Los sospechosos del homicidio de Ibon Urrengoetxea rondan los 18 años y uno de ellos lleva rastas

Luis Calabor

La Ertzaintza sigue la búsqueda de los dos individuos que golpearon brutalmente al exjugador del Amorebieta 'Urren', de 43 años, en la calle Navarra para robarle. Solicitan colaboración ciudadana

Ainhoa De las Heras
AINHOA DE LAS HERAS

Una familia de Amorebieta vivirá la Navidad más amarga, la peor posible. Ibon Urrengoetxea, conocido como ‘Urren’, exfutbolista del Amorebieta de 43 años, estaba casado con una guerniquesa y era padre de un niño de cinco años. Como otros tantos y tantos vizcaínos, Ibon salió el viernes por Bilbao con cuatro compañeros de trabajo y amigos a celebrar precisamente la llegada de estas fechas, a veces entrañables, después del tradicional lunch en su empresa, Hüttenes-Alberts Ilarduya, de proveedores de productos de fundición, y ya no regresó a su casa.

Alrededor de las cuatro y veinte de la madrugada de ayer, en la víspera de la Nochebuena, cuando se encontraba ya solo después de despedirse del grupo y emprendía el regreso a su domicilio en Amorebieta, fue asaltado por dos desconocidos en la confluencia de las calles Ripa con Navarra, en pleno centro de la villa, en la misma esquina donde tiene su sede Metro Bilbao. La Ertzaintza cuenta con el testimonio de al menos dos testigos de los hechos. Según la versión de estas personas, los asaltantes eran dos chicos muy jóvenes -podrían tener en torno a 18 años de edad-, uno de ellos más alto que el otro y con rastas en el pelo. Al parecer, los dos individuos se acercaban a la víctima mientras caminaba y le pidieron fuego. No se descarta que los agresores estuvieran acompañados por otros cómplices.

La Policía baraja como principal hipótesis que el móvil del asalto fuera el robo y ayer pidió la colaboración ciudadana para tratar de identificar a los sospechosos. A la víctima le faltaba la cartera, aunque sí llevaba el teléfono móvil. El encontronazo con los asaltantes terminó a golpes. El círculo de amistades de Ibon no descarta que pudiera haberles hecho frente cuando éstos intentaron robarle, aunque este extremo no ha sido confirmado oficialmente. Según los primeros datos del informe preliminar de la autopsia que se le practicó al cadáver en el servicio de patología forense del Instituto vasco de Medicina Legal de Bilbao, la causa de la muerte pudo ser una hemorragia craneal desencadenada por un brutal golpe en la cabeza.

Fuga en el metro

El exfutbolista presentaba también varias heridas en la cara como resultado de la agresión. Un testigo afirma que vio cómo los asaltantes le asestaban una patada en la cabeza cuando se encontraba ya tendido en el suelo. Los forenses tendrán que aclarar si el golpe, y por tanto la muerte, pudo ser causado por la caída o por esta patada en caso de que se confirme este relato de los hechos.

Cuando llegaron al lugar los primeros patrulleros de la Ertzaintza y de la Policía Municipal de Bilbao, Ibon yacía herido de muerte sobre el paso de peatones de la calle Navarra, a pocos metros del edificio central del Metro. El asfalto estaba mojado por el sirimiri. Entonces, aún se desconocía si la agresión se había producido en ese punto o si la víctima se había arrastrado hasta allí desde la calle Ripa. Sanitarios de dos ambulancias de Osakidetza desplazadas hasta el lugar, una UVI móvil y una de Soporte Vital Básico practicaron maniobras de reanimación al herido durante cerca de media hora sin éxito. Finalmente, confirmaron el fallecimiento. Para entonces, los policías habían comenzado ya la búsqueda de los sospechosos.

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Según los testigos, los dos agresores habían huido corriendo por el puente de El Arenal en dirección hacia el Casco Viejo. Se baraja la hipótesis de que entraran en la estación intermodal de Metro y Euskotren en San Nicolás, una de las más frecuentadas de la ciudad, donde se les perdió de vista. Una de las vías de investigación que ha emprendido la Ertzaintza se centra el visionado de las grabaciones de las cámaras de seguridad de la zona para comprobar si alguna pudo registrar el brutal ataque o, al menos, la fuga de los dos principales sospechosos, de los que ya cuenta con una detallada descripción física. Se encargan de las diligencias agentes especializados en homicidios del Servicio de Investigación Criminal de Bizkaia.

El funeral se celebrará este martes a las seis de la tarde en la iglesia de Amorebieta. La trágica muerte de ‘Urren’ conmocionó a su localidad natal, donde era muy conocido. «El pueblo está en shock, Ibón era muy abierto y afable», le recordó ayer el alcalde, Andoni Agirrebeitia, que ha convocado una junta de portavoces para el próximo martes, después de la Navidad. Urrengoetxea había jugado en la Liga de Segunda B, en la Sociedad Deportiva Amorebieta y en el Gernika, y también en otros clubes como el Lemoa o el Bermeo.

Por su parte, el Ayuntamiento de Bilbao lamentó ayer el «fatal» desenlace de la agresión que costó la vida a este zornotzarra en pleno centro de la capital vizcaína de madrugada. Fuentes del Consistorio afirmaron que se encuentran a la espera de conocer el resultado de la investigación que lleva a cabo la Ertzaintza y que confían que termine con la detención de los presuntos autores.

Luis Calabor

La Nochevieja de 2006 y la ‘guerra al navajero’ de Azkuna

La Navidad de 2006 también estuvo teñida de negro en Bilbao. Cuando se acababa el 2005 y empezaba el nuevo año, en plena Nochevieja, un joven magrebí de 18 años moría apuñalado en el tórax por un conocido, que fue condenado a cinco años de cárcel con la atenuante de toxicomanía. Ocurrió a las siete de la mañana en la confluencia de la calle Navarra con José María Olabarri, a pocos metros de donde se produjo ayer el homicidio de Ibon Urrengoetxea. A raíz de aquel caso, que impactó a la ciudad y que se sumó al crimen de un taxista y al atropello de un joven ecuatoriano a las puertas de una discoteca de Deusto, el entonces alcalde Iñaki Azkuna declaró la famosa «guerra al navajero». El primer edil ordenó a la Policía Municipal realizar cacheos preventivos a sospechosos de portar armas blancas. «Siendo Bilbao una ciudad segura, hay que dar caña al maleante, venga de donde venga. No le vamos a poner la alfombra roja en el Salón Árabe», sentenció.

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