Nieve en verano

Un grupo de excursionistas daneses y noruegos, a los que sorprendió la nevada en Fuente Dé./Pedro Álvarez y El Comercio de Gijón
Un grupo de excursionistas daneses y noruegos, a los que sorprendió la nevada en Fuente Dé. / Pedro Álvarez y El Comercio de Gijón

Un manto blanco cubre los Picos de Europa como un adelanto del otoño

MARIÑA ÁLVAREZ Y E. C.Santander

La gota fría que recorre el norte de la península ha provocado las primeras nevadas de la temporada en Cantabria. Nieva sin parar en Picos de Europa desde primera hora de la mañana de ayer martes. Dicen que no es tan raro que septiembre lleve nieve a las cumbres, pero en la zona estos copos de verano han sorprendido a más de uno. Abrigos sacados del fondo del armario, rutas frustradas de grupos de senderistas, visitantes atónitos haciendo fotos en plena cellisca...

Este mal tiempo que se registra en la región se ha recrudecido al amanecer en la comarca de Liébana, dejando nieve en Picos de Europa desde las ocho de la mañana a partir de 1.800 metros de altitud. «Hay ahora mismo un espesor de 5-6 centímetros en la estación superior de El Cable, y seguro que a partir de 2.000 metros alcanza los 10 ó 12», comentaba a las 09.00 horas Nacho Garrido, empleado del Teleférico de Fuente Dé, que ha inmortalizado el paisaje nevado que observa desde su puesto de trabajo. No es tan inusual que nieve a estas alturas, dice. Él, que es vecino de Espinama (Camaleño), cuenta que alguna vez ha nevado «por San Mateo, por los días de La Cruz, cuando van a cambiar las témporas», y así está siendo. La 'gota fría' en Picos lo que deja es nieve.

Pedro Álvarez, corresponsal de El Diario Montañés en Liébana, se ha desplazado desde Potes a Fuente Dé sobre las 09.30 horas. «Se llega en coche perfectamente hasta la estación inferior», cuenta, por si alguno se anima a experimentar este invierno adelantado. Donde «la cosa se pone fea» es en la estación superior, «cogí el teleférico con un grupo de daneses y noruegos, pero ya arriba está nevando copiosamente. Se ha metido la niebla, la cellisca... No está el día para rutas», comenta Álvarez «con los pies como carámbanos», cuando el termómetro marcaba unos escasos 5º pero con una sensación térmica inferior debido a la ventisca. Ese grupo de extranjeros había viajado desde Bilbao con la intención de hacer una ruta pasando por el refugio de Áliva hasta Sotres. «Y no van a poder».

El resto de Cantabria ha dejado atrás una desapacible noche, con fuerte viento, rayos, truenos e intensas precipitaciones, pero el cuadro otoñal se mantendrá durante el día de hoy, con todo el territorio de la comunidad en alerta amarilla por fenómenos meteorológicos adversos. Seguiremos con lluvias y chubascos, localmente fuertes y persistentes, y que ocasionalmente irán con tormenta y granizo. Y frío, sobre todo en el interior, ya que se espera una caída de las temperaturas máximas.

A pesar del mal tiempo reinante desde anoche, el 112 no ha registrado incidencias reseñables. En las carreteras, algún accidente de carácter leve en los momentos en los que la lluvia ha caído con más intensidad. El más grave ocurrió sobre las doce de la noche en la A-67, en Los Corrales de Buelna, donde una conductora de 30 años de edad ha sufrido lesiones leves al volcar su coche, del que ha podido salir por su propio pie. También esta mañana se ha registrado un accidente de tráfico sobre las 11.00 horas en la S-10, en las inmediaciones de El Corte Inglés, que ha ocasionado algunas retenciones, aunque en este caso solo ha habido daños materiales en los vehículos implicados.

Cae un rayo en un transformador en Elechas

Los bomberos de Santander no han tenido que intervenir por incidencia alguna en la ciudad, aunque sí que han salido a otros municipios para atender algún contratiempo derivado del mal tiempo. El más destacado ha ocurrido a primera hora de la mañana en Elechas (Marina de Cudeyo), donde los bomberos han acudido por la caída de un rayo sobre un transformador eléctrico. Horas después también han participado en un dispositivo por un accidente de tráfico en Hoznayo.

Exteriores de la estación superior de Fuente Dé, totalmente nevado a las ocho y media de la mañana. / Nacho Garrido

Hasta las ocho de la tarde permanecerá este aviso por precipitaciones en el litoral cántabro, el centro regional, el valle de Villaverde y la comarca de Liébana. En las tres primeras zonas, la Aemet prevé que se puedan acumular 15 litros por metro cuadrado en una hora y 40 litros en 12 horas, mientras que en la comarca lebaniega se esperan acumulaciones de 15 litros por metro cuadrado en un hora.

En cuanto al viento, ya se desactivó la alerta en la zona costera y hoy las comarcas de Liébana y de la Cantabria del Ebro serán las que sufrirán las rachas de hasta 80 kilómetros por hora.

Parece que en la costa amaina el viento, después del vendaval de esta madrugada. En Santander se registraron a las 06.00 horas rachas de 95 km/h, el récord del día por delante de Reinosa y Alto Campoo (72 y 71 km/h). En cuanto a la lluvia, donde más agua ha caído hasta el momento en la región ha sido en Soba (23 litros por metro cuadrado de precipitación acumulada), seguido de Villacarriedo, San Vicente de la Barquera, Camaleño y Ramales de la Victoria, con datos de primera hora de la mañana.

Aún con todo este cóctel de fenómenos adversos, Cantabria se ha librado de la peor cara de la gota fría o 'dana', con lluvia, viento, olas de cuatro metros y tormentas que se extiende desde el Cantábrico hasta el extremo noreste y mantendrán este martes bajo riesgo naranja a Cataluña y Baleares. Cantabria y otras nueve comunidades están en riesgo amarillo.

Mañana miércoles el panorama mejora. Ya no habrá alertas en Cantabria y el día estará nuboso, con lluvias solamente al principio. Por la tarde las precipitaciones irán remitiendo y se abrirán claros en el litoral. Las temperaturas también irán en ascenso y el viento de componente norte soplará flojo.

Invierno anticipado también en Asturias

Mientras Cantabria se veía sorprendida por un manto blanco, a las once de la noche de este lunes comenzaron a caer los primeros copos de nieve en el Parque Nacional de Picos de Europa, lo que ha dejado una capa de nieve de cuatro centímetros.

Los refugios de Collado Jermoso y Vega Urriellu han registrado las primeras nevadas del verano que llegan «un poco antes de lo previsto, porque suelen caer pasado el 20 se septiembre», cuenta el personal del refugio de Jermoso. Ambas instalaciones registraron por la noche una temperatura mínima de 1ºC con sensación térmica de -5ºC.