchini trazó en 1702 sobre el crucero, le dio la idea de hacer de San Pedro un templo único.

"En 2009 convocamos un concurso de ideas para elaborar un proyecto que nos permitiese restaurar, de forma singular, la iglesia de San Pedro y aprovecharnos así de la Ley de Patrimonio Histórico que destina el 1% de obras públicas a trabajos de conservación", aclara Granda. Casi seis años después, ese esqueleto de iglesia sin cubierta, que solo mantenía una pared en pie, se ha convertido en uno de los elementos más atractivos de la localidad. A la restauración, se sumaron la Asociación Astronómica de Palencia, orgullosa de contar con un centro de estas características, así como una empresa de aeronáutica que fabricó el péndulo de 120 kg.

El 19 de marzo de este mismo año el santuario reformado abrió sus puertas. "Fue un momento muy emotivo, había gente llorando, vecinos que se habían casado allí y que no imaginaban volver a verlo en pie", recuerda el alcalde.

De turismo en Becerril

A día de hoy, en apenas cuatro meses, unas 8.000 personas ya han visitado la localidad para ver este templo reconvertido en el que ya se han llegado a celebrar conciertos. "Aún queda trabajo por hacer, queremos aprovechar el tirón y dar a conocer otros actractivos de Becerril, como su gastronomía a través del orujo, nuestro queso o la cerveza artesana", destaca Granda.

Lo cierto es que a Becerril no le faltan encantos, incluso más allá de lo culinario. Cerca de nuestro templo transcurre el Canal de Castilla, y podemos acercarnos hasta su embarcadero para disfrutar de un paseo en barco. Además, en el museo de Santa María se exponen obras de Alejo de Vahía y las tablas del pintor paredeño, Pedro Berruguete. De este modo, la localidad palentina traza un agardable recorrido cultural y especialmente sorprendente.