Los finalistas de STARTInnova pasan ante el jurado

La iniciativa de EL CORREO para fomentar el espíritu emprendedor cumple su quinta edición

SAYURI NISHIME | PABLO DEL CAÑO y IRATXE BERNAL

«Subir a la tarima no es lo peor; da más miedo cuando terminas la exposición y el jurado pregunta». El comentario era unánime entre los participantes en la final de la quinta edición de STARTInnova, celebrada ayer en el aula magna de la facultad de Economía y Empresa de Sarriko. Después de meses de preparativos, tocaba echar el resto y demostrar ser los que más partido han sacado a esta iniciativa de EL CORREO para fomentar el espíritu emprendedor entre los estudiantes.

Efectivamente, el jurado no decepcionaba.«¿Cómo vais a proteger la idea de la competencia?». «¿Qué haríais si una multinacional os ofrece compraros la idea? ¿Y si lo que quieren comprar son los datos de vuestros clientes?». Preguntas de nivel, pero por algo la chavalería a la que iban dirigidas ya había demostrado que sus propuestas eran las mejores de las 160 presentadas por los 793 alumnos de 34 centros de Bizkaia y Álava participantes este año. Ahora tocaba al decano de Sarriko, Jon Barrutia; Eider San Antonio, directora de pymes del Banco Sabadell; Leire Zubero, dinamizadora del Área de Emprendimiento y Gestión del Cambio de Tknika; Jorge García del Arco, cofundador de Improve Change; Mila Gallastegi, técnico de autoempleo de Bilbao Ekintza, y Antonio Barrena, director de Eventos y Patrocinios de EL CORREO, determinar cuál era la más viable en cada una de las dos categorías a concurso.

Entre los mayores de 18 años, la suerte decidió que las encargadas de romper el hielo fueran Amia e Iciar, alumnas del centro de FP San Jorge de Santurtzi. Presentaron su proyecto Urban Spa, que junto a los servicios habituales, ofrecería a los vecinos de Llodio y alrededores la posibilidad de relajarse en su spa o su bar. También pensando en quienes quieren verse bien pero tienen dificultades para desplazarse hasta un centro de belleza, Deiene, Jone, Mikel e Ibai, del IES Lekeitio, propusieron la creación de una cooperativa que ofrecería servicios a domicilio especialmente a los mayores de caseríos alejados de centro.

Les siguió el segundo grupo finalista del San Jorge. Sus alumnos Jon, Oier, Jonathan y Hasier plantearon montar su propio taller para fabricar (y patentar) una cadena retráctil -con o si candado-, para que ciclistas y motoristas aparquen con tranquilidad. La cuarta propuesta de la categoría llegó desde el centro educativo Arangoya de Bilbao con las alumnas Mertxe, Itxaso, Ana Isabel, Estefanía y Nathaly, que ofrecerían a hoteles, centros comerciales y hospitales servicios de guardería con actividades educativas para los peques. Los últimos en comparecer ante el jurado fueron Unai, Iñigo, Rubén e Iñigo, del centro de formación Somorrostro, creadores de una plataforma web que recopilaría material para enseñar a programar automatismos con la tecnología Raspberry como base.

La tecnología fue protagonista absoluta entre las propuestas de los menores de 18 años. Para empezar, los alumnos del instituto Berrio-Otxoa, Gorka, Cristina, Andrea, Itxaso y Pablo, presentaron el prototipo -«hecho por compañeros de tecnología»- de unas gafas que incorporan audífono y GPS para informar a personas con graves problemas de visión de qué obstáculos tienen delante. Les siguieron los dos grupos clasificados del Colegio Esclavas del Sagrado Corazón Fátima Bilbao. Por un lado, Paula y Marina con una aplicación que pone en contacto a quien necesita realizar una tarea con quien tiene tiempo para realizarla; y, por otro, Nerea, Estíbaliz, Ignacio y Enrique presentaron un reloj para personas con problemas cognitivos que les mandaría avisos sobre su medicación o les geolocalice en caso de emergencia.

La penúltima candidatura llegó desde el instituto de secundaria Uribarri de la mano de Estíbaliz, Naia, Jeniffer y Garazi, que han ideado una pulsera digital que integra la información de las tarjetas de crédito o fidelización del usuario. Todos ellos, ejemplos del buen uso de las nuevas tecnologías como el que promueven los últimos candidatos, los estudiantes del centro Azkorri: Borja, Unai, María y Tomás, cuya empresa AdictiOFF ofrece ayuda a jóvenes con problemas de adicción al móvil. En la entrega de premios de esta tarde, sabremos por qué propuestas se decanta un jurado que ayer también tuvo que echar el resto.

 

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