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Análisis

'Blood & Truth' eleva el listón en PlayStation VR

Blood & Truth /
Blood & Truth

El último desarrollo de London Studio nos convierte en héroes de acción

José Carlos Castillo
JOSÉ CARLOS CASTILLO

London Studio puede ser, fácilmente, uno de los equipos en activo más versátiles. Sus inicios pasaron por géneros como el deportivo y la conducción; bien distintos de los títulos sociales a que se han dedicado durante la última década. Sí, los de 'NBA ShootOut' y 'Porsche Challenge' también parieron el infame 'SpiceWorld'; sacaron partido a la cámara de PlayStation 2 ('EyeToy: Play') y despertaron la fiebre por el karaoke doméstico con Singstar, convertida en una de las franquicias más exitosas del ocio electrónico.

No extraña entonces que Sony les vinculase a PlayStation Eye y PlayStation Move, en respuesta a los sensores por movimiento de Nintendo. Surgieron así referencias como 'EyePet', 'DanceStar Party' y el encantandor 'Wonderbook', destinado a los pequeños de la casa. Entre tanto, los usuarios más talluditos reclamaban otra iteración de 'The Getaway', aventura de acción en mundo abierto con el crimen organizado como telón de fondo.

Tras una secuela de resultado dispar ('Black Monday', en 2004), 'The Getaway 3' cayó en el olvido. No fue hasta el lanzamiento de PS VR que el estudio dispuso un aperitivo cual demostración técnica: 'The London Heist', incluido en el recopilatorio 'PlayStation Worlds'. Habiéndonos dejado con ganas de más, la multinacional japonesa autorizó un desarrollo propiamente dicho, que reconciliase a London Studio con el género de acción y, al tiempo, constituyese el título más ambicioso para la realidad virtual de PlayStation.

'Blood & Truth' se define como un thriller estruendoso: inspirado en las grandes cintas del cine de acción y repleto de cliffhangers. Encarnamos a Ryan Marks, soldado de las fuerzas especiales que debe abandonar la misión en curso ante la repentina muerte de su padre. Sin querer revelar más de lo debido, el retorno a la capital británica lo sumirá en una guerra de bandas criminales, jugando la CIA y su familia papeles clave en la ecuación.

Si uno es aficionado a series como '24' o 'Homeland' (por mentar dos), el guión sorprende lo justo. No en vano, encadena clichés de forma consciente, con el único propósito de que los protagonicemos. Las traiciones y explosiones en primera persona impactan el doble, siendo ésta la mayor baza de un desarrollo que coquetea con más de un género. La veintena de misiones que comprenden la historia nos pedirán investigar estancias; masacrar enemigos empeñados en acorralarnos; hackear sistemas de seguridad e incluso escalar fachadas.

Con todo, el grueso del gameplay se consagra a los tiroteos, con instantes a cámara lenta en los que cuesta no dejarse llevar. El sistema de avance alterna secciones manuales (miramos al parapeto, puerta o pasillo más próximos y pulsamos el botón de acción para desplazarnos) con otras automáticas, donde nos limitamos a vaciar cargadores. Recuerdan a los shooters sobre raíles de toda la vida, como 'Virtua Cop' o 'Time Crisis', sólo que aquí la inmersión es absoluta: los adversarios nos asaltan en 360 grados y las coberturas implican movimiento físico. Asomarnos ligeramente y volver a escondernos, esquivando por poco el proyectil del contrario, supone toda una descarga de adrenalina. Tanto como alzar la pistola tras un escritorio, definiendo el mejor ángulo para acertar al objetivo que se resguarda al otro lado.

Respecto a la temida cinetosis (náuses originadas por el movimiento subjetivo), el esquema de control consigue reducirla a mínimos; si bien las secciones de escalada se antojan algo duras para estómagos sensibles. También durante éstas hemos detectados imprecisiones en la detección de sendos PlayStation Move, dándose el caso de permanecer en el vacío pese a no conseguir agarrarnos al saliente de turno. Aún así, PS Camera realiza un tracking excelente, sin los tembleques acostumbrados por numerosos títulos de lanzamiento. La mejor muestra la encontramos al manejar los alicates, destornilladores o ganzúas de nuestro kit de intrusión. El problema con estos rompecabezas viene, más bien, porque nunca llegan a suponer un reto: los mafiosos esperan pacientemente a que completemos el trabajo y las pocas claves de acceso a localizar en el escenario pueden evitarse por la fuerza bruta, mediante explosivos.

Pero volviendo al diseño de niveles, la variedad está garantizada: huir en tirolina de un rascacielos; ejercer de 'DJ' en una discoteca; perseguir a un convoy por autovía; infiltranos en un museo... todo ello con la Londres contemporánea como escenario, lo que nos deja panorámicas tan realistas como apabullantes. Sí que percibimos las 'intenciones' de alguna que otra fase, insertada con pinzas para forzarnos a interacciones anecdóticas, que alarguen ligeramente el tiempo de juego. También se han diseminado dianas e ítems en los que reparar, si es que ansiamos el platino. Bazas de rejugabilidad a las que se suma una modalidad de 'Desafíos' (campos de tiro contrarreloj) y, en futuras actualizaciones, tablas de clasificación, un 'Nuevo Juego +' y más opciones de dificultad.

En el apartado técnico y jugando bajo una PlayStation 4 Pro, estamos ante una de las referencias más lucidas de PS VR... lo que no quita para toparnos con texturas demasiado planas o que tardan demasiado en cargarse; modelados repetitivos y expresiones faciales 'extrañas' en algunos secundarios. Aún así, sorprenden las animaciones y nivel de detalle en las distancias cortas. Tampoco desmerecen efectos de partículas como el humo, las explosiones o las propias lágrimas, que en algún momento llegan a surcar nuestras mejillas virtuales.

A nivel sonoro agradecemos el fantástico doblaje al castellano, rara avis de los desarrollos para visores VR. No andar pendientes de subtítulos (también disponibles) es crucial para sumergirnos en la experiencia, por mucho que el sistema de recarga complique mantenernos centrados en más de una ocasión. Si tuviésemos que pedir algo a London Studio sería precisamente eso: un parche que agilice las recargas fuera de la armería (donde podemos configurar y personalziar el arsenal entre misión y misión), especialmente al disparar a dos manos. Por lo demás, efectos de sonido y banda sonora rayan al nivel de superproducción que 'Blood & Truth' aspira: se ha recurrido a una orquesta de 90 integrantes y se incluyen temas más que acordes de 'Zdot', 'Kamakaze' y 'Ocean Wisdom' entre otros.

Nuestra valoración

Blood & Truth es uno de los títulos que más hemos disfrutado al enfundarnos PS VR. Un shooter de temenda intensidad, que explota clichés en su beneficio: no todos los días atravesamos la cristalera de una planta 40 para agarrarnos in extremis a la cornisa justo enfrente (dejando una bola de fuego a nuestras espaldas).

Cierto que los puzles quedan en anécdota, el guión sorprende lo justo y hay algunos defectos visuales, pero el grado de inmersión compensa todo lo demás. Sabed también que la aventura os durará unas cinco horas como mucho, sin demasiados motivos para rejugarla hasta la llegada de modalidades adicionales.