Desciende el nivel de euskera en las aulas vascas y ya suspende uno de cada tres alumnos

El estudio concluye que el sistema educativo, «por sí solo», no es suficiente para garantizar el bilingüismo. /EL CORREO
El estudio concluye que el sistema educativo, «por sí solo», no es suficiente para garantizar el bilingüismo. / EL CORREO

El último diagnóstico del Departamento de Educación revela la «necesidad» de la «mejora lingüística» del profesorado

JOSÉ DOMÍNGUEZ

El discurso institucional en torno al devenir del euskera incide desde hace tiempo en la necesidad de profundizar en su implantación cuando el alumno sale del colegio. Entre amigos y familia, en el deporte y en el ocio. Sin embargo, los últimos estudios revelan que los problemas persisten, e incluso se están agravando, también dentro de la propia aula. Así lo constata el diagnóstico sobre la evolución de la lengua vasca en 2017 elaborado por el Departamento de Educación: el nivel acreditado por los alumnos ha bajado 10 puntos desde 2010, hasta el 62,6%, lo que significa que ya suspende esta materia uno de cada tres estudiantes. Los autores del informe descubren otras carencias que señalan directamente al profesorado. Apuntan directamente a abordar una mejora de su formación lingüística. También en los ámbitos metodológico y didáctico.

La primera pista de que la lengua vasca no atraviesa su mejor momento es que, al margen del curso, el 30% de los estudiantes no superan el nivel inicial de destreza hablada y escrita. La constatación, sin embargo, llega al comprobar que sólo seis de cada diez dominan el euskera al acabar su formación obligatoria. Un problema que se acentúa en Primaria, donde su evolución educativa se deteriora más al empeorar desde 2015. No sólo en euskera, sino también en matemáticas, castellano e inglés. Es más, Educación remata su análisis al revelar que uno de cada diez matriculados repite ya en Primaria (dos en Secundaria) y que la concentración de estos 'malos estudiantes' perjudica al aprendizaje de toda la clase.

En su contexto

1.503
alumnos han sido analizados en este estudio. Es la primera vez que se compara la evolución de estudiantes en un periodo de cinco años.
Diferencias entre redes
El diagnóstico del Gobierno vasco concluye que la red pública enseña mejor euskera que la concertada, aunque ésta se impone en la otras materias como el inglés, matemáticas y ciencias. En esta situación «influye la desigual distribución de la renta y otros recursos de las familias que escolarizan a sus hijos en una u otra red educativa».
Extraescolares en inglés
La «inmersión lingüística» requiere tiempo y dedicación, sobre todo con el trilingüismo. Según datos del propio Departamento de Educación, el 83% de los alumnos de Primaria hacen extraescolares en inglés y el 91% de los estudiantes de la ESO.
80%
de los padres con hijos matriculados en Primaria y ESO no saben euskera, lo que no impide que la mitad del alumnado consiga superar al menos el nivel mínimo de aprendizaje.
Las chicas, mejor
Las alumnas obtienen mejores resultados académicos, sobre todo en euskera e inglés. Los chicos, sin embargo, solo ganan en matemáticas.

La conclusión del propio departamento es que «la aportación del sistema educativo, aun siendo muy significativa, no puede garantizar por si sola el bilingüismo». Por eso insiste en la necesidad de introducir en el modelo nuevas propuestas que intensifiquen la integración del euskera «en entornos no escolares». Porque, y volviendo al mantra inicial, insiste en que la realidad sociolingüística de buena parte de la comunidad autónoma es que el castellano sigue siendo la lengua vehicular, lo que frena el desarrollo de la vasca.

El mismo informe reconoce que también hay mucho de positivo en lo avanzado hasta ahora. Como el hecho de que, a pesar de que el 80% de los progenitores de no habla euskera con fluidez, sí lo hace la mitad del alumnado. «La aportación del sistema educativo está fuera de toda duda ya que el alumnado bilingüe triplica al que tiene el euskera como lengua familiar», resalta.

«Detectamos relajación»

Desde el sindicato Steilas –mayoritario en Educación– no dudan que se haya avanzado mucho en este terreno, pero consideran que no siempre a la misma velocidad. «Detectamos cierta relajación», confiesa uno de sus miembros, Aitor Idigoras. Según asegura, desde la central «ya denunciamos en 2013 esta situación, que se vio agravada por una apuesta por el trilingüismo que se ha limitado a restar horas al euskera para dárselas al inglés». En su opinión, sólo este cambio serviría para justificar el retroceso de la lengua vasca, «ya que la inmersión lingüística requiere meterle muchas horas, cuantas más mejor, nunca menos».

Con todo, Idigoras reconoce que en el devenir del idioma influyen muchas más circunstancias, entre las que apunta también al aumento de la inmigración. «El sistema público en modelo D ha asumido la totalidad de las matrículas en pleno curso», asegura. Y su incidencia influye en el resultado conjunto de la evaluación. El propio diagnóstico de Educación apunta en este sentido. Admite que en cuarto de Primaria ya hay un 8,9% de alumnos nacidos en otros países, porcentaje que se ha incrementado en dos puntos en sólo dos años. También admite que los resultados de este colectivo estudiantil son peores que los del autóctono, aunque pone hincapié en que sus notas mejoran año a año.

Steilas, en cualquier caso, remarca que el bajo nivel en euskera de muchos alumnos también dificulta la labor de los docentes. Al mismo tiempo se refiere a los profesores que no consiguen dar sus clases con el mejor nivel lingüístico posible. «Se hizo un esfuerzo muy importante por euskaldunizar a todo el cuerpo docente, incluso a los mayores de 45 años. Ya se ha conseguido y en esto también se han relajado, porque cada uno da lo que da, y hay que seguir trabajando», concluye Idigoras.

El modelo A afronta el peor momento de su historia

Aunque el modelo D necesite algunos ajustes, lo cierto es que su implantación en el sistema educativo vasco está fuera de toda duda. Es su «columna vertebral», según remarca el propio informe de Educación. Representa ya el 94% de la red pública y el 60% de la concertada. La enseñanza sólo en castellano, el modelo A, por su parte, afronta el peor momento de su historia. En Primaria sólo lo eligen el 1,1% del alumnado de los centros públicos y el 3,4% del de los concertados. Y es que su desplome se ha acentuado en los últimos años: se ha reducido en más de la mitad desde 2009.

El modelo B, con asignaturas en castellano y euskera, también mengua progresivamente, con apenas un 3% de presencia en el sistema público, aunque todavía lo eligen uno de cada cinco alumnos en los centros concertados.

A pesar de la preponderancia del modelo euskaldun en las aulas «y su innegable avance», la consejería de Educación llama a no confiarse y a seguir trabajado por su extensión. La lengua vasca, según subraya, «sigue siendo minoritaria y minorizada en Euskadi».

 

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