Investigan si el fuel hallado en un alcatraz muerto en Hendaia es del 'Grande America'

Miembros del 'Argonaute' retiran la malla manchada con el fuel del 'Grande America' que flota en el agua. /Fremar Atlantique
Miembros del 'Argonaute' retiran la malla manchada con el fuel del 'Grande America' que flota en el agua. / Fremar Atlantique

Las buenas condiciones del mar favorecen las labores de recogida del hidrocarburo, en las que participan siete buques

J. PEÑALBA | J. M. VELASCO

La aparición del cadáver de un alcatraz con su plumaje impregnado de fuel en Hendaia hizo saltar las alarmas. La posibilidad de que esta majestuosa ave marina sea una de las primeras víctimas de la marea negra provocada tras el hundimiento del mercante 'Grande America' en aguas de Golfo de Bizkaia movilizó a los colectivos conservacionistas, especialmente a los que trabajan en defensa de las aves en Iparralde. Aun cuando no existe confirmación de que el hidrocarburo proceda del buque, siniestrado a 300 kilómetros al oeste de La Rochelle, se han enviado muestras para su análisis al Centro de Documentación, Investigación y Experimentación contra la Contaminación (CEDRE).

El ave fue hallada el lunes por la noche en la playa de Hendaia por miembros del Centro Permanente de Iniciativas del Medio Ambiente del Litoral Vasco, que lo entregaron a Hegalaldia, asociación departamental para la salvaguarda de la fauna salvaje, con sede en Ustaritz. El animal tenía el 70% de su cuerpo impregnado con un hidrocarburo de aspecto similar al que está siendo recogido estos días en la zona del naufragio.

Miembros de la citada entidad extrajeron una de las plumas, que ha sido enviada al CEDRE, en Brest (Normandía), para ser analizada. Los científicos determinarán si el combustible es el mismo que emerge de los depósitos del 'Grande America'. Se estima que los resultados no se conocerán hasta dentro de dos o tres días. Mientras tanto, el ejemplar ha sido congelado.

El alcatraz tenía el cuerpo impregnado de fuel.
El alcatraz tenía el cuerpo impregnado de fuel. / Hegalaldia

«En estos momentos no podemos afirmar que este ave se haya contaminado con fuel del mercante, pero antes de descartar cualquier hipótesis se va a analizar para la comprobación necesaria», explicó a este periódico Antoine Munier, encargado de Desarrollo de Hegalaldia. «Pensamos que es poco probable que un ave con tanto petróleo en su plumaje haya podido volar más de 100 kilómetros hasta la costa o que la corriente lo haya arrastrado hasta aquí. No obstante, estaremos vigilantes en la zona por si llegan más aves», añadió. Biólogos consultados son de la misma opinión que Munier y muestran sus dudas respecto a que la marea contaminante sea la causa de la muerte. «En principio, la mancha está muy lejos para que un ave con tanto fuel encima pueda recorrer esa distancia», insiste Manuel González, técnico de Azti.

A destajo

En la zona cero del siniestro, los siete buques antipolución siguen trabajando a destajo, en unas condiciones realmente favorables, con la mar en calma. Entre ellos se encuentran el 'Alonso de Chaves' y el 'María de Maeztu', ambos con pabellón español, fletados por Salvamento Marítimo. Fuentes consultadas indicaron que las labores de recogida se desarrollan a buen ritmo, si bien precisaron que «lo que se está recogiendo está muy disgregado, por lo que les llevará mucho tiempo retirarlo. No obstante, mientras haya olas de menos de dos metros, los barcos que se encuentran en la zona podrán hacer uso de las barreras para agrupar la contaminación», indica el experto de Azti.

Los equipos que combaten las manchas contaminantes detectan aún irisaciones en el punto en el que el buque se fue a pique, aunque sospechan que las 2.200 toneladas de combustible ya deberían haber salido a la superficie. En este sentido, se llevan a cabo vuelos sobre la zona para conocer los puntos en los que se concentran las manchas. Los avistamientos se realizan desde un Falcon 50M, un avión de la Armada desplegado desde el primer día en el área de hundimiento.

El comité de deriva constituido para esta crisis, formado por expertos en meteorología, oceanografía, comportamiento de los productos derivados del petróleo y lucha contra la contaminación marina, están pendientes de los pronósticos del tiempo. «La previsión que hay para los próximos días es de vientos del este y nordeste, e incluso del sur. Esto alejará la contaminación del fondo del Golfo de Bizkaia y la costa vasca», señala Manuel González.

Además, la bonanza meteorológica de las últimas horas está retrasando la llegada del fuel a tierra. Las últimas estimaciones indican que los restos de galipote no se harán presentes en las costas por los menos hasta dentro unos diez días. Ayer recuperaron otro contenedor con material no peligroso.