Miles de personas despiden a 'Urren' en Amorebieta

Una multitudinaria concentración en la plaza del Ayuntamiento mostró su solidaridad con la familia de Ibon Urrengoetxea./Vídeo: Sayuri Nishime y P. del Caño | Foto: Ignacio Pérez
Una multitudinaria concentración en la plaza del Ayuntamiento mostró su solidaridad con la familia de Ibon Urrengoetxea. / Vídeo: Sayuri Nishime y P. del Caño | Foto: Ignacio Pérez

El crimen «nos ha causado una herida sangrante», exclamó el párroco ante la familia, los vecinos y una amplia representación del mundo del fútbol que llenó la iglesia

YOLANDA RUIZ

Una iglesia de pueblo puede albergar la conmoción de una provincia completa. El templo del santuario de El Carmen, en el barrio zornotzarra de Larrea, se quedó pequeño ayer para acoger a una multitud que quiso dar su último adiós a Ibon Urrengoetxea. Allí no había sólo vecinos del exfutbolista al que unos ladrones arrebataron la vida en vísperas de Nochebuena. También abundaban los ciudadanos venidos de otros municipios. En algunos, ‘Urren’ había enseñado su temple en los campos de fútbol. «Hay todavía más gente fuera que dentro», comentaban impresionados quienes se acercaban hasta la puerta de la iglesia con ánimo de entrar y debían retroceder ante la imposibilidad de franquear ese muro humano de dolor.

«Estamos conmovidos por la noticia. Nos ha tocado mucho y ha causado una herida sangrante», comentó el párroco de Amorebieta, Felipe Garate, quien ofició el funeral en compañía de cinco sacerdotes más. Dos de ellos, de la orden Carmelita, habían sido profesores de ‘Urren’ a lo largo de su etapa de estudiante en el colegio El Carmelo. Garate reprobó la « conducta tan irracional e inhumana de herir de muerte a una persona», al tiempo que aseguró que el dolor es mayor cuando se trata de una persona «llena de vitalidad para realizar sus aspiraciones».

La multitud en el exterior lo sabía. Muchos transmutaron ese pesar en rabia e impotencia. «No hay derecho que te rompan así la vida», manifestaba un zornotzarra. Mientras, Elena Etxebarria salía de la iglesia con lágrimas en los ojos. Elena es amiga de Iratxe, la hermana de Ibon. «Esto es horroroso», exclamaba mientras definía a ‘Urren’ como una persona «muy cariñosa y alegre». Entre los asistentes, unos vecinos de Zeanuri explicaban que habían acudido porque conocían a Edurne Basterretxea, la esposa de Ibon, empleada de la oficina en la BBK de esta localidad.

Javier Aldazabal, directivo del Athletic, recordaba un mundo mejor y más feliz que el de los últimos días, cuando ‘Urren’ vivía y creaba tableros de ajedrez en el área pequeña del rival. «Como delantero era muy bueno, pero sobre todo era muy buena persona», destacaba este zornotzarra mientras se apresuraba a coger el coche para acudir a la concentración ciudadana en la plaza del Ayuntamiento. Allí le esperaba José Ángel Iribar, los dos en representación del club rojiblanco.

«Un gran amigo»

El acto, celebrado hora y media después del funeral, tuvo como objetivo rechazar el homicidio de un convecino al que todavía le quedaban muchos goles en la vida. Mucha felicidad. Lo pudo aseverar Xabier Etxeita, el jugador rojiblanco que coincidió con ‘Urren’ cuando debutó en el Amorebieta. «Era un gran amigo», destacó durante la concentración a la que tampoco faltaron miembros de distintos equipos, tanto rivales como aquellos por los que ‘Urren’ pasó: Gernika, Bermeo y Lemona.

El alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, también estuvo presente en un «gesto solidario» en la concentración, que concluyó con un sonoro aplauso. Su homólogo en Amorebieta, Andoni Agirrebeitia, tildó de «impresionante» la respuesta ciudadana. «Estoy emocionado y orgulloso. No consolará -advirtió-, pero sirve para aliviar la pena que siente la familia».

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