FCC abandona la limpieza de Vitoria

Un trabajador de FCC recoge la basura en una calle de Vitoria./Igor Aizpuru
Un trabajador de FCC recoge la basura en una calle de Vitoria. / Igor Aizpuru

La multinacional ha presentado oficialmente su renuncia al contrato que le une con la ciudad hasta 2023, después de las discrepancias con el Gabinete de Gorka Urtaran

Ander Carazo
ANDER CARAZO

La compañía FCC y su socia -la empresa vizcaína GMSM Medioambiente- abandona la limpieza de Vitoria. La multinacional ha presentado oficialmente su renuncia al contrato para la recogida de basuras y limpieza de la capital alavesa, según confirman portavoces del equipo de gobierno sobre la noticia adelantada en exclusiva por este periódico. La 'pelota', por lo tanto, está ahora sobre el tejado del Gabinete de Gorka Urtaran, que tendrá que preparar un nuevo pliego de condiciones y para ello necesita el apoyo de la oposición. La idea es que esté listo para finales del año, aunque muchos ponen en cuestión ese pronóstico. A ese nuevo concurso podrá volver a concurrir Fomento de Construcciones y Contratas, que -eso sí- tendrá que seguir prestando el servicio hasta que se adjudique el nuevo contrato.

La alianza empresarial entre FCC y GMSM no quiere continuar con el acuerdo que les vincula al Ayuntamiento hasta 2023 y que les supone unos ingresos anuales de 22,8 millones de euros, el contrato más oneroso del presupuesto municipal suscrito en 2015, justo antes de la salida de Javier Maroto de la Alcaldía. Una resolución del Gobierno vasco (a través de la denominada Comisión Jurídica Asesora, encargada de mediar en conflictos con la administración) cargó hace unas semanas sobre los hombros de la contrata un gasto inesperado de 1,7 millones por ejercicio, algo que al parecer provoca que a la multinacional ya no le salgan los números y, por eso, 'tira la toalla'. Una vez que se materialice el deseo de la empresa, ni FCC ni el Consistorio estarán obligados a pedir ni recibir ningún tipo de indemnización.

Dada esta decisión, el equipo de gobierno PNV-PSE tendrá que redactar un nuevo contrato, sacarlo a concurso público y adjudicarlo. Este proceso podría extenderse hasta un año, en función de cuándo se inicien los trámites y los problemas derivados de su minoría y la falta de socios en el pleno.

De hecho, los peneuvistas y los socialistas que tienen opiniones coincidentes en la mayoría de los asuntos discrepan en este apartado con posiciones casi antagónicas. A finales del pasado mes de marzo, el PSE se desmarcó de su socio de gobierno, el PNV, al dejarle solo en el pleno y respaldar una propuesta de EH Bildu, Podemos e Irabazi a favor de que el Ayuntamiento haga un informe para valorar la posibilidad de gestionar de forma directa el contrato de limpieza y recogida de residuos de la ciudad. El respaldo socialista a esta moción tuvo un valor simbólico, dado que el PNV contó con el apoyo del PP para tumbarla.

Las principales dudas sobre la gestión directa del servicio recaen sobre todo en cómo integrar en la plantilla municipal a los trabajadores de la contrata. Los máximos responsables del Gabinete Urtaran mantienen que esto es imposible y tendrían que superar una oposición, mientras que los partidos de izquierda del Consistorio aseguran justo lo contrario.

Hasta una nueva adjudicación, la actual encargada de la limpieza de la capital alavesa sigue estando obligada a cubrir las labores cotidianas de mantenimiento de la ciudad.

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