La tragedia de la familia Wals: un matrimonio y sus cuatro hijos mueren en la masacre aérea

La joven de 15 años informó a sus seguidores en Twitter de sus esperadas vacaciones. /
La joven de 15 años informó a sus seguidores en Twitter de sus esperadas vacaciones.

La holandesa Jinte Wals, de 15 años, estaba a punto de ver cumplido su sueño: unas vacaciones en Malasia. Antes de subir al avión con sus padres y sus tres hermanos, dejó constancia de su enorme ilusión a través de Twitter. Nunca llegaron a su destino: lo impidió un misil

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Entre los 298 fallecidos que sucumbieron ayer en la masacre del Boeing MH17 con destino Kuala Lumpur, había vidas, historias, e incluso familias al completo. Jinte Wals, una joven holandesa de 15 años, viajaba con su familia de vacaciones a Malasia. Desde hace días, como se podía comprobar en su cuenta de Twitter -ya deshabilitada-, compartía la enorme ilusión de un gran viaje al extranjero con sus seguidores en la red social. Ayer, poco antes de subir a la aeronave mostraba su alegría por la nueva experiencia: "¡A una hora de coger el avión a Malasia!". "¡El jueves, finalmente, a Malasia!", comentaba días antes.

Junto a sus padres, Nicole y Jeroen, su hermano, Brett, y sus dos hermanas menores, Amèl y Solenn -esta última de tan solo 9 años-, embarcaba en un terrible destino que ha terminado con cientos de muertos y un avión comercial convertido en un amasijo de hierros. "Es horrible. Nunca más vamos a ver a Jeroen poner en marcha la moto para su hija", dicen Nel y Ton Mill, vecinos de la familia.

Según el diario holandés 'Ad.nl', los amigos de Jinte, poco después de que saltara la terrible noticia de la masacre, escribían confusos y deseperados en las redes sociales. "Sabemos que Jinte se ha ido hoy de vacaciones, pero todavía estamos esperando la confirmación oficial", comentaba la madre de uno de sus compañeros.

"No debes subir a ese avión"

Al igual que la familia Wals, un auxiliar de vuelo que viajaba en el avión tuvo que enfrentarse cara a cara con su destino. Sanjid Singh, de 41 años, decidió coger el vuelo en el último momento, ya que no le tocaba cubrir ese turno de trabajo. La mala suerte quiso que uno de sus compañeros, que quería volar a China, le cambiase la ruta, por lo que sucumbió junto al resto de pasajeros y de la tripulación bajo las alas del Boeing MH17. Da la casualidad de que su mujer, también auxiliar de vuelo, se salvó meses antes de la tragedia del MH370, el vuelo de la misma compañía desaparecido el 8 de marzo,y por el mismo motivo, el cambio de turno.

"Se suponía que iba a venir aquí al mediodía después de volver de Ámsterdam esta mañana. Su madre había preparado todos sus platos favoritos", comentaba su padre tras conocer la tragedia. Su hermana fue quien avisó a sus padres de la catástrofe a las 4 de la mañana, ya que no se atrevía a darles la terrible noticia antes por temor a la reacción de ambos.

Terrible también es la historia del capitán de la aeronave. Wan Amran Wan Hussin envió su último mensaje a su mujer diciéndole que llegaría pronto a casa. La mala suerte hizo que un misil interceptase el avión que él conducía. Su primo Umi comentaba después que hablaron sobre la tragedia del Boeing 777 antes de que se marchara. El piloto llevaba trabajando para la compañía 25 años y tenía dos hijos de 10 y 8 años. "Era un hombre bueno y responsable con su familia", zanjaba Umi.