Cuatro rutas para disfrutar de Vitoria a zancadas

Cuatro rutas para disfrutar de Vitoria a zancadas

Corredores amateurs vitorianos guían a EL CORREO por sus recorridos favoritos

Gabriel Cuesta
GABRIEL CUESTA

Para estar en forma, para desconectar, para 'hacer piña'... Y también para perderse en el paisaje y respirar aire puro. A muchos vitorianos les vale cualquier excusa para calzarse las zapatillas y disfrutar a zancadas a lo largo y ancho de la gran alfombra verde de la capital alavesa. La mayoría va a su aire. No forman parte del colectivo de 495 atletas inscritos en la Federación Alavesa de Atletismo, pero dejan su huella, sobre todo, por los 31 kilómetros que forman el Anillo Verde, pero también por otros lugares, como la vía del antiguo Ferrocaril Vasco-Navarro. Cuatro corredores amateurs enseñan a EL CORREO su ruta favorita para quemar calorías y entrenar en contacto con la naturaleza.

Patxi Barreiro | 51 años

Disfrutar de la zona sur y la magia de Olárizu

Ainhoa Gorriz

La cruz de Olárizu y su entorno tienen algo mágico para Patxi Barreiro. «Cuando llegas aquí parece que estás en otro mundo. Me ayuda a desconectar», confiesa este vitoriano de 51 años que trabaja en una fábrica de piezas de motor de coches. Nos guía por una ruta bastante exigente de unos 12 kilómetros que recorre el sur de Vitoria. Desde Ariznabarra parte hacia Olárizu por Gardelegui, para después volver a la ciudad por Mendiola. «Me gusta hacer deporte. Además, soy de buen comer y el running me ayuda a quemar los excesos», cuenta Patxi.

Hasta la cruz es un camino mayoritariamente peatonal de gravilla, con alguna cuesta con un desnivel pronunciado para llegar al lado de la cumbre. «Pican las piernas, pero las vistas merecen la pena. Si tengo tiempo, a veces subo hasta la cruz. Es un recorrido que endurece la musculatura. Lo suelo hacer para preparar maratones o coger fuerza al principio de la temporada». La bajada por Mendiola se hace más liviana. Ahí se pasa al asfalto y es fácil dejarse llevar para marcar un ritmo más ágil. Aunque hay que estar atento al salir del pueblo, en un tramo por carretera en el que hay que atravesar un cruce para poder retomar el camino peatonal que lleva de vuelta a Vitoria por Adurtza.

La ruta

Itinerario:
Ikastola Olabide-Lasarte-Gardelegui-Olarizu-Mendiola-Mendizabala
Distancia:
12 kilómetros
Desnivel:
Exigente
Ideal para:
Largas distancias

Mónica Biain | 50 años

Seguir al Zadorra para iniciarse en el running

Ainhoa Gorriz

A Mónica Biain le encanta subir pulsaciones siguiendo el Zadorra. «Es una zona muy llana, aunque tiene algún que otro repecho pequeñito. Busco que mi entrenamiento tenga alguna cuesta liviana porque también suelo hacer pruebas de monte y así hago un entrenamiento más completo», explica esta cocinera de 50 años. Se trata de un circuito de seis kilómetros «que combina asfalto y zonas verdes», al que en su grupo de running de La Blanca han bautizado como 'la ruta del colesterol'. Desde Portal de Foronda se llega hasta Gobeo, donde se abandona el curso del río para bordear por Lopidana y Iurre para completar la vuelta. En esa zona fuera del Zadorra, se corre por una pequeña carretera comarcal «sin apenas tráfico». Aunque casi no pasen coches, siempre se debe estar atento y situarse a la izquierda por seguridad.

Es ideal para aquellos que traten de iniciarse en el mundo del running. Además, no cuenta con zonas en las que haya que realizar grandes esfuerzos y se puede completar perfectamente en 40 o 45 minutos, dependiendo del ritmo de carrera. Otra de las ventajas es que es un recorrido circular, lo que facilita regresar a casa: «Vivo en Lakua y me queda al lado. Cuando tengo que hacer entrenamientos de mayor kilometraje, pues hago dos vueltas», detalla.

Una recomendación. Se puede ampliar el recorrido si en Lopidana continuamos hacia Aranguiz y después se baja hasta Abetxuko. Serían unos 12 kilómetros aproximadamente, algo más de una hora de carrera dependiendo del ritmo de carrera.

La ruta

Itinerario:
Zadorra-Gobeo-Lopidana-Iurre- (ciurcuito circular)
Distancia:
6 kilómetros
Desnivel:
Con alguna cuesta liviana
Ideal para:
Principiantes
Jon Elorza | 50 años

Los escondites de Zabalgana

Ainhoa Gorriz

«Me encanta el mirador que hay en este rincón. Desde aquí se pueden ver todos los montes de Vitoria. Los atravesé en la prueba de trail». Justo antes de entrar al parque de Zabalgana, Jon Elorza se desvía por un pequeño sendero desde el bulevar de Mariturri para ver el perfil de las montañas que rodean la capital alavesa. Un paisaje del que disfruta cuando realiza una ruta de algo más de 12 kilómetros en la que recorre toda la zona oeste de Vitoria ( Zuazo, Zabalgana, Gobeo-Ibaiondo, Sansomendi...) desde el Parque del Prado. Después se adentra en Zabalgana por la parte del lago. «Esta zona está genial para pasar un buen rato con los amigos», explica este vitoriano de 50 años.

Es una ruta algo larga, que pasa de los doce kilómetros y en la que se tarda algo más de una hora para completarla. Una mezcla entre asfalto y gravilla, en la que el corredor se encuentra alguna cuesta en la zona de Zabalgana y Gobeo para coger fuerza en el tren inferior. Un consejo. Una vez se deja atrás el Zadorra, hay unos cuantos cruces de carretera en los que hay que tener precaución al pasar por los pasos de cebra.

La ruta

Itinerario:
Parque del Prado- Armentia- Zuazo-Zabalgana- Gobeo-Ibaiondo-Sansomendi-San Martín- Ariznabarra- Parque del Prado.
Distancia:
12,5 km.
Desnivel:
Alguna cuesta en la zona de Zabalgana y Gobeo-Ibaiondo.
Ideal para:
Medias distancias.

Toñi Fernández | 51 años

La Llanada Alavesa a través del Vasco-Navarro

Blanca Castillo

Muchos runners, como Toñi Fernández, deciden reservar el fin de semana para sumar kilómetros y hacer una tirada más larga. En definitiva, aprovechan los días libres para poder dedicarle más tiempo al deporte sin los agobios de la rutina. Desde el centro cívico Ibaiondo, Toñi toma el sendero que acompaña al Zadorra hasta Gamarra. Allí, a la altura del asador La Brasa, baja por unas pequeñas escaleras y toma un camino que le lleva a la antigua vía del ferrocarril Vasco-Navarro. Sigue hasta pasar Durana y da la vuelta cuando llega al cartel de información del pantano de Ullibarri.

Son algo menos de 17 kilómetros, sin pendiente y de asfalto. «No hay casi cuestas. Se va llaneando y es muy llevadera», cuenta esta encargada de grandes almacenes de 51 años. «Me gusta porque supone salir fuera de Vitoria. Es otro tipo de paisaje. En vez de pueblos, puedes ver el campo... Hasta se pasa por una granja de ocas que me encanta». «Creo que hago más kilómetros en el trabajo que corriendo», bromea.

La ruta

Itinerario:
Ibaiondo-Gamarra-Ferrocarril Vasco Navarro-Durana (y vuelta)
Distancia:
17 kilómetros
Desnivel:
Prácticamente llano
Ideal para:
Preparar largas distancias.

Más información