Cómo evitar que nuestros hijos vean contenido inapropiado en sus smartphones

Los menores se adelantan en el acceso a la tecnología/Web
Los menores se adelantan en el acceso a la tecnología / Web

Los padres cuentan con herramientas como aplicaciones de control parental y limitaciones de acceso

SARA BORONDO

Internet es una herramienta fantástica para comunicarse, entretenerse y adquirir conocimiento, pero también puede resultar fuente de problemas si no se utiliza adecuadamente. Sobre todo en el caso de los menores de edad, que no tienen la madurez suficiente para ver con perspectiva contenidos violentos o pornográficos y son más vulnerables al ciberbullying (el acoso a través de las redes sociales, el correo electrónico o las apps de mensajería como Whatsapp o Telegram). Sin olvidar el riesgo común a los jóvenes y los no tan jóvenes de desarrollar comportamientos adictivos al propio internet. No hay más que ver cómo en las reuniones sociales o en el transporte público hay gente de todas las edades que no levanta la vista del móvil durante horas.

Por todo ello, no resulta extraño que una de las preocupaciones de los padres sea saber cuándo está su hijo preparado para utilizar un smartphone. Los expertos suelen indican que hay que tener en cuenta el grado de madurez mental, pero consideran los 12 años como la edad mínima para que el niño tenga un móvil propio, aunque los dirigentes de grandes empresas tecnológicas han esperado más para sus propios hijos.

No hay más que fijarse en cómo actuó con sus tres retoños el fundador de Microsoft, Bill Gates: «No utilizamos los móviles cuando estamos en la mesa comiendo y no les hemos dado a nuestros hijos un teléfono propio hasta que han cumplido 14 años, aunque se quejaban de que sus amigos ya los tenían», explicó en una entrevista concedida al periódico 'Mirror' en 2017. El actual presidente de Apple, Tim Cook, no tiene descendencia, pero en un encuentro con estudiantes en enero del año pasado sí dijo que no permitía a su sobrino, por entonces de 13 años, que estuviese en ninguna red social. Su antecesor, Steve Jobs, también limitaba a sus vástagos el uso de la tecnología.

Sin móvil hasta los 12 años

En España, los chavales suelen conseguir su primer móvil entre los 10 y los 15 años, sobre todo al cumplir los 12. En ese momento, los chicos pasan de la educación Primaria a la Secundaria y suelen adquirir más independencia. Precisamente, porque es cuando más chavales empiezan a tener el móvil. Los que no lo tienen, empiezan a sentir la presión de sus iguales para conseguir uno.

En los últimos años, la encuesta sobre 'Equipamiento y Uso de Tecnologías de Información y Comunicación en los Hogares', que realiza anualmente el Instituto Nacional de Estadística, indica que con la popularización de los smartphones, a finales de la década pasada, los padres no dudaron en permitir a sus hijos el acceso a esta tecnología. Aunque a partir de 2010 -más o menos cuando empezaron a conocerse casos graves de ciberacoso (ciberbullying)- disminuyó el número de menores entre los 10 y los 15 años con un smartphone. No obstante, desde 2013 son cada vez más los chavales que tienen un móvil propio. Durante todos estos años, el porcentaje de menores del País vasco con teléfono entre los 10 y los 15 años ha estado bastante por encima de esta media nacional.

El hecho de que los chavales en edad de escolarización obligatoria utilicen ya móvil coloca la pelota en el tejado de los institutos, que deben poner límites al uso que los alumnos realizan del teléfono. A falta de una política común, cada centro establece sus normas, aunque la regla universal es que está prohibido usar el smartphone en el aula excepto si lo solicita el profesor para acceder a una información específica. Incluso se puede llegar a requisar el dispositivo al alumno que incumpla la norma.

Tampoco se suele permitir utilizarlo entre las clases, aunque es algo difícil de controlar y muchos centros consideran que es mejor que los alumnos (al menos los de ESO) prescindan del teléfono en el patio para favorecer la socialización con los compañeros. Antes de comprarle al niño un teléfono, conviene informarse de todas estas normas y asegurarse de que las va a cumplir.

Los peligros de Internet

De la misma forma que no se deja a los niños que se muevan libremente por el mundo ni se relacionen sin conocimiento de sus padres con cualquiera, en internet hay que estar al tanto de por dónde se mueven y lo que hacen. El móvil puede servir inicialmente para hacer llamadas, para ver vídeos… pero hay que tener mucha precaución al dejar a los menores utilizarlo sin supervisión.

Una de las preocupaciones que Cook ha mostrado en varias ocasiones es que los adolescentes actuales viven demasiado pendientes del «Me gusta» que reciban en redes sociales por sus fotos o comentarios. Lo mismo que en la vida real, los padres vigilan dónde y con quién van sus hijos, en el mundo virtual hay herramientas que sirven para estar al tanto de los pasos de los críos, sobre todo en el smartphone, que es el medio que utilizan principalmente las generaciones más jóvenes para acceder a internet.

Que un adolescente tenga móvil no quiere decir que pueda tener libertad total para utilizarlo. Un estudio realizado por las universidades estadounidenses de San Diego y Florida concluyó que quienes pasan más de dos horas diarias pendientes de la pantalla tenían más síntomas depresivos e incluso tendencias suicidas. Otro estudio realizado por la británica Royal Society for Public Health llegó a conclusiones similares con las redes sociales, que provocan más depresión, ansiedad, una mala imagen corporal y sensación de soledad.

Normas básicas de uso del móvil por menores

Cuando llega el momento de comprar el primer smartphone a un hijo, el Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (Incibe) recomienda anticiparse a los riesgos y hablar con el menor para que sea consciente de la responsabilidad en el uso del dispositivo, los contenidos que no se deben creer, la precaución ante mensajes potencialmente peligrosos, el control de la lista de amigos, la importancia de la privacidad y el respeto familiar. El Incibe llega a contemplar la firma de un pacto familiar para el buen uso del móvil (incluso incluye un formulario) en el que se especifique el compromiso tanto del hijo como de los padres, lo que incluye el tiempo de uso, las normas para compartir fotos o mensajes y las opciones de privacidad del dispositivo.

Cómo activar el control parental

Apple ha integrado la herramienta Tiempo de uso en el sistema operativo de sus teléfonos a partir de iOS 12, lo que facilita sobremanera el control parental en sus teléfonos. Permite impedir compras en iTunes y App Store; desactivar apps; marcar prohibiciones para contenidos como películas, libros o programas de televisión que tienen una calificación de edad determinada; restringir la búsqueda web de Siri con lenguaje explícito; jugar en multijugador, capturar la pantalla y el sonido; impedir que muestre contenido web para adultos y ajustar la privacidad al máximo de forma que las apps no puedan acceder a contactos, la geolocalización del dispositivo, fotos…

Se activa entrando en el menú de Ajustes > Tiempo de Uso. La creación de una contraseña garantiza que el menor no podrá cambiar la configuración. Estos ajustes se pueden hacer desde el dispositivo del niño o desde el del padre, con la herramienta 'En familia'. En este último caso, también podemos acceder a informes sobre el uso que están haciendo los demás teléfonos del grupo familiar.

Los móviles con Android no tienen centralizado el control parental y hay menos opciones que en iOS. Para evitar compras indeseadas hay que configurar el control parental en la propia app de Play Store, en el menú de Ajustes al que se accede desde la parte superior izquierda de la pantalla. Hay que establecer un código de seguridad (distinto del PIN del teléfono) y decidir si las restricciones de contenido por edad son para aplicaciones y juegos, películas o música. Volviendo al menú de Ajustes hay otras dos opciones que conviene activar: 'Pedir autenticación para realizar compras', ya sea de una app nueva o dentro de una aplicación.

Apps de control parental

Además de estas herramientas, hay múltiples aplicaciones para controlar el uso de los móviles. Estas son algunas de las más relevantes:

1.

Family Time

Sirve para que los padres administren el tiempo de uso de apps, juegos e internet; sepan dónde está el teléfono de su hijo; bloqueen las aplicaciones que no consideren adecuadas; establezcan los permisos de uso y estén al tanto de los contactos y las llamadas que realizan. Funciona mediante suscripción que se contrata en la web de la empresa vizcaína Gaptain.com y puede incluir elementos disuasorios que informan a posibles ciberacosadores de que el móvil está siendo vigilado, asesoramiento psicosocial y un botón de pánico por si el hijo tiene problemas. Funciona con iOS y Android.

2.

DinnerTime Plus

Sirve para establecer el tiempo máximo que los hijos pueden estar con una app o con el dispositivo, así como entre qué horas debe descansar. Los padres ven en todo momento el estado del teléfono del menor y qué aplicación está utilizando; eso sí, tiene que estar online para tener todas las funciones activas. Se pueden bloquear juegos o servicios temporalmente (por ejemplo en época de exámenes). Está disponible en Android y es gratis pero con compras.

3.

Family Link

Establece algunas reglas digitales básicas y proporciona a los padres información sobre el contenido que exploran los hijos. Hay que mirar si el teléfono es compatible y después vincular las cuentas del adulto y el menor de edad. Crea una cuenta en Google a los menores de 13 años para que puedan acceder a ella desde el teléfono. Los mayores de esa edad pueden interrumpir la supervisión, pero su smartphone quedará bloqueado temporalmente (algo que también se puede hacer siempre que se desee desde el teléfono del progenitor). Establece límites de tiempo y una hora de dormir, informa de dónde está el teléfono del hijo y administra las descargas de apps. Sirve para iOS y Android y se configura en poco más de 15 minutos.

4.

Kids Place

Crea un entorno seguro para el niño que simula el funcionamiento normal del teléfono. En lo que sería la pantalla de inicio, muestra solo las apps autorizadas por los padres, impide que el niño se descargue apps o compre otras nuevas y bloquea las llamadas entrantes y salientes, así como los mensajes de texto mientras está activa. Para salir de ese entorno hay que introducir la contraseña. Es para Android, con compras dentro de la aplicación.

5.

Qustodio

Con filtros que bloquean contenido inapropiado. Limita de forma sencilla el acceso al dispositivo o a determinados juegos y aplicaciones (y en el tiempo de uso) y proporciona a los padres información sobre la actividad web, social y de aplicaciones. Permite acceder a las llamadas y mensajes de los hijos y bloquea contactos no deseados. Con seguimiento de geolocalización y botón de pánico. La versión gratuita es muy sencilla y para conseguir todas las funciones hay que suscribirse al servicio premium. Está disponible en iOS y Android.

6.

Secure Kids

Incluye la supervisión de las aplicaciones que se pueden utilizar en el teléfono del hijo y el tiempo de uso para cada una, la elección de los contactos con los que el menor puede hablar y la gestión de páginas web, con la opción de bloquear algunas manualmente o mediante filtros. Cuenta con un aviso de emergencia que activa la geolocalización del menor y permite programar alarmas. Se administra de forma remota mediante una aplicación web. Es gratuita y funciona en teléfonos Android.